Montejurra: partidarios de don Sixto dan su versión de los hechos     
 
 Informaciones.    10/05/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Montejurra: Partidarios de don Sixto dan su versión de los hechos

BURGOS, 10 (EUROPA PRESS).

PERSONAS que estuvieron ayer en Montejurra, simpatizantes del carlismo de don Sixto de Borbón-

Parma, y que llegaron anoche a Burgos, han facilitado a Europa Press la siguiente versión de los hechos:

Se quería que la tradicional romería al monte fuera exclusivamente un recuerdo y homenaje a los muertos

carlistas, sin ningún otro matiz que el patriótico. Para que fuera así, unos grupos tradicionalistas ocuparon

la cumbre del monte —al parecer unos sesenta— para allí recibir a don Sixto y que éste diera lectura a su

mensaje, en el que hace un llamamiento a todos los carlistas para unirse en defensa de la doctrina

tradicionalista, sin reclamar nada que no sea el derecho a ser tradicionalista. Este manifiesto había sido

publicado el sábado por el periódico «El Pensamiento Navarro», de Pamplona.

El domingo por la mañana, en la campa de Irache, al pie del monté, llegaron aproximadamente entre

1.500 y 1.800 carlistas de don Carlos Hugo, entre los que había comandos de la O.R.T. (organización

Revolucionaria de Trabajadores), maoístas y algunos de E.T.A. Desde el primer momento causó

extrañeza el hecho de que, al contrario de lo que hace años era costumbre en este acto, no se oía cantar el

«Oriamendi» y, por el contrario, «La internacional» «Els Segadors», gritos de viva Euzkadi, etc.

También el domingo por la mañana habría en la misma campa de Irache y sus inmediaciones alrededor de

3.000 carlistas seguidores de don Sixto, que cantaban el «Oriamendi» y daban gritos de «Dios, Patria,

Rey y Fueros».

Antes de que se iniciara el vía crucis y la ascensión al monte se produjeron enfrentamientos. En un

momento sonó un disparo: hubo varios heridos y contusos.

Añade el relato de las mismas personas que 6.000 ejemplares del periódico «El Alcázar», que iban a ser

distribuidos entre los asistentes al acto, fueron quemados, muy cerca de la primera estación del vía crucis,

al mismo tiempo que se intentó quemar la furgoneta en la que habían sido llevados estos ejemplares, así

como una tienda de campaña. Los muchachos encargados de la distribución del periódico fueron

agredidos, de palabra y obra.

La fuerza pública, ante el cariz de los acontecimientos, formó barrera para separar a los dos bandos, al

mismo tiempo que daba la orden tajante de que se retirasen todos, a la vista del acontecimiento.

Desde el hotel de Irache, donde se encontraba el grupo dirigente de los seguidores de don Sixto, se

comunicó a todos que obedecieran la orden y se retirasen para evitar nuevos enfrentamientos, lo que se

hizo en poco tiempo.

Grupos del otro bando que estaban ya en plena ascensión siguieron hacia la cumbre, donde hubo

enfrentamiento con el grupo de don Sixto. Hubo pedradas y sonaron unos disparos, que no se sabía de

dónde procedían. Es aquí donde resultó muerta una persona. En este caso, la fuerza pública no pudo

intervenir porque estaba abajo, separando al grueso de los dos bandos.

Las mismas personas manifestaron que don Sixto de Borbón Parma se encuentra muy consternado por el

hecho de que se haya producido un muerto en un acto en el que sólo se trataba de rendir homenaje a los

muertos carlistas y se quería reclamar el derecho a ser tradicionalista.

Finalmente, el hecho de que este año sólo hayan acudido un reducido número de personas seguidores de

don Carlos Hugo se interpreta en las mismas fuentes como consecuencia de la propaganda que días atrás

se había hecho para que acudieran a Montejurra todos los grupos de Coordinación Democrática, que nada

tienen que ver con el tradicionalismo, de la misma forma que en las citadas fuentes se declara que

Montejurra no puede ser símbolo más que de todo el tradicionalismo, sin otras banderías ajenas al mismo.

 

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