Autor: Iglesias, María Antonia. 
 Don Felipe González, en el Congreso del PSOE. 
 La oposición debe aceptar un compromiso constitucional     
 
 Diario 16.    06/12/1976.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

DON FELIPE GONZÁLEZ, EN EL CONGRESO DEL P.S.O.E.

"La oposición debe aceptar un compromiso constitucional"

WILLY BRANDT Y OLOF PALME, A FAVOR DE UN SOCIALISMO DEMOCRÁTICO EN

ESPAÑA

EL SECRETARIO GENERAL DEL P.S.O.E. AFIRMA QUE LA OPOSICIÓN ESTA

RELATIVAMENTE PARALIZADA PORQUE EL GOBIERNO HA SABIDO QUITARLE

TERRENO

MADRID, 6 (INFORMACIONES, por María Antonia Iglesias).

Las intervenciones de los principales dirigentes de la Internacional Socialista —Willy Brandt, Olof

Palme, Michael Foot, Pietro Nenni y François Mitterrand— y un extenso y significativo discurso del

secretario general, don Felipe González, fueron los aspectos más importantes de la sesión inaugural del

XXVII Congreso del Partido Socialista Obrero Español, que se celebró ayer en Madrid.

Desde las diez de la mañana hasta la madrugada se sucedieron, casi sin interrupción, las intervenciones y

discursos y las sesiones de trabajo de una jornada en la que Madrid ha sido la capital del socialismo

mundial. Más de dos mil socialistas, miembros del P.S.O.E. y representantes de las numerosas

delegaciones extranjeras, han protagonizado ayer una jornada histórica y trascendental en el proceso de

cambio democrático español.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Desde primeras horas de la mañana, un amplio servicio de orden controlaba rigurosamente los accesos al

salón donde se celebraría la sesión inaugural y las salas adyacentes, mientras un numeroso contingente de

la Policía Armada montaba vigilancia en el exterior y dentro del hotel elegido para la celebración del

congreso.

Una meticulosa exigencia de las dobles credenciales acreditativas controlaría incluso dentro de la sala del

Pleno la circulación de los congresistas y periodistas, que ocupaban un lugar preferente próximo a la

tribuna presidencial. Varios equipos de Radio Nacional de España y las dos Cadenas de Televisión

Española cubrieron la totalidad de las sesiones, junto a los enviados especiales de emisoras de radio y

televisión de todo el mundo. Los redactores y cronistas de los medios informativos fueron provistos, junto

a la mencionada doble credencial, de un voluminoso «dossier» sobre los principales aspectos del

congreso.

Un gran frontal con la inscripción de «Socialismo es libertad», «XXVII Congreso, P.S.O.E.», se había

colocado sobre la tribuna presidencial, en la que tomaron asiento los miembros de la Comisión Ejecutiva

del Partido, el secretario general, don Felipe González, y los líderes de la Internacional Socialista, que

posteriormente harían uso de la palabra. Las primeras filas de butacas aparecían ocupadas por los 150

representantes de las delegaciones extranjeras especialmente invitados al congreso. Antes de comenzar la

sesión inaugural, y en los breves intervalos que se producían, sonaban a través de los altavoces la voz y

las canciones de Paco Ibáñez, cantante recién llegado del exilio y hoy militante del P.S.O.E.

SESIÓN PLENARIA

Poco antes de las once de la mañana comenzaría la sesión plenaria, con la intervención de don Alfonso

Guerra, miembro de la Comisión Ejecutiva y presidente de la comisión organizadora del congreso, quien

inició su intervención afirmando que los socialistas están decididos a que el socialismo sea en el futuro la

opción política de los españoles: «Algunos grupos interesados —dijo— desean que los socialistas, el

P.S.O.E., sea el puente de los náufragos del franquismo, y otros, que seamos tan radicales como para que

el espacio político que pertenece al socialismo pudiera ser ocupado por otras corrientes con disfraz

socialista... A unos y a otros les decimos no. Las resoluciones del congreso serán tan ponderadas como

exija la realidad española y tan radicales como obligan nuestros principios.»

Seguidamente accedió a la tribuna de oradores, en medio de grandes aplausos, don Eduardo Ferrera, de la

Agrupación Socialista Madrileña, que dio un saludo de bienvenida a la capital de España a todas las

delegaciones y representaciones extranjeras. «No somos triunfalistas —dijo—, pero pensamos que

nuestro congreso va a marcar una importante etapa en la vida política del país.» Grandes ovaciones y

aplausos y gritos de «Socialismo es libertad», acogieron las frases del presidente de la Agrupación

Socialista Madrileña al recordar que en ésta habían militado Pablo Iglesias, Largo Caballero, Julián

Besteiro...

