Autor: Correa Viera, Bernardo. 
   Navidades preocupadas en Canarias     
 
 Ya.    23/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

23-XII-76 INFORMACIÓN

NAVIDADES PREOCUPADAS EN CANARIAS

El referéndum ha dicho que el fervor de los isleños no es hoy el que era a principios de siglo • Entonces

los isleña eran "los más españoles entre todos los españoles" • Ahora, después de haber invertido, m

caudal en el turismo, las islas descapitalizadas piden: "venid en nuestra ayuda"

LAS PALMAS. (Servicio especial de YA.)

Estad Navidades son de reflexión y de preocupación por el fu-tlireren Canarias. La dinámica histórica es

irreprimible en su marcha. En política sólo son inmutables los principios básicos del derecho natural. El

referéndum ha traído a mi memoria las vivencias de mí lejana niñez, allá por el año de 1912, cuando de

hecho las islas Canarias estaban colonizadas por loa ingleses y por los alemanes, que pugnaban en la

competencia fiel carbón en todaa y cada una de las bases de apoyo de la navegación del océano Atlántico.

En Gran Canaria la soberanía civil española sé hacía entonces patente «n el delegado del Gobierno,

asistido por. cuatro guardias de seguridad (los romanones) y por unas cuantas parejas de la Guardia Civil

que prestaban sus servicios en el campo apacible y silencioso, donde el labrador, con un esfuerzo

sobrehumano, dinamitaba loa riscos y araba lentamente los pedregales.

El 29 de abril, incorporación de Gran Canaria a la corona de Castilla, era la fiesta cívico-religiosa mayor

de cada año. La gente menuda y los mayores estrenaban trajea y zapatos, formándose una manifestación

popular nutrida para acompañar al pendón de la conquista al compás de las banda de música, que

interpretaban partituras solemnes y patrióticas. Había como una conjunción perfecta de la primavera

estacional con la primavera espiritual hispánica, siempre renovada.

La convocatoria no era necesario pregonarla para que la asistencia masiva estuviese asegurada, siendo el

broche final del recorrido la alocución cálida de algún elocuente orador sagrado que repasaba

conjuntamente los hechos históricos locales y nacionales referentes a estas gestas. Ni la distancia, ni el

régimen especial de franquicia, ni el olvido y abandono tradicionales del poder central, nt te* Influencias

extranjeras, ni el cosmopolitismo de los puertos disminuían un ápice el fervor patriótico del archipiélago.

Eramos los más españoles entre todos los españoles.

CON DIETA DE PLAZA SITIADA

Un gran canario Ilustre d« Imperecedera memoria, don Fernando da León y Castillo, completó,

desde la -Embajada de España en París, el entorno del archipiélago, asegurando para nuestra Patria el

Sahara occidental, que terminamos de perder, y que desdE el siglo XV ha sido el escenario de la otra gran

epopeya del pueblo isleño: la del mar.

Por aquellos años llegaban los diminutos veleros (con tripulaciones que oscilaban entre tres y cincuenta

hombrea) cargados ´con el pescado salado y curado al sol africano. Los roncotes (que así se llamaban

estos pescadores) recalaban con la cara hinchada, los ojos imperceptibles y loa pies cuarteados por el

escorbuto. Con loa productos de la tierra y el mar (tan duramente conseguidos), con los servicios

prestados en loa puertos y con la ayuda de los emigrantes Canarias consiguió una dieta de plaza sitiada

Inexpugnable.

Después, mucho después, nos redescubristeis los peninsulares y os recibimos con gozo y franca

hospitalidad de hermanos. Todos nos hemos equivocado con el turismo, pero nosotros hemos Invertido en

él cuanto poseíamos.

El referéndum ha dicho que el fervor de las Canarias de hoy no esta lo mismo que el de ayer. Las

promesas de ayudas han sido cortas y las leyes se han incumplido. No se Invierte porque no hay dinero y

lo invertido perece sin que nadie le ponga remedio.

Venid en nuestra ayuda ya. para que se haga realidad la paz y la felicidad que deseamos para todos y para

que este pueblo sufrido, patriota y trabajador pueda volver a empezar.

Bernardino CORREA

 

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