Democracia municipal en su mayor pureza y eficacia en la actividad de la entidad local  :   
 La participación electoral se amplía a todos los vecinos para la elección de concejales. 
 ABC.    02/06/1974.  Página: 29-30. Páginas: 2. Párrafos: 44. 

ABC. DOMINGO 2 DE JUNIO DE 1974.

DEMOCRACIA MUNICIPAL EN SU MAYOR PUREZA Y EFICACIA EN LA ACTIVIDAD

DE LA ENTIDAD LOCAL

Estos son los dos principios sobre los que va a edificarse el Régimen local español

El texto íntegro de la nueva ley de Bases, publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes»

LA PARTICIPACIÓN ELECTORAL SE AMPLIA A TODOS LOS VECINOS PARA LA ELECCIÓN

DE CONCEJALES

Se reconoce la electividad como medio de conseguir la autonomía

«Abordar la tarea de reformar el régimen local de un pais no es fácil cuando se traía de ordenamientos

con una densa tradición histórica que, como el español, ha servido de base a las diversas modificaciones

que el transcurso del tiempo ha ido exigiendo.» Así se inicia el preámbulo de las Bases del Estatuto del

Régimen Local, proyecto de ley cuyo texto íntegro se inserta en el «Boletín Oficial de las Cortes»,

aparecido con fecha 31 de mayo.

Se subraya luego que la vida local ha sido la base del Estado y se hace historia minuciosa y detallada de

las entidades locales en nuestro país, tras afirmar que «la tradición histórica española bien puede decirse

que es una de las más ricas en experiencia local».

El preámbulo señala: «He aquí los dos principios sobre los que va a edificarse el régimen local español: la

democracia municipal en su mayor pureza y la eficiencia en la actividad de la entidad local. Conseguir el

equilibrio entre amibos principios es la tarea que hoy preocupa al legislador de cualquier país.»

DOS PELARES BÁSICOS

«Los pilares básicos —dice el preámbulo más adelante— que jalonan la evolución del régimen local en

un país son dos:

a) Por encima de la vida local está- la vida nacional, aue comporta necesidades generales difícilmente

localizables, al menos en comunidades concretas.

b) Supuesta la integración en el ordenamiento jurídico total, la vida local podrá tener mayor o menor

grado de autonomía.»

Analiza luego el texto del preámbulo los problemas fundamentales que se plantearon, históricamente, en

cuanto al control de los actos de las entidades locales y a la electividad de sus órganos de gobierno y

administración, y expone, pormenorizada-mente, las diferentes soluciones legales que se dieron en

nuestro país, desde la ley para el Gobierno económico-político de las provincias de febrero de 1823, hasta

llegar a la de 1966, de reforma parcial del régimen local, que ya preveía la elaboración de una nueva ley

con carácter de urgencia, urgencia que se acrecentó a partir de la promulgación de la ley Orgánica del

Estado en 1967.

«Estas bases —agrega— pretenden precisamente remediar la demora, reestructurando no aspectos

parciales, sino el régimen local en su conjunto. Precisamente este sentido amplio es el que permite

calificar estas bases de_ «Estatuto del régimen local», porque, efectivamente, enmarcan los pilares

fundamentales del mismo.»

Seleccionamos seguidamente algunos párrafos especialmente importantes del preámbulo, que se refieren

concretamente a la elección de concejales, alcaldes y presidentes de las Diputaciones, sin perjuicio dé

recoger en ediciones sucesivas otros aspectos del texto legal:

CONDICIONAMIENTOS PREVIOS

«Toda reforma de régimen local tiene ´que partir y se encuentra condicionada por los principios

constitucionales recogidos en Leyes Fundamentales. Por lo que se refiere a nuestro país, estos

condicionamientos se encuentran establecidos en el número 8 de la ley de Principios del Movimiento

Nacional, y el artículo 46. 2, de la ley Orgánica del Estado. El primero de ellos establece que:

«La participación del pueblo en las tareas legislativas y en las demás funciones de interés general se

llevará a cabo a través de ,1a familia, del Municipio, del Sindicato y las demás entidades con

representación orgánica que a esté fin reconozcan las leyes.»

Y el segundo dispone que:

«Las corporaciones municipales y provinciales, órganos de representación y gestión del Municipio y la

provincia, respectivamente, serán elegidos por sufragio articulado a través de los cauces representativos

que señala el artículo 10 del Fuero de los Españoles.»

Y dicho artículo vuelve a señalar que tales cauces son la Familia, el Municipio y . el Sindicato, sin

perjuicio de otras representaciones que las leyes establezcan.

Por otra parte, la autorizada voz del Consejo Nacional del Movimiento, en orden a la adecuada

interpretación de los criterios constitucionales expuestos, se concretó en un importante dictamen sobre los

principios del. régimen local, emitido en el año 1968 y que ha constituido el punto de partida de este

proyecto tanto en orden al carácter natural y de estructura básica de los Municipios, cuanto a la índole

representativa de las Corporaciones, modo más adecuado de elegir a sus presidentes y concreción de las

diversas modalidades de división territorial, entre otras materias.

Con estos condicionamientos las presentes bases regulan los aspectos fundamentales del Municipio y de

la provincia.

El afrontar con carácter de conjunto nuestro régimen local se debe a que los problemas que afectan a esta

esfera de la Administración no se refieren a una consideración aislada, y ello por tres causas

fundamentales: la elevada dinámica que ha manifestado en su evolución el asentamiento de la población

española, cuya emigración interior es Imposible desconocer.

 

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