A continuación, la elección de los cargos de la presidencia del Congreso, daría lugar a una prolongada

confrontación de votos y propuestas que concluyó con la elección como presidente de don Ramón Rubial

—veterano militante del P.S.O.E., que ha pasado diecinueve años en la cárcel— , y como vicepresidente,

al conocido abogado don Gregorio Peces Barba, cuya candidatura fue rotundamente apoyada por la

Federación de Madrid. Como secretario de actas fue nombrado don Sócrates Gómez y como secretario de

notas don José López López, don Emilio Barbón y don Matías Camacho.

WILLY BRANDT

Todos los fotógrafos y Cámaras de Televisión se agolparon junto a la tribuna de oradores cuando el

secretario general del P.S.O.E., don Felipe González, anunció entre grandes aplausos, la intervención del

presidente de la Internacional Socialista, Willy Brandt, quien se dirigió a los congresistas en un claro

castellano, expresando, en primer lugar, su emoción al ver de nuevo al P.S.O.E. salir a la luz pública:

«Hoy no voy a comportarme como un político, sino que vengo a expresaros mi satisfacción por estar aquí

con vosotros. Con este Congreso empieza un nuevo capitulo de la historia política de España. Comienza a

hacerse realidad política concreta el proceso de democratización de España.» Prosiguió: «En vosotros,

compañeros y amigos, se concentran en este momento muchas esperanzas y expectativas las cuales

significan, al mismo tiempo, una grave e histórica responsabilidad: la de colaborar sin traumas ni rencores

en la construcción de una España democrática como parte integrante e irrenunciable de una Comunidad

de Estados Europeos. Europa os espera.»

Entre grandes aplausos, con los que fueron acogidas estas últimas frases, Brandt añadiría: «Para nosotros,

el principio de la solidaridad internacional no es un instrumento de manipulación o incluso de supremacía

de un partido hermano sobre otro, en la misma medida que el socialismo democrático rechaza

tajantemente la existencia de una Meca, considerando el valor propio y la autonomía de cada partido

como una calidad inalienable...»

Aludiendo claramente a uno de los postulados característicos de Leónidas Brezhnev, el jefe de la

socialdemocracia alemana afirmaría : «El concepto de la "soberanía limitada" no existe en nuestro

vocabulario.» Willy Brandt culminaría su intervención con dos claras alusiones a las relaciones del

P.S.O.E. con la socialdemocracia alemana y a su actual alianza con el Partido Comunista: «...En nombre

de un millón de socialdemócratas —dijo— organizados en mi propio país, en nombre de muchos millones

de amigos nuestros en todo el mundo, os deseo valor y firmeza para superar las tareas que os esperan.

Observad detenidamente a los que os critican; mirad, sobre todo, cómo practican en sus propias filas el

principio de la democracia interna.»

Entre grandes aplausos, Brandt saludó agitando la mano, mientras don Felipe González, que se había

levantado para imponerle la insignia del P.S.O.E., saludaba con el puño en alto y la «V» de la victoria.

OLOF PALME El nombre del líder socialista sueco, Olof Palme, sería coreado por los congresistas entre

grandes aplausos y gritos de «Socialismo es libertad» durante un prolongado tiempo. Palme, sonriente y

con el puño en alto, saludó a los socialistas españoles. Una gran ovación acogería las frases de Olof

Palme alusivas a la lucha clandestina del P.S.O.E. Olof Palme aludiría, al igual que Willy Brandt, a la

necesidad de construir un socialismo democrático, y se refirió largamente a la solidaridad internacional de

los partidos de masas de características democráticas: «Es la solidaridad con todo un pueblo que durante

demasiado tiempo se ha visto apartado de una convivencia normal con Europa y cuya inmensa mayoría

desea una vida y un futuro en libertad, en democracia.»

Finalmente, el señor Palme haría una personal definición de la situación política española: «En España —

afirmó— hoy existe ya democracia. Se practica en ciertos partidos políticos, en ciertos sindicatos, en las

asociaciones de vecinos y demás movimientos populares, donde cientos de miles de personas respiran el

aire de la libertad.»

CHILE Y EL FRENTE POLISARIO

Prolongados aplausos acogerían las últimas palabras de Olof Palme, quien al terminar su intervención

había saludado a los congresistas con los gritos de «Viva España libre y democrática», «Viva el P.S.O.E.»

y «Viva el socialismo». Don Felipe González abrazó al líder del socialismo sueco, imponiéndole la

insignia del P.S.O.E.

