Autor: Gor, Francisco. 
 Tribunales. 
 Confirmada por el Supremo la cancelación de la revista Montejurra  :   
 No tiene, sin embargo, el carácter de sanción ni es irreversible. 
 Ya.    11/03/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

TRIBUNALES

Confirmada por el Supremo la cancelación de la revista "Montejurra"

No tiene, sin embargo, el carácter de sanción ni es irreversible

La cancelación de la inscripción de la revista "Montejurra" en el Registro de Empresas Periodísticas,

acordada por el Consejo de ministros de 17 de septiembre de 1911, ha sido declarada conforme a derecho

por la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo. Dicha cancelación, sin

embargo, precisa la citada Sala, no tiene el carácter de sanción ni es irreversible, pues, subsanado el

defecto que la hizo posible, puede de nuevo la empresa editora de la revista, solicitar la inscripción en

debida forma.

Solicitada en marzo de 1967 la inscripción de "Montejurra" por don Eugenio Arriaza Vilella, como editor

individual de dicha publicación, el citado señor falleció mientras se tramitaba el expediente en junio de

1968. Su viuda, doña María de los Ángeles Rodríguez-Monte, solicitó entonces la inscripción en nombre

propio. Entre los documentos que tuvo que presentar en la Dirección General de Prensa figuraba una

copia del contrato civil de prestación de servicios con el director de la revista, en el que firmaban como

contratante la señora Rodríguez-Monte, en nombre y representación de Montejurra, S. A., y como

directora de la publicación doña Fermina Gil González. Solicitada por la Dirección General de Prensa

aclaración sobre la sociedad mercantil Montejurra, S. A., de la que no existía antecedente en el

expediente, la señora Rodríguez-Monte alegó equivocación y envió un , nuevo contrato civil, en el que

como contratante figuraba dicha señora en nombre de "Revista Montejurra". Al advertir la discordancia

existente entre la petición inicial como titular individual y una sociedad anónima como contratante, es

decir, "Montejurra, Sociedad Anónima" o "Revista Montejurra" como personas jurídicas distintas de la

peticionaría como empresario individual, el Ministerio de Información y Turismo denegó la inscripción y

declaró, en consecuencia, caducada la autorización en virtud de la cual venia editándose la revista.

Interpuesto recurso contencioso-administrativo por la señora Rodríguez-Monte, después de haber

recurrido sin éxito ante el Consejo de ministros, el Tribunal Supremo precisa, al igual que la

Administración, que existe discordancia entre los datos del registro y la realidad, pues el hecho de que

aparezca en las actuaciones como parte contratante, bien una compañía mercantil denominada

Montejurra, S. A., bien simplemente "Revisto Montejurra", está en contradicción con los datos que

obraban en el expediente desde el comienzo. Efectivamente, concluye el Tribunal Supremo, el hecho de

que en el segundo contrato aportado aparezca el nombre de "Revista Montejurra" puede significar la

existencia de una sociedad colectiva, cuyo poder de decisión podría influir en la línea ideológica a seguir

por la revista en un sentido distinto al deseado por la recurrente, dado que "en nuestro Derecho y en este

tipo de sociedades la escritura de sociedad no inscrita en el Registro Mercantil o el contrato de sociedad

hecho en simple documento privado implican un contrato válido y eficaz entre los contratantes".

Francisco GOR

 

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