Ha nacido una estrella     
 
 Arriba.    12/12/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

12/12/76

Ha nacido una estrella

POR ejemplo, Brandt, Willy, enorme Brandt, se fue de Barajas en el avión especial del partido,

porque hay partidos que tienen «viernes y cuando tengamos partidos, los partidos tendrán

aviones y cuando los partidos tienen aviones tendremos democracia, pero, por ejemplo, en el

«Meliá» se vendían bolígrafos pesoe, pósters pesoe, postales pesoe a duro, mecheros pesoe,

calendarios pesoe, pasadores pesoe para corbatas pesoe, llaveros pesoe, ceniceros pesoe,

insignias pesoe, placas de bronce del viejo Pablo pesoe, claveles pesoe, y viejos madrileños

subían hasta el «hall» para ver cuarenta años después un mitin, «un mitin otra vez, yo que

estuve en la alternativa de Belmonte», y, de vez en cuando, los jóvenes SS del brazalete, los

mejores mozos de las «jotaese», las juventudes socialistas.

Cubrían el ascensor, o la cristalera o el cruce del pasillo porque llegaba Olof, Olof, por qué me

has abandonado, o se acercaba Heidi, Heidi la Roja, ¿pero dónde duerme Heidi?, por la vereda

que se estremecía al ritmo de sus caderas. Iba todo muy bien y 30 camareros, pinches y

mucamas se habían convertido a la causa, «es que dicen unas cosas estos señores que hay

que ver, y además don Felipe no molesta en la suite»; Sánchez Covisa había sido visto dos

manzanas más abajo tomando café solo, pisando la dudosa luz del día, y sólo faltaba Eva

Perón que los viera así, en la sala grande, y les dijera «mis lindos descamisados», todo tan

bien, pesoe superstar, y, entonces, fue cuando el maldito muchacho aquel entró con la maldita

bandera y ¿pero no os dais cuenta, malditos, que he firmado un pacto de no agresión?

Cincuenta y seis millones de pesetas han entrado de Europa en la cuenta del Pesoe este año.

Prácticamente, los mandó Willy Brandt. Otra pila de millones viene normalmente,

espaciadamente, de Venezuela. Es dinero de emigrantes, de algunos canarios, centralizado en

Caracas. Cuando Fraga hizo, siendo Ministro, aquella escapada a Venezuela que nadie

entendió, fue a tratar de cortar la riada. El otro día, Felipe viajaba en el avión que trajo al

Presidente venezolano. Sospecho que el Gobierno le habló, al bajar, del tema. O no, no sé.

Pero al Pesoe no se le coge ya por la faja del dinero. Está a flote, y hay que negociar. Como

dice Esteso que ahora ya se puede largar, Suárez ha recibido a González más de dos y tres

veces. Se veían en un piso, el piso, que hay frente al "Bernabéu", Suárez escucha la hierba

crecer y corta un pelo en el aire y sabía esto: que en el «Meliá» iba a nacer el gonzalismo como

fuerza política. El Pesoe no tiene obreritos en la base, pero tiene la enorme tradición de sus

«jotaeses», ¿de dónde salió Carrillo más que de esa cantera? Entonces, a Felipe había que

decirle: mira, Felipe, una sociedad ni un Estado se pueden pasar sin socialismo, sin que se

reivindique justicia social, reparto justo, obrerismo; bonita bandera, Felipe; allá tú, pero no seas

marxista, Felipe, que no vas a ningún lado.

Se va a cabrear Felipe, se va a cabrear la base, pero el chico de Suresnes, aquel «Isidoro» de

hace dos años, ha toreado muy de cerca. Cuando Brandt veía aquellas oleadas de puños en

alto, aquellos bosques de descamisados enronqueciendo, miraba a Felipe como con alarma, y

Felipe sonreía como un domador que permite a los leones desfogarse antes de volverlos a la

jaula. Brandt no sólo descorrió los cordones de la bolsa y el respaldo moral, sino que el

eurosocialismo ha dictado su sentencia: el Pesoe se va a legalizar; el Pesoe va a las

elecciones; el Pesoe contempla, emocionado, cómo enseña las uñas al Poder. Es la irresistible

ascensión del gonzalismo que ha parido un líder imparable con «cachet».

Probablemente he soñado con Brandt, Willy, enorme Brandt, le decía a Suárez, señor Suárez,

Presidente, mire, se han ganado ustedes como personas y como Gobierno el respeto de

Europa, y yo les traigo ese mensaje de gratitud y admiración, pero ¿no le parece, señor

Presidente, señor Suárez, no le parece que a veces hay resistencias, reticencias desde el

Poder con los socialistas?, y probablemente he soñado que al joven estadista de Cebreros le

salía el antepasado gallego que lleva dentro, y respondía, mientras se vendían los últimos

souvenirs en el «Meliá»:

—No, qué va, si es que ellos les dicen a ustedes una cosa y luego hacen otra, mi querido

Brandt...

 

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