Autor: González-Ruano de Navascués, César (NAVASCUÉS/César de NAVASCUÉS). 
   Solo ante el peligro     
 
 El Imparcial.    10/01/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La Marimorena

por CESAR DE NAVASCUES

• Solo ante el peligro. Al alcalde no le valen sus buenos deseos. Le dejan solo quiera o no quiera. Se había

inventado eso de las reuniones con los parlamentarios para «darles clase» de lo que son los problemas de

Ayuntamiento por dentro. De entrada la cosa marchó malamente. Al final van los del PSOE y le dicen

que no, que no vuelven más, no se vayan a creer que el reunirse con Arespacochaga significa una

aprobación de su gestión.

• Ayer tocaba reunirse para hablar de los transportes públicos. El pretexto no ha podido ser más bonito:

«Resulta que han subido los transportes sin consultarnos y ahora nos piden que vengamos a hablar de

ellos.» Eso demuestra una ignorancia s.upina por parte de los parlamentarios madrileños del PSOE,

porque el Ayuntamiento de Madrid no tiene poder para elevar o no las tarifas del transporte. Eso ha sido

cosa del Consejo de Ministros. Claro que los del PSOE lo saben perfectamente, pero algún pretexto había

que poner.

• Y volvemos a lo mismo. Por un lado, se deja a los alcaldes y concejales solos, como apestados, porque

no son democráticos. Pero por otro, que no se les ocurra dimitir. Serían rápidamente acusados de intentar

«desestabilizar» las cosas hasta que lleguen las elecciones municipales. Claro, así es muy difícil hacer

nada bien. Te pongas como te pongas...

• Por cierto, ¿para cuándo las municipales? Porque el «quid» de la cuestión está ahí. Parece que de

boquilla todos quieren elecciones rápidas. Pero a la hora de la verdad la situación se mantiene meses y

meses... si no años. Porque eso de que primero habrá referéndum para la Constitución, luego otras

elecciones generales y, por fin, unas municipales puede acabar con la poca vida que mantienen todos los

ayuntamientos del país, incluido el de Madrid. En este momento su gran maquinaria, con 20.000

funcionarios descontentos, funciona lentamente, al ralenti, sin ninguna eficacia. Y eso puede ser un

auténtico drama para una ciudad como la que vivimos.

 

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