Autor: Menéndez del Valle, Emilio. 
   Argel debe optar: Canarias o Cubillo     
 
 Diario 16.    04/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Viernes 4-febrero

DIARIO 16

Argel debe optar: Canarias o Cubillo

Emilio Menendez del Valle

No cabe duda de que los pueblos tienen derechos e intereses y los Estados los suyos. Y a menudo no

coinciden. En ocasiones, los derechos de los pueblos son conculcados por los intereses de sus propios

Estados, que no siempre son identificables plenamente. Precisamente en torno, a este problema se celebró

en Argel, durante julio de 1976, una conferencia internacional a la que asistieron representantes de pue-

blos diversos y de algunos Estados. A pesar de ciertas tensiones, de dicha reunión salió la "Declaración

sobre los derechos fundamentales de los pueblos" o "Carta de Argel".

Obviamente, el Estado argelino tiene, en cuanto tal, determinados intereses que defender. Pero el grado de

respeto a los derechos humanos de su población y su conducta exterior en la comunidad de naciones

habrán de ser medidos en función de las actividades de su actual Gobierno. En ambos campos —y por

referirme a otro de nuestros Estados vecinos— de igual modo puede ser considerado el Estado marroquí.

Expresando una opinión personal, pero de fácil constatación empírica ´y siempre acerca de la actitud de

los Gobiernos y no de los pueblos), desde el punto de vista del respeto a los derechos humanos y de la

moral internacional que presiden el comportamiento de uno y otro, prefiero el del actual Gobierno y

Estado argelinos al del actual Gobierno y Estado marroquíes. Aun cuando a título de ejemplo, no hay sino

que comparar la política de ambos Estados con respecto al sucio asunto del Sahara.

Personalidad inefable

Vienen las anteriores reflexiones a cuento cíe la atención que se ha prestado estos días a Argelia en

conexión con un pretendido comunicado del inefable GUAPO leído en La Voz de Canarias Libre,

radiofónico capricho de otra personalidad inefable: Antonio Cubillo. Independientemente de la naturaleza

política del GRAPO, contamos con los siguientes dalos: a) Un comunicado del citado grupo (cuya

actividad trata obviamente de impedir el nacimiento de la democracia en España) fue difundido a través

de La Voz de C. L., órgano del MPAIAC (Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del

Archipiélago Canario), b) La Voz de C. L. es un programa de una hora de duración a cargo de un

personaje de escasa seriedad política emitido por Radio Argel, órgano del Estado argelino, e) En última

instancia, a la oposición democrática canaria me remito, estimo que el señor Cubillo no es tomado en

serio (qunquc la ignorancia del problema podría llegar a ser funesta) ni por esa oposición ni por un sector

del sistema argelino ni, desde luego, por el F. Polísario. d) Nada más perjudicial para los canarios que una

seu-doindependencia, nada más peligroso para los saharauis que una utópica federación independiente

Cana-rias-Sáhara (donde la parte del león sería para los canarios) y nada más contraproducente —no ya a

largo sino a medio plazo— para el Estado y pueblo argelinos que la consolidación de una frivolidad

política como la que ahora amparan con sus antenas. Precisamente porque no hay asidero científico serio

para presumir una futura situación canaria del Upo que patrocina Antonio Cubillo.

Error política

Considero que la continuación del apoyo a la autodenominada Voz de Canarias Libre por parte del Go-

bierno argelino es un error político de envergadura cada vez mayor, de cara al Estado español y a la

posición española (incluida la canaria). Y ello no únicamente con referencia a las relaciones bilaterales

(importantes y potencialmente sensacionales y no sólo a nivel económico), sino también a un problema

internacional multilateral, el del Sahara, que —no lo olvidemos— continúa abierto, por mucho que el

presente Gobierno español pretenda ignorarlo.

El Estado argelino —por bien de su pueblo, del saharaui, de la tinción árabe y de todos los pueblos de la

región, comprendido el canario— está obligado al realismo político. Y en las actuales circunstancias ya

no pertenece a esa categoría el sostenimiento de la "operación Cubillo". Por razones de amistad con el

pueblo argelino escribo estas líneas, del mismo modo que expreso mi disconformidad con una parte (son

una parte) del editorial de DIO titulado "Cubillo, por el imperio" (23-1-77): "Cubillo se ha´ hecho cóm-

plice del imperialismo de Bumedian que a toda costa quiere llegar al Atlántico. Fracasada, al menos por el

momento, la ilusión de un Estado vasallo en el Sahara, el dirigente argelino sueña ahora, con unas

Canarias convertidas en .Estado satélite con Cubillo de jeque máximo." Es una apreciación inexacta y

precipitada. Creo (si bien lo denunciaría en caso de comprobar mi posible equivocación) que Argelia basa

sus relaciones internacionales en otros principios diferentes del vasallaje y la satelización.

Principios claros

Hace algún tiempo, en los tristes momentos del abandono español de sus responsabilidades en el Sahara,

el presidente argelino era entrevistado por "Cambióle". En tal entrevista ("La ira de Bumedian", 1-12-

1975), cuya publicación fue impedida por la Administración española de entonces, el presidente decía,

entre otras cosas: "Argelia h¿i basado siempre su política sobre principios claros, cualquiera que sea la

naturaleza de los problemas internacionales sobre los que ha ´debido tomar posición."

En función, precisamente, de estas palabras de Bumedian, es posible afirmar que el apoyo al dislate

cubillista no es una política basada sobre principios claros.

 

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