Seguidamente se procedió a la lectura de la lista de delegaciones extranjeras asistentes al Congreso. Los

nombres de cada una de las delegaciones y sus componentes eran acogidos con grandes aplausos por

parte de los congresistas, aplausos que se convertirían en una estruendosa ovación al ser leídos los

nombres de la delegación de los partidos socialistas de Chile. Durante varios minutos, todos los delegados

puestos en pie prorrumpieron en gritos de «Asesino, Pinochet», «Chile, vencerá» y «Abajo el tirano». La

tensión creada en el ambiente por la presencia de los socialistas chilenos se concentró en la figura del

secretario general del Partido Socialista de Chile, Carlos Altamirano, que se vio obligado a saludar varias

veces a los asistentes al Congreso.

Los delegados de Francia, Chile, Holanda, Inglaterra, Italia, saludaban puño en alto a los delegados al

congreso que recibieron con escaso entusiasmo la presencia de los socialistas portugueses representados

por Salgado Zenha, Rui Mateos y la esposa de Mario Soares. Una gran ovación sería dedicada a la

representación de los «Halcones Rojos» o «JUSOS», miembros de las Juventudes Socialistas alemanas,

así como a la delegación del Partido Comunista Cubano... Un nuevo y clamoroso estruendo causaría la

presencia de los jóvenes delegados del Frente Polisario, saludados puño en alto y con los gritos de

«Polisario vencerá» y «Polisario amigo el pueblo está contigo.»

DISCURSO DE FELIPE GONZÁLEZ

Sobre la una de la tarde intervendría en la sesión inaugural el secretario general del P.S.O.E., don Felipe

González, quien fue largamente aplaudido por los congresistas. El señor González leyó un dilatado

discurso durante más de hora y media, preferentemente dirigido al planteamiento de la alternativa

democrática del P.S.O.E. y su argumentación estratégica. La segunda parte del discurso —que muchos

comentaristas calificaron de auténtico programa de Gobierno— dedicada a la situación económica del

país, fue seguida con una cierta impaciencia... El secretario general del P.S.O.E. comenzó su discurso

refiriéndose a la dificultad de dirigirse al primer congreso que se celebra en España «tras cuarenta años de

lucha subterránea, de despotismo sin precedentes en nuestra historia» «Nuestra tarea —dijo— sigue

siendo luchar por la libertad.»

Aludiendo al «curso vertiginoso de la vida política del país», don Felipe González resumió los principales

datos de la misma: «La crisis política acentuada tras la muerte de Franco, el creciente deterioro

económico, la evasión de capitales, la corrupción, la intranquilidad social, las presiones de la ultraderecha

y el deseo de libertad del pueblo configuran la situación presente.

El secretario general del P.S.O.E. analizaría, con detenimiento y minuciosidad, la crisis actual de la

oposición, y concretamente la situación de Coordinación Democrática. Afirmó en primer lugar que sigue

subsistiendo la necesidad de cualquier forma de coordinación de la oposición democrática «mientras

subsista un solo residuo de dictadura», y afirmó que en el seno de la oposición existe una crisis profunda.

«El plan de Reforma Política del Gobierno Suárez —dijo— ha ahondado las diferentes concepciones que

existen en su seno... y los diferentes partidos empiezan a decantar sus posiciones en un clima aún confuso,

pero que ya permite vislumbrar el peso de cada cual en la vida política, en la alternativa democrática.»

Definió la crisis del C.D. como una crisis de aceptación de una lucha contra un muro impenetrable, frente

al cual la estrategia de la oposición era simple, acelerada por el primer proyecto reformista del Gobierno

Arias tras la muerte de Franco.

Don Felipe González afirmó que el proyecto de Reforma Política permitió al Gobierno "ganar un cierto

margen de credibilidad ante la opinión pública" y pasó a analizar las consecuencias que para la oposición

democrática ha tenido la política del Gobierno Suárez:

"En terminos políticos —afirmó—, el Gobierno Suárez ha sabido entrar en el terreno de la oposición,

conservando controles autocráticos de poder suficientes para mantenerse con una cierta estabilidad, en

tanto que la oposición ha quedado relativamente paralizada al no encontrar fórmulas que, incidiendo en

las contradicciones del Poder y ganando nuevas parcelas de libertad, lo debiliten y lo fuercen a una

negociación insoslayable con la oposición... Las fronteras que delimitan los conceptos de ruptura

democrática y reforma democrática han quedado desdibujadas por una hábil jugada del Gobierno Suárez.

El plan Suárez ha intentado encerrar a algunos sectores en posiciones maximalistas, en tanto que otros se

han desplazado hacia la aceptación del reformismo como salida de la situación presente"...

