Autor: Jiménez, Carmen. 
 Carlos Hugo predicó el socialismo autogestionario. 
 Los carlistas no son señoritos     
 
 Diario 16.    19/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Carlos Hugo predicó el socialismo autogestionario

Los carlistas no son señoritos

Carmen Jiménez

PAMPLONA. 19 (Enviado especial D16).- Carlos Hugo de Borbón Parma, primer candidato al Congreso

por Navarra, declaró ayer en Azagra que «el partido carlista no tiene señoritos».

«El PC —dijo— es un partido popular. No conozco a ningún banquero o gran industrial en él y los pocos

señoritos que he conocido, de los poquísimos que había, se han marchado hace algunos años.»

El líder carlista, que destacó en otro momento que «lo que ha habido es una imagen falsa del carlismo

difundida por el régimen anterior», desarrolló ayer una apretada jornada electoral a través de la ribera

navarra del Ebro.

En todas sus intervenciones Carlos Hugo insistió en «la necesidad de que se implante un socialismo

autogestionario para que la democracia sea algo vivido por el pueblo».

Socialismo Autogestionario

El socialismo autogestionario se traduce, en palabras de Carlos Hugo, «en potenciar los Ayuntamientos y

las instituciones a nivel local. Cuando el Estado pretende administrarlo todo lo suele hacer mal. Cuando

se planifica desde lejos, cuando se decide en Madrid, no se puede proponer soluciones válidas».

El presidente del PC añadió que «en la democracia es ejemplar que todo el mundo pueda oír la opinión de

los demás. Votar cada cuatro años es un mecanismo útil pero insuficiente. Los carlistas quieren elegir

además otras muchas cosas entre ellas que los hombres puedan elegir sus propias vidas».

Carlos Hugo pasó revista también, a los problemas acuciantes que vive Navarra, «una Navarra Coral —

matizó— que significa tener unos órganos fuertes y auténticamente representativos que hayan sido ele-

gidos de abajo a arriba». Sobre el problema de la integración de Navarra en Euskadi «parece —apuntó—

que hay gentes interesadas en dividirnos y este problema es algo que hay que discutir reflexivamente en

unas instituciones propias y fuertes tales como el Parlamento navarro».

 

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