El libro Juan de la Cosa, de Carrero Blanco, presentado en Fuerza Nueva. 
 Don Blas Piñar: La guerra no ha terminado     
 
 Informaciones.    21/05/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

EL LIBRO «JUAN DE LA COSA», DE CARRERO BLANCO, PRESENTADO EN FUERZA NUEVA

DON BLAS PINAR: ((La guerra no ha terminado»

MADRID, 21. (INFORMACIONES.)

El libro «Juan de la Cosa», recopilación de artículos y comentarios del almirante Carrero, fue presentado

ayer en los locales de Fuerza Nueva, con asistencia de la condesa viuda de Carrero y de otros familiares

del presidente del Gobierno asesinado el 20 de diciembre. El libro ha sido editado por la propia

organización, que dirige don Blas Piñar, autor ayer de un discurso de hora y media. Junto al señor Piñar

tomó asiento, en su calidad de orador invitado, el ex ministro don Julio .Rodríguez. Se encontraban entre

el público los ex ministros señores._López Rodó, García-Ramal y Fernández-Cuesta [don Raimundo ~tOs

consejeros nacionales señores Valdes Larrañaga, Elola y Gías Jové; el ex sub-comisario del Plan de

Desarrollo señor Martínez Cattaneo y el presidente Sel Sindicato Nacional de Actividades Diversas, señor

García Carrés.

* NO A LA MONARQUÍA LIBERAL

* LA PRENSA DEBE SER CASTIGADA

Antes de que los discursos comenzasen, u n» muchacho vestido de flecha leyó los telegramas de adhesión

enviados desde diferentes puntos de España. Figuraban entre ellos los enviados por doña Pilar Careaga de

Lequerica, alcaldesa de Bilbao, y por la señora viuda de Ortiz de Zárate. Otros telegramos leídos

contenían ataques contra el «marxismo y la masonería liberal» o hacían referencia a los enemigos de la

Patria. Hubo una explosión de entusiasmo cuando fue conocido un texto que decía: «Los asesinos no

huyeron. Están dentro. Pero hay españoles que no permitirán esto.» El público, predominantemente de

edad madura, ocupó, en número de unas quinientas personas, dos plantas del edificio de Fuerza Nueva.

En el bajo fueron instaladas sillas para que el público pudiese seguir el desarrollo del acto. Este tuvo

como colofón el canto del «Cara al Sol», brazo en alto. Don Blas Piñar, al que uno de los telegramos

presentó como heredero de José Antonio Primo de Rivera, dio las voces de ritual. El jesuita padre Javier

de . Santiago fue el primer orador. Glosó la personalidad del almirante Carrero, a quien presentó como

hombre «profundísirnamente condicionado por su vivencia religiosa». Leyó algunos pasajes de sus

«Diálogos con don Prudencio», entre ellos el relato de una pesadilla que terminaba con esta oración:

«Líbranos. Señor, de los imbéciles para que seamos diques de los enemigos de quienes por ti cayeron.»

Otro de los pasajes evocados era aquel en el que el almirante aseguró que «ante lo que es vida o muerte

no hay otra solución que la numantina».

HABLA JULIO RODRÍGUEZ

El ex ministro don Julio Rodríguez protestó por los términos de su propia presentación en la convocatoria

del acto. «Yo no soy —dijo— ex ministro de Educación y Ciencia, sino ministro del almirante Carrero.»

El señor Rodríguez estuvo poético. Dijo que Carrero mezcló en su paleta de pintor los colores rojo de

Cruzada, anaranjado-amarillo de la España triunfal y frío-cerebrales del desarrollo. Elogió la dureza

diamantina de la lealtad de Carrero hacia Franco, "quien, según el ex ministro, usó con él, de cara a una

sucesión atada y bien atada, la idea del «Tú eres Pedro».

EL ENEMIGO EN CASA

El discurso del señor Piñar fue seguido con gran interés v ¿apasionamiento. Muchos de sus párrafos

fueron interrumpidos por aplausos ensordecedores y comentarios aprobatorios. Su contenido podría ser

resumido en los términos siguientes: «El asesinato de Carrero Blanco no fue un crimen al azar, sino un

magnicidio preconcebido dentro de un plan dirigido contra el régimen y el pueblo de España. Eue

perfecto por su preparación, ejecución e intimidad Lo que nos inquieta es averiguar si con él se han

logrado los propósitos que los autores perseguían. Lo importante es saber si esos fines van o no a

lograrse. Si a los asesinos se les facilita instalación en nuestra propia vivienda (grandes aplausos) y no se

defienden y consolidan las instituciones, el magnicidio habrá sido perfecto. Carrero era un hombre a

eliminar por ser figura clave que no admitía flirteos con los principios del 18 de julio. Si la sucesión se

hubiera realizado en él habría rectificado a fondo la actual política de entrega. Es la hora de los enanos, de

los huidizos y cobardes.»

EL ESPÍRITU DEL 17 DE DICIEMBRE

«No sé si el espíritu del 12 de febrero tiene explicación ortodoxa. Pero el del 17 de diciembre de 1970

(plaza de Oriente) si que fue auténtico i ortodoxo. Este no fue una contemplación gubernativa de temas

sociales, políticos, religiosos, sino una" explosión popular y directa. El enemigo está dentro. Nos

quedamos con el espíritu del 17 de diciembre pues el det-12 «te ¡febrero no es más que una promesa

necesitada del yunque de la prueba, suponiendo que sea ortodoxo. El espíritu del 17 de diciembre es el del

18 de julio. El espíritu del 12 de febrero habla de fidelidad al futuro. Esto es algo taumatúrgico y mágico,

porque cuando el futuro no es fiel al pasado se convierte en la peor de las traiciones.»

