Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Se pide moderación     
 
 Informaciones.    06/12/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SE PIDE MODERACIÓN

Por Abel HERNANDEZ

Willy Brandt, presidente de la Internacional Socia lista, ha venido a pedir moderación a los congresistas

del P.S.O.E. En Alemania Federal y, en general, en la Europa comunitaria sienten una irreprimible

aversión a los puños en alto y a la hoz y al martillo. En el discurso estelar de Brandt latía esta

preocupación: no sacrificar, por razones tácticas, la libertad auténtica en aras de una falsa unidad;

observar «como practican en sus propias filas el principio de la democracia interna»; no admitir el

concepto de soberanía limitada en nuestro vocabulario. Y así sucesivamente. A buen entendedor, pocas

palabras.

En circuitos diplomáticos europeos decisorios se detecta una cierta prevención ante los gestos, las

palabras y el tono latente en este congreso socialista de Madrid. Se confia en que se enfrie la olla antes de

dar un juicio definitivo. Por lo visto, en Europa han descubierto ahora que el P.S.O.E. es radicalmente

marxista. Don Felipe González, en su discurso inaugural, se esforzó, con infinita habilidad, en buscar el

término medio para no asustar demasiado ni a la base combativa ni a las ilustres figuras de la

Socialdemocracia europea. Lo más sustancioso de su alocución —una especie de programa de

Gobierno— fue seguramente su empeño en lograr un pacto constitucional.

Es probable que Willy Brandt haya sacado robustecida su idea de moderación del encuentro que ha

mantenido esta mañana con el presidente Suárez. No parece aventurado adelantar que el dirigente

socialdemocrata germano ha salido del palacete de Presidencia convencido de que es mejor la reforma,

hasta sus ultimas consecuencias, que la ruptura.

Curiosamente, el viejo político cristianodemócrata señor Gil-Robles acaba de advertir que la comisión

que se prepara para negociar con el Gobierno «deberá ser designada y funcionar de tal manera que el

cumplimiento de la misión negociadora sea posible». El señor Gil-Robles sabe muy bien, tras su

entrevista con el presidente Suárez, que no podrá haber un comunista en la mesa de conversaciones. La

última impresión al respecto, es que también aquí se va a imponer la moderación y que serán muchos

menos de diez políticos de la oposición los que se sienten a negociar con el Poder. De momento, el señor

GilRobles anuncia hoy oficialmente que está dispuesto a participar en las elecciones.

 

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