Balance de las elecciones municipales     
 
 ABC.    19/11/1963.  Página: 64. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

ABC. MARTES 19 DE NOVIEMBRE DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 64.

BALANCE DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES

Acaban de concluir las elecciones para el tercio de concejales del Ayuntamiento de Madrid, designado

por los cabezas de familia. Han sido unos comicios exclusivamente administrativos, en los que no estaban

en juego ni programas ideológicos ni planes de acción general del Estado. Mas no por eso hay que

infravalorar el hecho. En la moderna vida social, lo administrativo está teniendo ya tanta o más

importancia que lo estrictamente político. La complejidad de la acción publica acaba reduciendo a

cuestiones muy concretas los grandes temas colectivos. Y para gran número de españoles, la vida urbana

es una parte principalísima de su vida social. A estas alturas del siglo XX, la representación al nivel

administrativo y local puede tener tanta importancia como al nivel político y nacional. Es, sin duda,

menos espectacular y, en cierto modo, menos dificultosa; pero no menos decisiva.

El evidente que las elecciones municipales se han llevado a efecto en un clima de orden y regularidad

absolutos. Pero la participación de los electores en el sufragio ha sido relativamente escasa. Veamos, por

tanto,cuáles son los aciertos y cuáles los defectos que, a juicio nuestro, han informado estos comicios.

ACIERTOS

1º El hecho, en sí, de su celebración, que es un paso hacia el normal ejercicio de los derechos ciudadanos.

2º La "despolitización" de unas elecciones puramente administrativas, como son las municipales.

3º La división de la capital en distritos. Por dos razones:

a) Porque de este modo se dividen y especializan las responsabilidades. Cada concejal tiene así un

mandato específico y unos reforzados deberes para con un sector ciudadano, del que ha de ser portavoz.

b) Al quedar dividido por distritos el juego de las mayorías y las minorías, se dificultan los

movimientos pendulares de la opinión, y resulta prácticamente imposible el triunfo general de

candidaturas de partido. De este modo, lo municipal queda en su lugar exacto, es decir, no al nivel de las

ideologías nacionales, sino de los intereses ciudadanos.

DEFECTOS

I º. Insuficiente actividad propagandística de los candidatos, pues ha dado lugar a que la participación de

los electores en el sufragio haya sido relativamente corta. En efecto, si tenemos en cuenta que una de las

formas más antiguas, consagradas y eficaces de la participación de los administrados en la

Administración es, junto a la libertad de expresión, el sufragio, hubiera sido deseable un porcentaje más

elevado, que hubiese reflejado un mayor interés y un espíritu cívico,más vivaz.

2," No se han puesto a disposición de los candidatos, al menos con asequibilidad suficiente, elementos tan

imprescindibles como pueden ser, por ejemplo, las listas del censo.

3.° Los candidatos han dispuesto de muy poco tiempo entre su proclamación y la votación, para realizar

una labor de propaganda explicativa de sus propósitos.

4." Aun reconociendo ésa falta de tiempo, también es cierto que la mayor parte de los candidatos han

llevado a cabo una actividad preelectoral de tono menor. Sus nombres, sus inquietudes, sus soluciones no

han llegado suficientemente a la calle. Los periódicos no han podido, en un margen tan corto de tiempo,

conocer a los candidatos, adivinar sus programas y orientar a la opinión.

5.º Los medios de comunicación de masas no han sido suficientemente utilizados en estas elecciones.

De lo anteriormente expuesto se deduce, en primer término,,que en el futuro habrá que dar mayor plazo

para la acción propagandística de los candidatos y al mismo tiempo, que la Administrarción debe

suministrarles todo el material informativo que precisen, muy singularmente copias de los censos

electorales, puesto que sin ello difícilmente puede realizarse una campaña divulgadora ni elaborar un plan

de control de sufragios.

"HAY QUE SEGUIR AVANZANDO.

La obligación de quienes se presentan a unas elecciones es interesar a sus electores posibles. Y pocos

candidatos lo han hecho así en esta ocasión. Nuestro Estado .busca un, incremento de su capacidad

representativa. La estabilidad y madurez sociales logradas en el último cuarto de siglo permiten

perfectamente la realización de este ideal A través de la familia, del Municipio, la corporación y el

Sindicato, hay que apelar más intensa y frecuentemente al voto de los españoles. En este sentido, las

elecciones municipales han sido un saludable ejercicio cívico, un paso en el .proceso de incremento de la

calidad representativa de nuestra Administración. La experiencia ha sido satisfactoria en gran parte, y lo

que procede es seguir avanzando y perfeccionando.

 

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