Informe del área metropolitana a los parlamentarios (y IV). 
 Ofrecimiento a todos los ciudadanos en el planteamiento futuro de la ciudad  :   
 Entre las acciones inmediatas se propone frenar la política de derribos en el centro y habilitar suelo para viviendas sociales. 
 Informaciones.    15/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

INFORME DEL AREA METROPOLITANA A LOS PARLAMENTARIOS (y IV)

Ofrecimiento a todos los ciudadanos en el planeamiento futuro de la ciudad

ENTRE LAS ACCIONES INMEDIATAS SE PROPONE FRENAR LA POLÍTICA DE DERRIBOS EN

EL CENTRO Y HABILITAR SUELO PARA VIVIENDAS SOCIALES

Por Mayte MANCEBO MADRID, 15.

Como grandes directrices, que debe fijarse el planeamiento futuro, el informe del Área Metropolitana a

los parlamentarios establece tres niveles:,el metropolitano-regional, el puramente metropolitano y el local.

Respecto al primero de estos niveles, señala que «es necesario sentar las metas y objetivos del desarrollo

de la región centro», corrigiendo los desequilibrios existentes y delimitando políticas de utilización,

desarrollo y protección del medio ambiente. Aspecto muy discutible en cuanto a la concepción de región

centro que, como señalamos en el segundo capítulo, es rechazado plenamente por las provincias

encuadradas en ese pretendido marco.

En el nivel metropolitano se plantea la definición y funciones exactas de los grandes núcleos urbanos con

personalidad propia, así como la de, terminación de sus grandes dotaciones y redes de infraestructura en

relación con la población futura, así como la coordinación general para la programación de suelo y

actividades.

Finalmente, en el nivel local es necesario hacer compatibles los programas de creación de suelo,

infraestructuras, equipamientos y servicios urbanos con los programas de los órganos correspondientes de

la Administración central y explotar a nivel intermunicipal los servicios correspondientes a través de los

sistemas de mancomunidades y consorcios, tema del que nos hemos ocupado recientemente en estas

páginas.

PARTICIPACIÓN PARLAMENTARIA EN EL COMPROMISO DE FUTURO

El informe que hemos venido comentando tiene como base buscar la participación de los parlamentarios

en el compromiso del futuro de Madrid y su provincia. «En la nueva situación política española —dice el

informe—, la respuesta por parte de la Administración Central y Local a la problemática de la metrópoli

madrileña, debe pasar, lógicamente, por un amplio debate acerca de los problemas y opciones posibles del

crecimiento metropolitano y sus repercusiones, de las bases políticas de orientación general del desarrollo

futuro que habrán de condicionar el planeamiento, de las características que deberá reunir un marco

institucional adecuado para el eficaz gobierno futuro de esa metrópoli, así como de las acciones inmedia-

tas que se deriven para ella del programa económico aprobado por los partidos parlamentarios.»

No es solamente el concurso de los parlamentarios lo que busca el equipo actual del Área Metropolitana,

sino la opinión general dé todos los ciudadanos, con objeto de que, aunque se produzcan relevos técnicos

y políticos en los órganos de planificación y gestión, pueda mantenerse un plan con garantías de futuro

por haber respondido en su elaboración al sentir general del pueblo. En último extremo, lo que propone el

informe de la COPLACO es la elaboración de lo que podría llamarse el «Libro Blanco» de Madrid, que

serviría de base para una declaración política sobre su futuro, comenzando por establecer un debate en

torno a los datos disponibles hoy sobre la ciudad, su área y su provincia.

Hecha la declaración política sobre el futuro, es decir, sabiendo lo que se quiere, se iniciaría la redacción

del plan propiamente dicho, y a lo largo de todo el proceso de planeamiento se mantendría la misma

política de participación ciudadana a través de los siguientes cauces que propone el informe:

Información sobre el programa de actuación y los fines que lo inspiran; divulgación, a través de distintos

tipos de publicaciones y medios de comunicación, acerca de los problemas y opciones de la política ur-

bana y territorial, así como de las formas posibles de gobierno metropolitano; sometimiento de un

documento específico sobre ello a audiencia pública; audiencia a Corporaciones locales y asociaciones

ciudadanas recabando información sobre necesidades locales a estudiar en el programa de coordinación

de actuaciones a corto plazo; audiencia a Corporaciones locales y asociaciones ciudadanas para la

asignación de recursos en el programa de coordinación de actuaciones a corto plazo, y, finalmente, so-

metimiento de los documentos de planeamiento al trámite legal de información pública.

ES URGENTE PONER EN USO EL SUELO EDIFICABLE

Siendo este objetivo de futuro el básico para el que se solicita el concurso de los parlamentarios y de toda

la opinión ciudadana, el informe del Área Metropolitana analiza también la necesidad de que no se

olviden las actuaciones inmediatas que deben ser emprendidas para dar solución a los más graves

problemas que Madrid tiene planteados en la actualidad, destacando, sobre, cualquier otro objetivo, el de

coordinar las actuaciones inmediatas, tanto de la iniciativa privada como de los órganos locales y los de la

Administración central.

«Este programa de coordinación de actuaciones inmediatas —dice— se basará fundamentalmente en el

programa económico aprobado por los partidos parlamentarios, complementado con las medidas

sectoriales que resulten necesarias para su desarrollo y adaptando a estas directrices los programas

actualmente en curso.»

Los objetivos principales de estas actuaciones serán coordinar un programa conjunto de viviendas,

infraestructura y equipamiento; instrumentar medidas para poner en uso el suelo edificable, tanto en

cuanto a movilizar el suelo retenido como a elimi-nar problemas, de gestión del suelo libre que tenga

calificación, y coordinar esta actuación con inversiones en sistemas generales, urbanización y dotaciones;

instrumentar medidas para la habilitación de nuevo suelo edificable destinado a uso preferente de

vivienda social en zonas que se determinarán en función de sus aptitudes; instrumentar las medidas

necesarias para paliar los déficit urbanísticos; finalmente, instrumentar medidas de descongestión de las

áreas centrales tendentes a detener sustituciones de usos y derribos, fundamentalmente en aquellos

destinados a usos públicos, preservando áreas de interés y recuperando espacios.

Este último concepto, quizá sea uno de los más importantes en una ciudad que, como Madrid, ha

padecido en los últimos años una fiebre de derribos y transformación de las viejas y típicas zonas

residenciales en zonas de servicio.

Y este es, en "definitiva, el compromiso que se ofrece a los parlamentarios, a las asociaciones de

ciudadanos y, en resumen, a todos los madrileños: la posibilidad de asumir, por primera vez, la

responsabilidad de lo que quieren —lo que todos queremos— que sea el futuro de la ciudad y la provincia

en que vivimos. Asumir directamente la responsabilidad, eliminando las opciones impuestas por la

política central, es una apasionante aventura si, de verdad, los propósitos del Área Metropolitana se hacen

realidad en cuanto a la participación de todos.

 

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