Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Discurso en el Palacio de Exposiciones y Congresos. 
 Don Blas Piñar critica la política nacional en todos sus frentes     
 
 Informaciones.    10/10/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DISCURSO EN EL PALACIO DE EXPOSICIONES Y CONGRESOS

DON BLAS PIÑAR CRITICA LA POLÍTICA NACIONAL EN TODOS SUS FRENTES

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 10.

Presentando a «Fuerza Nueva» como «revulsivo de la conciencia nacional dormida», don Blas Piñar,

consejero nacional del Movimiento de designación directa y fundador de la citada revista, pronunció en la

tarde de ayer un largo discurso de hora y media ante unas seiscientas personas congregadas en el Palacio

de Exposiciones y Congresos. El señor Piñar expresó conceptos duramente críticos sobre las relaciones

Iglesia-Estado, la política exterior y la política interior. En relación con las primeras, señaló que el

Concordato no se cumple ni se reemplaza, pese a la vigencia del principio jurídico «Pacta sunt servando».

Sobre política exterior, condenó la «ostpolitik» del ministro señor López Bravo. En lo concerniente a la

política interior, indicó que la beligerancia contra las «ideologías vencidas» no coincide con las actitudes

Que se manifiestan en la Prensa, el teatro y la canción-protesta El discurso y el acto celebrado estaban

motivados por el lanzamiento del número 300 de la revista "Fuerza Nueva", cuyas letras en negro sobre

fondo rojo campeaban sobre la larga mesa presidencial, en la que, Junto al señor Piñar, tomaba asiento el

señor Martínez Cattaneo, nuevo subcomisario del Plan de Desarrollo. i´ntre el público se advertía la

presencia de algunos sacerdotes y personalidades r- significación política ultraconservadora. Muchachos

y chicas vestidos de falangistas componían una especie de escolta simbólica. En los preliminares del acto

fueron frecuentes los saludos brazo en alto. Al final, con ademán idéntico, se cantó el "Cara al sol",

coronado por los gritos de ritual. La delegada de la revista en Segovia, doña María del Carmen Díaz

Garrido, predijo la necesidad de "luchar jónica !a apatía general que nos rodea", y el representante en

Barcelona, don Rafael Gimeno, indicó que "cualquier ministro de Luxemburgo o Bélgica pretende

decirnos cómo tenemos que gobernarnos". Agregó el señor Gimeno que -´enire los diez mandamientos no

existe la figura de! antidemócrata inorgánico" y formuló el ideal de llegar a conseguir "un puesto en los

luceros y cinco rosas sobre la tumba".

DISCURSO BE BLAS PIÑAR

Las palabras de don Blas Piñar fueron frecuentemente interrumpidas por los aplausos. Criticó el

procedimiento de designación de los obispos auxiliares "porque era previsible que iban a tener voto en la

Conferencia Episcopal", lamentó que continúe vacante la diócesis de Santiago, aludió al centralismo

romano personificado en el nuríclo, deploró que no ge haya enviado una bendición & las Jornadas de la

Hermandad Sacerdotal en Zaragoza y, en cambio, se haya permitido una reunión-contestataria en El

Escorial a cargo de sacerdotes hispanoamericanos; previno contra el "humo de Satanás en la Iglesia",

expresión utilizada recientemente por el Papa; alabó el texto del telegrama enviado por monseñor Guerra

Campos a los Jornadistas de Zaragoza; denunció los proyectos de montar en España el espectáculo

"Jesucristo Super Star", a cuyos promotores calificó de "millonarios ´play boys´ y pornógrafos"; habló de

"guerra civil en la Iglesia"; diagnosticó que el aumento de conflictos laborales en España está relacionado

con la presencia^ de representaciones comerciales del Este; dijo que la política del ministro de Asuntos

Exteriores no concuerda con los postulados del Régimen, y a este propósito leyó un párrafo de un

discurso del Jefe del Estado; combatió el tratado comercial con la U.R.S.S. por innecesario, dado que con

Méjico existen los miónos intercambios sin que sea preciso darles estado jurídico; justificó a los

secuestradores croatas y abogó por su no extradición a Suecia, país que —dijo— no ha entregado a tres

miembros de la E.T.A. que pidieron en él asilo político; estableció un paralelismo entre el "abrazo de

Yalta" y el "abrazo de Pekín"; insistió en el peligro de penetración comunista, que no puede ser

combatido con fórmulas liberales; prefirió los movimientos nacionales vencidos en la guerra mundial a

"las partidas de ´hippies´ sucios y desgreñados que hoy pasean por las calles"; criticó el intento de regular

la objeción de conciencia y se pronunció contra las huelgas, que si se toleran as porque falla el Estado

social; predicó finalmente una nueva Cruzada contra la hoz y el martillo, como en su día nos enfrentamos

con la media luna. Tras esta expositiva, don Blas Piñar preguntó: "¿Quiénes son los inmovilistas y

retrógrados, nosotros o quienes nos atacan?"

 

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