Autor: Paso Gil, Alfonso. 
   Canarias es el precio     
 
 El Alcázar.    10/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

digo yo que...

CANARIAS ES EL PRECIO

SI señor. Canarias es el precio. Ahí se centran todas las tensiones que vamos a padecer los españoles

isleños y peninsulares. Quiero advertir a mis lectores de que antes de que Albert Riguet en su crónica

especial para EL ALCÁZAR denunciara la terrible situación por la que pueden pasar nuestras islas, un

servidor de ustedes en un artículo denunció: que el Presidente de la República´ de Venezuela podría ser

uno de los máximos alentadores y sostenedores del separatismo canario. Que este separatismo tendría

como enlaces en las islas a masones de categoría importante. Que el propio Presidente de Venezuela es

masón grado dieciocho, y también recordarán mis lectores que expusela sospecha de que la visita de

nuestro Rey a Colombia y Venezuela tuviese como motivo más urgente las conversaciones con el

Presidente de Venezuela. Recordarán probablemente mis lectores como yo decía que se trataba de una

vasta maniobra masónica en la que intervenía también gente de París y como los comunistas estaban

aprovechando^ la coyuntura parà declarar la República independiente de Canarias antes de la primavera

próxima. Riguet habla, además, de los campos de adiestramiento en los que grupos de españoles cubanos

y argelinos son entrenados por oficiales comunistas del Ejército venezolano. Corrobora la cifra que yo di

de cuatro millones de dólares, procedente de Venezuela, para la adquisición de armas con destino al

Movimiento de Independencia Canaria (MIC). Ahora ya no nos cabe, por desgracia, la menor duda de

que, muy probablemente, el Presidente de Venezuela se ha referido a las Canarias en sus conversaciones

con los altos dignatarios del Politburó.

A través de .misiones especiales en Argelia se están entrenando también soldados cubanos con lanchas de

desembarco y esto significa ni más ni menos que la Gran Internacional Comunista de la mano de los

masones de la Logia de Las Palmas y de la Logia paimeña, se ha decidido a intervenir con objeto de

angolizar un territorio que fue español desde los tiempos de los Reyes Católicos, que es entrañablemente

español y que sólo en una monona muy poco densa se adhiere al separatismo. Dos cosas importan ahora.

La primera, naturalmente, defender Canarias. Contra las lanchas de desembarco hay baterías de costa, y

aviones, y legionarios, y soldados españoles. Ha de darse cuenta el Gobierno, obsesionado en sus repiques

políticos, de que están a punto de asesinar una de las más queridas" tierras de España y, por lo. tanto,,

ha de obrar en consecuencia. Otro aspecto del tema es el condenado asunto de la regionalización,

también manejado,-para su provecho, por algunos políticos del instante y, posiblemente, para alguno que

forma parte del Gabinete. Conviene no confundir lo que es la región, que puede tener autonomías muy

amplias y que de hecho las ha tenido siempre porque el mito del centralismo es una de las más

repugnantes y osadas mentiras de la masonería española, con otra cosa muy distinta que es jugar con la

unidad española.

No sé que papel quiere representar en este drama los Estados Unidos. Me consta que sus servicios de

Inteligencia están funcionando a tope en el caso de Canarias y sabe perfectamente que dos buques

soviéticos, de aspecto pacífico que recalaron en Las Palmas, llevaban en su bodega una enorme cantidad

de armamento moderno. Esto no le es ajeno a los norteamericanos. ¿Que prefieren?. ¿Una República

independiente vinculada a la U.R.S.S. y a los socialismos demagógicos del instante, o una provincia

española con posibilidades de ser utilizada por el Ejército de la NATO en el caso de que España entrase

en el Pacto Atlántico?. La elección no es dudosa. Lo que se ventila en Canarias es una agresión a

nuestro territorio, un "casus belli"; una sovietiación de dos de nuestras más hermosas provincias

acosadas por la masonería y dirigida la operación por el Presidente de la República de Venezuela,

masón de grado dieciocho, repetimos. Lo que estamos pagando en Canarias es el precio de una política

absurda que juguetea con la desmembración de la Patria y que pone en el escaparate, a saldo, los valores

eternos de esta Patria, de su unidad y de su indisolubilidad. Lo que estamos pagando en Canarias es el

jugueteo con los -masones y con las multinacionales. Lo que estamos pagando en Canarias es la

sensación que ´damos desde el extranjero de ser una nación inerme y desmoralizada que mientras

recobra la cochina democracia de los partidos políticos o se alienta con espíritus renovadores pierde

provincias, territorios y, lo que mucho me temo, hace negocios con tierras que han pertenecido siempre a

la Patria.

Hora es que nos demos cuenta de que Canarias es el precio y que el asunto está ahí. Del mismo modo que,

según algunos informadores, don Antonio Carro acudió con presteza a vender —yo no lo afirmo— el

Sahara a quien lo compraba, tenemos que darnos cuenta de que Canarias, a pesar de los muchos

encendidos patriotas que se sienten españoles de raíz y de cuna, está en peligro. Para mi, como para

cualquier español bien nacido, la menor debilidad en el asunto de Canarias significaría un "càsus belli". Y

a ver como agarra la democracia esa mosca.

Quien con niños se acuesta, amanece que da pena verle. Ese es el peligro de pactar con los eternos

enemigos de España

ALFONSO PASO

 

< Volver