Comunicado de Piniés a Waldheim. 
 España pone fin a su presencia en el Sahara  :   
 Se considera desligada, en lo sucesivo -con respecto al territorio-, de toda responsabilidad de carácter internacional. 
 ABC.    27/02/1975.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

ABC. VIERNES 27 DE FEBRERO DE 1976

ÁFRICA

COMUNICADO DE PINIES A WALDHEIM

ESPAÑA PONE FIN A SU PRESENCIA EN EL SAHARA

«Se considera desligada, en lo sucesivo - con respecto al territorio -, de toda responsabilidad de carácter

internacional»

Con fecha de ayer, el representante permanente de España ante las Naciones Unidas ha entregado al

secretario general de la Organización la siguiente comunicación:

Señor secretario general:

De acuerdo con las instrucciones recibidas de mi Gobierno, tengo la honra de poner en conocimiento de

vuestra excelencia lo siguiente:

Mediante numerosas comunicaciones he tenido ocasión de exponer a vuestra excelencia la voluntad del

Gobierno español de proceder, ordenada y pacíficamente, a la descolonización del territorio del Sahara

occidental, de acuerdo con los principios de la carta y las resoluciones pertinentes de la Asamblea

general.

El 20 de agosto da 1974 (a/9.714), el Gobierno español anunció la celebración de un referéndum para la

autodeterminación del territorio en los seis primeros meses de 1975. Sin embargo, la XX/X Asamblea

General, en su resolución 3.292, recabó una opinión consultiva del Tribunal Internacional de Justicia,

solicitando del Gobierno español el aplazamiento da dicho referéndum.

España, a pesar de que esta resolución prolongaba sus responsabilidades y creaba un clima de

incertidumbre, accedió a este aplazamiento porque en ella se recogía el derecho a la Ubre determinación

de la población autóctona del territorio.

FACTORES EXTERNOS

Factores externos no contribuyeron, como hubiese exigido el respeto a los principios y preceptos de la

carta, a favorecer un clima de paz y orden, sino que, por el contrario, fueron acentuando en el territorio y

en la zona la inestabilidad de la situación.

Con fecha 23 de mayo de 1975 (a/10.095), comuniqué a vuestra excelencia que, de no casar estos factores

perturbadores, España se vería en la necesidad do poner término a su presencia y acción administradora,

fijando oportunamente la fecha para ello.

La grave situación creada en el territorio motivó la convocatoria del Consejo da Seguridad, el 20 de

octubre de 1975 (s/11.8551) a petición de España. El Gobierno español puso una vez más de manifiesto

su voluntad de asegurar una rápida y pacifica descolonización del territorio del Sahara, estando dispuesto

a aceptar una eventual administración internacional del territorio, como consta en el informada vuestra

excelencia al Consejo de Seguridad (s/11.874).

Conforme a las resoluciones 377, 379 y 380 (1075) del Consejo de Seguridad, los Gobiernos de España,

Marruecos y Mauritania celebraron negociaciones en el contexto del artículo 33 de la carta. El 14 de

noviembre de 1975 se firmó, en Madrid, como resultado de estas negociaciones, una declaración de

principios que figura incorporada al documento (s/11.880) y que, de conformidad con el artículo 102 de la

carta, quedó registrada en la Secretaría el 9 de diciembre de 1975. De los acuerdos contenidos en la

misma tomó nota la XXX Asamblea General en su resolución 3.458-8, aprobada el 10 de diciembre de

1975. En el párrafo 2 de la declaración de principios so fijará que la terminación de la presencia española

en el territorio se llevaría a efecto definitivamente antes del 23 de febrero de 1975.

MARRUECOS Y MAURITANIA

Con fecha 19 de enero de 1976 comuniqué a Vuestra Excelencia que el Gobierno español había solicitado

la colaboración de los Gobiernos de Marruecos y Mauritania en orden al cumplimiento de la resolución

3.458 (XXX), Y ofrecí a Vuestra Excelencia la cooperación y toda la ayuda posible y necesaria al

representante que Vuestra Excelencia designara para que se trasladase al territorio y evaluara su situación

con vistas al ejercido del derecho de todos los saharauis a la libre determinación. Este ofrecimiento hubo

de ser reiterado por comunicaciones de Vuestra Excelencia de 29 y 30 de dicho mes de enero. Con motivo

de la visita a Madrid y al territorio del Sahara del representante designado por Vuestra Excelencia,

embajador señor Rydbeck, las autoridades españoles colaboraron con él, concediéndole cuantas

facilidades y ayudas les fueron posibles para el desempeño de la misión que le había sido encomendada,

para permitirle evaluar con la mayor precisión la situación del territorio con vistas al cumplimiento de la

resolución mencionada, especialmente teniendo en cuenta que el término definitivo de la presencia

española en el territorio debería tener lugar antes del 28 de los corrientes, como se indica anteriormente.

Dicha evaluación no ha sido posible al no haberse publicado todavía el informe pertinente.

LA OPINIÓN SAHARAUI

El Gobierno español ha demostrado reiteradamente haber realizado todos los esfuerzos posibles para

lograr una rápida descolonización en condiciones pacificas y de respeto a la opinión de la población del

territorio. La persistencia de circunstancias ajenas a su voluntad no han hecho posible hasta la fecha la

organización de la consulta a la población, prevista en los Acuerdos de 14 de noviembre de 1975 y en la

resolución 3.458 (XXX).

De acuerdo con lo previsto en el párrafo 2 de la Declaración de Principios de Madrid de 14 de noviembre

de 1975, el Gobierno es-pañol, con fecha de hoy, da término definitivamente a su presencia en el

territorio de Sahara y estima necesario dejar constancia de lo siguiente:

a) España se considera desligada en lo sucesivo de toda responsabilidad de carácter internacional con

relación a la administración de dicho territorio, al cesar su participación en la administración temporal

que se estableció para el mismo.

b) La descolonización del Sahara occidental culminará cuando la opinión de la población saharaui se

haya expresado válidamente.

Agradeceré a Vuestra Excelencia tenga bien ordenar la distribución de la presenta nota como documento

de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad.

 

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