Autor: García Abad, José. 
 Menos franquicia y más industria. 
 Canarias, en la hora de la autonomía (I)     
 
 Diario 16.    07/02/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 42. 

Lunes 7-febrero 77/DIARIO 16

Menos franquicia y más industria

Canarias, en la hora de la autonomía (I)

José García Abad

MADRID, 7 UD16).—La Inmensa mayoría canaria conoce mejor Venezuela que la península Ibérica.

Sólo un mínimo porcentaje ha podido visitar la España europea.

Y a la inversa. Hasta hace muy poco, la reducida minoría de hispano-continentales que p o día traspasar el

contorno peninsular, conocía mejor Londres, o París, que Las Palmas o Tenerife. Últimamente, y sobre

todo el pasado año, la deserción del turismo internacional fue superada por la afluencia de "godos".

Gracias a ello, muchos españoles de la Península confirmaron que Canarias no era un archipiélago situado

bajo las islas Baleares, d o n de la pintaban los atlas escolares de nuestra infancia.

Desgraciadamente el fenómeno no fue recíproco. A la Península sigue viajando la "élite" de toda la vida.

La única posibilidad popular es la "mili".

Canarias, tan prolongadamente desconocida por sus compatriotas, está ahora dando mucho que hablar y

lo dará mucho más en los próximos tiempos. Ahora que el franquismo parece estar en trance de

desaparición, los canarios entrevén la posibilidad de encontrar una fórmula política que reconozca su sin-

gularidad.

"Ponle los cuernos"

Los canarios ven-con esperanza el entierro de una época durante la cual no podía moverse un dedo sin la

previa autorización de unos burócratas que vivían allá en Madrid, a casi dos mil kilómetros de distancia.

Ahora la palabra más pronunciada en las islas es "autonomía". Se empieza a escuchar también

"independencia", ´pero es ésta una palabra que podría quebrarse con los primeros vientos democráticos.

Su eco, muy pobre, sigue escuchándose por culpa de la torpeza y brutalidad del franquismo.

En alguna.pared de Las Palmas o de Santa Cruz aparecen pintadas contra "godos, indios y moros"; unas

bombas contra edificios "españoles" en Las Palmas; se escucha con regocijo la voz de Antonio Cubico

porque no deja títere con cabeza, desde las autoridades locales hasta IA más extrema oposición.

Y porque proporciona curiosos consejos al "pueblo guanche ": ¡ P a t riota canaria: Si estás casada con un

"godo", ponle los cuernos"; instrucciones para la fabricación de armas antiespañolas tan sofisticadas

como el aceite hirviendo; o consignas tan escalofriantes como la de tirar al mar a los colonizadores.

El nacionalismo, sin tradición histórica ni cultural y sin viabilidad económica, es un producto poco

vendible por el ´momento. Sus posibilidades son muy escasas a pesar de la licencia de corso expedida por

Argelia al líder del MPIAC (Movimiento para la Independencia del Archipiélago Canario), quizá como

rabieta por la injusta política seguida por España ¿con respecto al Sahara.

El clamor de independencia podría oírse más fuerte si él Gobierno sigue tan reticente en torno a la

cuestión de la autonomía.

La autonomía, una exigencia

La reclamación de autonomía es un clamor verdaderamente popular. Todos los grupos políticos y sociales

la propugnan, aunque ninguno se atrevió a precisar hasta e^ momento qué entiende exactamente por

"autonomía".

"El Cabildo de Tenerife —dijo su presidente, Rafael Clavijo, a D16— lanzó un documento base sobre el

tema en junio de 1976 e invitamos a todos a presentar sus puntos de vista. No hemos recibido ni un solo

escrito."

La omisión es en buena parte explicable. Entonces gran parte de los partidos salían de la nebulosa y di-

rigían todos sus esfuerzos a forjar su propia identidad. El tema de la autonomía sólo podía entorpecer este

proceso.

Los canarios pueden hacer propuestas con respecto a su -"status" futuro hasta el final del año. El presi-

dente del Cabildo espera que esta vez la contestación no sea el silencio.

Por su parte, los partidos políticos democráticos intentan llegar a un pacto que les comprometa sobre el

tema de la autonomía de cara a las próximas elecciones.

Más industrias y menos franquicias

Sea cual fuere el nivel de autonomía por el que opte Canarias, si es que la dejan optar, el archipiélago ten-

drá que revisar radicalmente su modelo de desarrollo.

El crecimiento vegetativo de Canarias es el más fuerte de España. La economía del archipiélago fue

siempre impotente para emplear su población activa. El monocultivo tradicional provocó paros

catastróficos cuando alguno de estos monocultivos caía cíclicamente en crisis. Por culpa de estas crisis se

encuentran actualmente en Venezuela 250.000 canarios, casi la mitad de la población activa de las islas.

La ultima "solución" fue el turismo. Es prácticamente imposible hacer un balance sobre su incidencia

económica y social. Queda, pues, la duda sobre si su resultado ha sido pobre o muy negativo.

Es cierto que el turismo proporcionó empleo en la construcción y en la hostelería fundamentalmente y

que captó divisas. El fenómeno habría sido plenamente positivo si se hubiera llevado con orden. Pero

faltó ordenamiento urbanístico, coordinación inversora, apoyo oficial conjuntado con una normativa que

domesticara a los "tour operator", de forma que España, y muy concretamente Canarias, participaran más

efectivamente en la renta de situación de un enclave tan atractivo.

¿Qué dejó el turismo?

