El responsable     
 
 El Alcázar.    22/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EL RESPONSABLE

Las sonoras declaraciones de don Carlos Arias Navarro en "ABC" de hoy, anunciando su candidatura al

Senado no nos han sorprendido, porque nuestra capacidad de asombro en materia política tiene un límite,

al que colaboró de forma notable el propio señor Arias Navarro. El exalcalde de Madrid pretende, a lo

que vemos, utilizar el fervor y la desorientación del "franquismo sociológico" para postular su escaño en

el Senado. Inútil empeño si se considera que los franquistas saben perfectamente quiénes dinamitaron el

Estado de Derecho que Franco legó a España. En esa responsabilidad está incurso, históricamente, el

señor Arias Navarro por mútiples y conocidas razones. A ellas aludiremos, como a sus declaraciones, en

nuestra edición próxima a través del juicio de nuestros comentaristas. Hoy nos limitamos a enumerar

algunas de las circunstancias que explican nuestro recelo a esa candidatura. El señor Arias Navarro fue

ministro de la Gobernación y, por consiguiente, jefe de la seguridad nacional; pero no pudo evitar el vil

asesinato del presidente Carrero Blanco. Más tarde, jefe del Gobierno, fabricó el llamado "espíritu del 12

de febrero", que fue la avanzadilla de la voladura del régimen, tal y como denunciaría, en un artículo

premonitorio, el señor Girón de Velasco ("Arriba" 28 de abril de 1974), que le valdría una de las mis

feroces campañas de prensa subvencionada por el Gobierno que se recuerdan. Al morir Franco dio lectura

al mensaje postumo entre visibles sollozos, pero más allá de bastidores se puso en tela de juicio la limpia

legitimidad y origen de aquel emocionante documento del Caudillo muerto. ¿Cree el señor Arias Navarro

que nos hemos olvidado de aquella burda patraña? Como presidente del Gobierno con la Corana dio paso

a los dinamiteros y colaboré con todas sus fuerzas a borrar la imagen del Estado del 18 de Julio. Luego

cesó, quizás porque consumada la traición, ya resultaba su presencia innecesaria. Su gestión le valió un

marquesado. Nos parece bien que Carlos Arias se presente a senador por Madrid; pero que lo haga en

nombre del franquismo nos ha producido un ataque de hilaridad, aunque nos depare la ventaja de conocer

a tiempo los propósitos de quienes desean utilizar el nombre de Franco para ganar las elecciones. Y luego,

a seguir negociando con Santiago Carrillo y compañía. Ya lo saben los franquistas, que después no se

llamen, otra vez, aengaño.

 

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