Don Felipe González puso de manifiesto el enfrentamiento entre los distintos partidos de la oposición y la

difícil situación en que se encuentra en estos momentos el P.S.O.E., por ser un partido fuerte, decisivo

para la alternativa democrática, ocupa un puesto en el espectro político creíble y mantener una posición

independiente; señalando que unas veces se les acusa de compromiso con el Poder y otras de exceso de

maximalismo: "Provienen estas últimas críticas de aquellos que aun reivindicándose democráticos y

pluralistas, no verían con malos ojos la conservación de ciertos residuos oligárquicos," Pero la historia de

nuestro partido, la situación presente y el futuro inmediato se encargarán de colocar a cada cual en su

justa dimensión."

COMPROMISO CONSTITUCIONAL

Tras afirmar que el P.S.O.E. cree en la necesidad de mantener la coordinación entre el mayor número de

fuerzas de la oposición posible y que las ideas de coordinación siguen siendo válidas frente a cualquier

proyecto reformista, Felipe González afirma que el proyecto de Reforma "contiene varios pasos de

importancia política innegable, a los que la oposición se verá obligada a responder". "Mantener una

actitud de automarginación, de entreguismo, o lo que es lo mismo en sus efectos, de política del todo o

nada, puede acentuar la crisis, retrasar el proceso de transformación." El secretario general del P.S.O.E.

insistió en la argumentación de la abstención al referéndum y reiteró las condiciones para aceptar el

proceso electoral con garantías democráticas.

El secretario general del P.S.O.E. argumentó una alternativa que, sin duda, causará una inevitable y dispar

repercusión en los medios de la oposición democrática: el pacto constitucional... "Para que, aun no

dándose las condiciones totales exigidas, y precisamente por no darse esas condiciones, estas fuerzas, tal

vez mayoritarias, pese a todo en los órganos de representación elegidos, garantizasen la liquidación de

todos los residuos autocráticos del franquismo... Todas las fuerzas participantes se comprometen a

liquidar el tinglado constitucional del franquismo y a convertir en constituyentes, formal y materialmente,

unas Cortes convocadas sin ese doble carácter y deben disolver dichas Cortes en el momento en que se

cumpla ese objetivo."

Por otra parte, y muy significativamente, el secretario general del P. S. O. E. distingue entre los

interlocutores y los negociadores: "Los primeros serian portavoces de los segundos, que, en definitiva,

serian los receptores a que se fuera llegando." Y afirma, finalmente, que el compromiso constitucional

debe operar a partir de las elecciones, puesto que a éstas cada organización debe ir con su propio

programa, para que el pueblo pueda conocer su importancia.

Especialmente llamativa sería la sesión de la tarde, en la que subiría a la tribuna de los oradores, en medio

de una clamorosa ovación, el líder socialista y promotor de las Brigadas Internacionales, Pietro Nenni,

que, pese a su avanzada edad, realizarla un discurso vigrante y enérgico. Al término de su intervención,

todos los asistentes cantaron la «Internacional» puño en alto. Don Felipe González entregó también al

viejo líder socialista una ofigie de Pablo Iglesias.

Intervendría después, en medio de grandes aplausos, el jefe del Partido Socialista Radical de Chile,

Anselmo Sulé, quien agradecería la solidaridad de los socialistas españoles con el pueblo chileno. De

nuevo, se reproducirían los gritos contra la Junta Militar de Chile.

La intervención del líder socialista de Israel provocaría un imprevisto incidente a abandonar la sala

ostentosamente los representantes de los países árabes en medio de grandes aplausos. Intervino después

Michel Foet, ministro de Finanzas, y destacado representante del ala izquierda del laborismo británico;

Hans Androch, vicepresidente del Partido Socialista Austríaco. Le Bourton, ex primer ministro del

Gobierno belga; Salgado Zenha, del Partido Socialista Portugués; Enrique Tejera, secretario de

Relaciones Internas de Acción Democrática de Venezuela; Daniel Meyer, presidente de la Liga de los

Derechos del Hombre; Ina Vander Heuvel, presidente del Partido Socialdemócrata holandés, y François

Mitterrand, secretario general del Partido Socialista Francés.

Mitterrand pronunció su discurso en francés y fue muy aplaudido, pese a que no se realizó ninguna

traducción. En resumen, Mitterrand expresó la solidaridad del socialismo francés con el español, y

subrayó que España puede volver ahora a Europa de la mano de la libertad y el socialismo.

«Todavía hay Pirineos —dijo—, pero si queréis podemos franquearlos por el camino de las ideas

comunes»

INFORMACIONES

 

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