Este desgobierno,. tanto de las autoridades nacionales como locales, facilitó la destrucción de los parajes

más bellos de las islas, agravó la escasez de agua de las islas (uno de los problemas más graves), quitó

tierra productiva (no sobra la tierra útil en la región), encareció aún más el costo de la vida, etc.

Si a todos estos inconvenientes se añaden las fuertes inversiones que el país tuvo que realizar para crear la

infraestructura de este complejo turístico —carreteras, saneamiento, etcétera— y se compara con los

escasos ingresos que dejaron en España los "operadores turísticos", es muy dudoso que el resultado sea

positivo. . El modelo de desarrollo tiene que cambiar. O mejor dicho: hay que crearlo, piensan los

economistas. Canarias se encuentra, pues, en una auténtica encrucijada. Desde el punto

de vista oficial no se ve más salida que la industria, lo cual quiere decir que hay que revisar en buena

parte la tradicional franquicia arancelaria de las islas.

"Por sí sola, Canarias no se industrializa —opinó a D16 José darlos Martínez de la Escalera, delegado de

Industria de Tenerife—. Podemos fabricar una serie de productos ligeros que ahora importa-" mos. Esta

es una actividad que puede desarrollar bien la pequeña y mediana industria, siempre que nos olvidemos

del puerto-franquismo a ultranza y ´ lo sustituyamos por un proteccionismo selectivo."

Pero la industrialización no será suficiente si no se facilita a Canarias el acceso a todo el mercado

nacional. Para ello podría ser muy eficaz que se llevara a la práctica lo que ya ha sido aprobado, a título

meramente declarativo, en la reunión del Consejo de Ministros del pasado 10 de diciembre, dedicada a

Canarias.

Consistiría en conceder una tarifa aduanera especial para los productos fa-fricados en Canarias con

materia prima extranjera, siempre que el capital mayoritario de la empresa fuera español. . De esta forma,

y a pesar de los gastos de transporte, Canarias podría competir tanto en la Península como en el

extranjero; por lo menos, en aquellos productos, en cuyo costo final tienen una fuerte incidencia las

materias primas (fibras, colorantes, etcétera).

Tabaco: "La competencia nos vende"

Además de estimular nuevas industrias, sería preciso consolidar las tradicionales. Los fabricantes canarios

llamaron la atención de D16 sobre "nuestra curiosa situación, que nos abliga a entregarnos en manos de

nuestros competidores —Tabacalera— para que venda nuestros productos".

La industria tabaquera, que vendía durante los primeros años sesenta unas 120.000 cajetillas en la Pen-

ínsula, se lanzó a fondo para suplir la insuficients fabricación de Tabacalera y creó una gran industria, que

en 1972 suministraba mil millones de .cajetillas. Entonces, Tabacalera les dio el alto.

"Ahora hemos conseguido un cierto respiro —dijo Rafael Clavijo a D16—: con la fijación de mejores

precios, y estamos en conversaciones con Hacienda para llegar a una solución razonable. La industria

tabaquera necesita una reestructuración, pero para ello queremos contar con garantías de continuidad."

La industria del puro no se ha introducido suficientemente por culpa de la fuerte´´competencia cubana y el

puro ocupa más mano de obra que los cigarrillos.

Los ´ canarios pretenden que desaparezcan las trabas que perjudican la venta de sus productos en la

Península y, desde luego, que la Península no ahogue a las pocas industrias que funcionan en las islas.

"Una docena de industrias de estructuras metálicas —informó a D16 Martínez, de la Escalera— están al

borde de la quiebra por la competencia desleal de fabricantes peninsulares que entran aquí con altas tasas

de desgravación fiscal y con las estructuras ya montadas."

Ayuda a Marruecos

Pero la gran posibilidad desaprovechada está en la pesca. Aquí obtienen rendimientos magníficos lajs flo-

tas de todo el mundo: soviéticos, japoneses, coreanos, etcétera. Todo el mundo, menos Canarias, por

falta de una financiación razonable.

Puede comprenderse la indignación popular cuando se supo que España concedería un crédito a Ma-

rruecos de 3.500 millones de pesetas.

´"Con el 20 por 100 de esta cantidad —se quejó Clavijo a D1&— se financia todo el desarrollo pesquero

de Tenerife. La pesca es el gran sector a desarrollar, Junto con sus industrias derivadas. Con una inversión

relativamente reducida se pueden proporcionar numerosos puestas de trabajo para las islas y una

plataforma magnifica para la flota nacional. La rentabilidad de estas inversiones está asegurada y sus

beneficios se extenderían a todas las islas."

Ahora hay puestas grandes esperanzas en SODICAN (Sociedad para el Desarrollo Industrial de Canarias),

aunque permanece- el miedo de que la iniciativa se malogre en luchas personales y en pugnas entre ambas

capitales.

La malhadada división sus dos provincias, de la que fue responsable el otro dictador —Primo de Rivera—

, fue uno de los factores más perturbadores para el desarrollo del archipiélago.

Cuantos reflexionan ahora sobre la personalidad canaria, coinciden en que no hay más unidades reales

que la Isla y la región. La división provincial originó rivalidades artificiales que dificultan seriamente la

organización de la vida política canaria.

Sodican empezará a vivir con. un capital de 1.000 millones de pesetas. El INI suscribirá el 51 por 100; el

Banco .Exterior de España, un 10 por 100. E] restante 39 por 100 será reservado, a partes iguales, a las

dos provincias. Sólo falta el delicado tenia de la elección de presidente, palmeño O tinerfeño, y el de la

sede, Las Palmas o Santa Cruz.

Clin

 

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