LA GUERRA NO HA TERMINADO

«La clase política tiene una deuda de honor con el almirante, con su vida y con la significación de su

obra. El crimen de la calle de Claudio Coello fue urdido y planeado para destruir la obra de 1936. Muchos

hombres y mujeres de España estamos dispuestos a morir por los ideales de Carrero Blanco. La autoridad

se ha contentado con pedir la extradición y castigo de los culpables, pero lo positivo sería dar a conocer la

doctrina por la que murió. España debe dar la gran lección antiburguesa v antiepicúrea frente a la

subversión. Hoy hace seis meses «cinco en realidad) que Carrero fue asesinado, treinta y cuatro tinos

después de la Victoria, fia guerra, señores, pese a Quien pese, no ha terminado Agrandes aplausos).

El segundo asesinato de Carrero sería la conspiración del silencio. Significaría que habría muerto por

nada. los tantos funerales de quienes ¦se-6onsideran sus amigos servir ¡X n tiara silenciar lius ideas.»

SACERDOTES SIN RELIGIÓN

«En un pleno del Consejo Nacional del Movimiento hablé de la subversión en el seno de la Iglesia

católica. "Prefiero —dije— una religión sin sacerdotes que unos sacerdotes sin religión ." Ante aquel

alarde mío, Carrero, que aquel día no hacía pajaritas de papel, exclamó: "Y yo también." Y al

aplaudir él, aplaudieron todos los consejeros (risas complacidas) .» «El espectáculo Añoveros significó

la intromisión eclesial en cosas propias del César. El regreso del avión, sin cumplir su objetivo, fue

seguido par unas vacaciones en el suave clima de Málaga.» «A don Luis Carrero le dolía el

quebrantamiento de la justicia. Y cuando advertía intromisiones como la relatada, se rebelaba. Así

sucedió el 7 de diciembre de 1972, cuando en presencia del Caudillo hizo referencia a la ayuda extre-

madamente generosa del Estado y del pueblo español a la Iglesia: trescientos mil millones de pesetas.

Este fue el sacrificio de España. Algunos lo han olvidado.»

LOS ITALIANOS, APOSTATAS

«La votación de los italianas a. favor del divorcio conculca el derecho natural y el derecho divino. Ahora

están consternados muchos italianos por el hecho de que un 70 por 100 de ellos se hayan hecho apóstatas.

¿De qué se asustan los hombres del partido de la Iglesia después de tanto contubernio y coqueteo con los

enemigos de Dios? ¿Por qué autorizaba la propia Iglesia la dispensa del celibato sacerdotal?»

WILLY BRANDT UN TRAIDORZUELO»

«La llamada "ostpolitik" española ya está consolidada. Indiqué en su momento que la coexistencia

pacífica significaba comprar nuestra felicidad con la infelicidad de otros países. En su día se otorgó el

premio Nobel de la Paz a Willy Brandt, tan enaltecido por una revista española que le designó extranjero

del año. Pues bien, Willy Brandt no fue más que un vil traidorzuelo que entregó documentación a los

enemigos de su Patria.»

NO A LA MONARQUÍA LIBERAL

«Prestamos nuestra adhesión a la Monarquía del 18 de julio, p.exíi_iio_,ai_jiingjmar©tra íap]^^].^p.q)

irjPlniHns Jq,s efe López Rodó. Si la Monarquía española no llega a ser la del 18 de julio, sino una

monarquía liberal o con camuflage liberal, sería sólo —ya lo dijo Carrero Blanco— el puente para una

república laica y masónica o para un régimen soviético. SI no actúa con arreglo la doctrina del 18 de julio

se quedará sola. No la defenderíamos nosotros, pero tampoco los que se dicen sus amigos.»

NO AL EJERCITO IMPOLÍTICO

«Estamos en un estado de guerra civil universal. Nos hace falta la moral del combatiente. Sin esa moral,

el Ejército sería un «garrote neutro». ¿Cómo se ha podido decir que el Ejército no es político? Ante una

lucha que considera no militar se sentirá incapaz y resultará derrotado.» «Oliveira Salazar es ahora un

hombre denigrado y sometido a ironías. El definió al Estado como ideología en acción. Esta idea es la que

tenemos que servir. Si tenemos un Estado nacional, no liberal ni marxista, con principios permanentes, es

porque éstos son connaturales con el orden moral, son la verdad que el pueblo español ha ido decantando

a lo largo de su historia. Rq Portugal ha caído un régimen podrido porque lo traicionaron desde dentro.

Siempre habrán un Caetano o un Riego, inqpc cgsj exm monóculo (intensísimos aplausos Kr-—-

LA_PRENSA DEBE SER

«Nosotros hemos bajado la guardia (varias citas de textos de Carrero, entre ellos una relativa a los medios

de comunicación social). Os convoco a la lucha. No hay que esperar al entierro de la gente para sancionar

al lechero adulterador. Hay una Prensa canallesca, antinacional, que desata malas campañas y que debe

ser sancionada previamente. (Alusiones de Blas Piñar a una cena de corresponsales españoles con

Santiago Carrillo secretario del P.C. español, en París.) Las declaraciones de Girón fueran claras, pero

tardías. La Prensa le ha ultrajado. Dios quiera que esos ultrajes no hagan brecha en su noble corazón.»

(Gran ovación final.)

21 de mayo de 1974

 

< Volver