Autor: Sánchez-Covisa Carro, Ángel. 
   Los guerrilleros de Cristo Rey. Pepe, Tía Albertina     
 
    Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LOS GUERRILLEROS DE CRISTO REY, PEPE, TIA ALBERTINA Y YO

Muy señor mío:

Para su conocimiento y el de las personas de su agrado debo comunicarte qws no soy el animador de los

Guerrilleros de Cristo Rey (que es Mariano Sánchez-Covisa), ni soy el campeón nacional juvenil de

Gimnasia (que es Pepe Sánchez-Covisa O, ni soy tía Albertina Sánchez-Covisa (que es tía Albertina).

Respecto á los G. de C. R., lo único que me Interesa de ellos es tratar de explicarme su aparición en la

España de los años 70.

El hecho de que unos muchachos basen su actividad en la negación del diálogo, en el desconocimiento

(voluntario y testarudo) de la realidad socio-política del mundo en que viven y en la creencia de aue la

violencia pueda solucionar algo, es triste y lamentable.

Y tiene nn culpable: el Bachillerato. La Enseñanza Media, en efecto (ya lo denunció Montaigne),

informa muy poco y no forma en absoluto: los bachilleres españoles saben dónde está Barcelona, pero, en

cambio, son Incapaces de «localizar» el Mester de Clerecía, el Humanismo, el Marxismo y la Generación

del 27.

La Enseñanza Media no cultiva el cuerpo ni la mente de los adolescentes. Y así éstos Ingresan en la

Universidad (que es especialización r. por lo tanto, limitación) sin haber adquirido los dos saberes

Imprescindibles para ser hombres completos: sin haber aprendido a conocer y sin haber aprendido a

convivir.

Y son por ello presa del fanatismo Cser fanáticos es muy fácil, porque nos evita el trabajo de

«ponernos en el lugar de los demás») y del patrioterismo (ou-e también resulta facilísimo, porgue halaga

nuestra pueril vanidad de creernos «los mejores»). D& ahí, de su perpetuo autobombo, que- padezcan de

la manía persecutoria de ver traidores por todas partes.

Es por ello una grave responsabilidad de los Intelectuales de todos los países occidentales >jue jamás se

hayan ocupado seria y sistematicamente >te la educación de los adolescentes.

Pero volvamos a la familia. Tía Albertina Sánchez-Covisa como no ha hecho el bachillerato no esté

entontecida. TJii día su marido Te comentaba mienfetts hojeaba el ABC del domingo: «Ija verdad es que

ser español es estupendo, i Fíjate: •Cervantes, Goya, el Cid/» Y tía Albertina le -contestó: «Sí. claro...

Pero bueno. ¿1 no hubiéramos sido españoles habríamos sido franceses, o Ingleses, o alemanes, y

entonces tendríamos a Shakespeare, o a Descartes, o a Newton, oue no eran tontos. O a Beethoven, oue

también era sordo. O a Nelson, ¡«ue tampoco era manco !>.

Entre los Sánchez-Covisa hay, además, médicos, terratenientes, tontos, listos y hasta socios del Madrid.

En fin, querido Director, aue también ¦;a nivel familiar» «*y como dijo «el Guerra») «hay gente po to».

Agradeciéndole sn hospitalidad, le salva a atentamente, Ángel SÁNCHEZ COVISA CARRO.

 

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