Autor: Testaut, José Javier. 
   Tensión preelectoral en Pamplona  :   
 Por haber sido desestimado como candidato un representante del tercio sindical. 
 ABC.    13/11/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

TENSION PREELECTORAL EN PAMPLONA

Por haber sido desestimado como candidato un representante del tercio sindical

Pamplona 12. (De nuestro corresponsal, por teléfono) La aparente apatía que parece imperar en el

ambiente pamplonés en la víspera de los elecciones de concejales por el tercio familiar —prácticamente

no na habido campaña electoral alguna— contrasta con el ambiente tenso que reina en el mundo laboral y

empresarial relacionado con las elecciones de concejales por el tercio sindical. La impugnación, primero,

de don Miguel Javier Urmeneta, que aspiraba a una concejalía por el tercio sindical, y la posterior

decisión del Comité ejecutivo sindical aceptando dicha impugnación, ha creado un clima que augura días

polémicos en el seno del Municipio pamplonés y en el terreno sindical.

Porque la impugnación de la candidatura del señor Urmeneta, ex concejal del Ayuntamiento de

Pamplona, ex alcalde de la capital navarra y ex diputado foral, se ha basado en su carácter de empleado

municipal como director de la Caja de Ahorros de Pamplona. Y resulta que el señor Urmeneta ostentó los

cargos citados de concejal, alcaide y diputado toral, siendo asimismo director de la Caja de Ahorros

municipal pamplonesa. Situación insólita, pues, la de ahora, que el mismo interesado, en el acto de

proclamación de concejales sindicales, no dudó en calificar de grave ai decir, tras enterarse de la

impugnación presentada contra su candidatura: «Si una persona que ha estado trabajando por su pueblo

trece años resulta haber actuado en situación incompatible, esto me parece muy grave para lo historia de

ese pueblo.

Es decir, que lo que ayer no era incompatible, hoy si lo es en idénticas circunstancias. Tan absurda

situación ha merecido en un periódico local el siguiente comentario:

Lo que nos produce estupor es que esta normativa —quizá por falta de impugnadores —no se haya

cumplido hasta ahora. En estos años hemos visto, y seguimos viendo, farmacéuticos y médicos titulares,

maestros y gentes más o menos relacionadas con el erario o la. subordinación municipal, ejercer de

concejales e incluso de diputados. Y no hablemos de alcaldes, que aunque no les afecta la ley, la

incompatibilidad moral debería ser la misma.

Por su parte, y relacionado con todo esto, tres miembros trabajadores del Comité ejecutivo sindical que, al

plantearse la impugnación, abandonaron sus puestos en dicho Comité, han dado a la publicidad una nota

explicativa, de su actitud.

En resumen: que tal y como se ha planteado la lucha electoral en Pamplona, como también se ha escrito

en el mismo periódico pamplonés, se va contra el espiritu de lo que el Gobierno quiere que sean unas

elecciones municipales. «Seria estar ciegos o cerrar los ojos —añade— no ver en ellas una lucha política

teros entre dos fuerzas opuestas. Parece como si en la, ciudad no hubiese otros mundos que el empresarial

y el obrero y se obligase al ciudadano a alistarse con unos o con otros. Tampoco faltan quienes identifican

las candidaturas con derechas e izquierdas, e incluso candidatos que nos consta se presentan a la lucha

con su mejor voluntad e independencia, se ven etiquetados por grupos que pretenden alistarlos a su favor

o ponerlos en su contra.

Así están los cosas en Pamplona, en vísperas de las elecciones municipales. Unas elecciones tristes en la

calle, calientes entre bastidores y al rojo vivo en los Sindicatos. José Javier TESTAUT.

 

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