Una política moderada para el futuro inmediato  :   
 Conferencia en el Club Siglo XXI de don Gregorio López Bravo. 
 Ya.    14/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

NACIONAL

14-VI-1977

"UNA POLITICA MODERADA PARA EL FUTURO INMEDIATO"

(CONFERENCIA EN EL CLUB SIGLO XXI DE DON GREGORIO LÓPEZ BRAVO)

"España dispone de una normativa constitucional que es la base jurídica de todas las Instituciones de

Estado, desde la Corona hasta el Gobierno, las Cortes, los tribunales de Justicia, las Fuerzas Armadas y la

Administración Pública. El dilema reforma-ruptura está superado, ya que el pueblo español resolvió,

sensatamente, el pasado 15 de diciembre, por mayoría del 94 por 100 de los votantes, a favor de la

reforma", ha manifestado el ex ministro y candidato de Alianza Popular don Gregorio López Bravo en el

transcurso de la conferencia que sobre el tema. "Una política moderada para el futuro inmediato"

pronunció ayer tarde en el Club Siglo XXI, dentro del ciclo "La Corona y la nueva sociedad española ante

un año histórico".

De "grave error y entretenimiento peligroso" calificó la posibilidad de "polarizar las futuras Cortes hacia

un total debate constitucional con dejación obligada de problemas inaplazables que el Gobierno, apoyado

por las Cortes, tiene que abordar inmediatamente y tratar de resolver lo mejor que pueda". "Las Cortes

que se elijan—dijo el señor López Bravo—sólo pueden ser unas Cortes ordinarias, con un mandato de

cuatro años de duración, y entre sus funciones legislativas ocupará lugar principal, pero no exclusivo, la

revisión constitucional; que debería mantener el carácter abierto que hasta ahora ha tenido nuestra

Constitución."

REGIONES

El señor López-Bravo dijo también, a lo largo de su disertación, entre otras, las siguientes cosas:

• El papel de las regiones en el sistema político y administrativo español y les relaciones entre el

Gobierno y las Cortes habrán de ser sometidos a revisión sin demora. Pero estimo bien concebida y

consagrada por la práctica de siglo y medio la división administrativa en provincias, pero es insuficiente

para abarcar todos los problemas que deben abarcarse con criterio territorial. Por eso, la región se ofrece

como una instancia natural intermedia entre el Estado y los asuntos puramente locales, sobre la

base de aquellas afinidades históricas y culturales que las animan.

EL REY

La figura del Rey—refiriéndose al tema de las prerrogativas reales—como encarnación del poder

supremo del Estado, que por no estar sujeto a responsabilidad política no puede disponer por sí mismo en

el ejercicio de su autoridad, necesitando en todo caso el refrendo ministerial o del presidente de las Cortes

o del Consejo del Reino, es ortodoxa desde el punto de vista de cualquier revisión constitucional en que

nos empeñemos. Sin embargo, la relación política, Cortes - Gobierno, de naturaleza meramente

informativa, resulta insuficiente para los planteamientos de una Monarquía democrática, ya que, en

definitiva, se trata de que el Gobierno, al constituirse, cuente expresamente con una mayoría

parlamentaria que, apoyando su programa político, esté dispuesta a aprobar las leyes, presupuestarias y

ordinarias, en que aquél se refleje.

SITUACIÓN ECONÓMICA

• Las tres coordenadas que definen la situación económica desde 1976, que son inflación, déficit

exterior y paro creciente, que se ven agudizados por la crisis energética y por la resistencia de los

españoles a sufragar, disminuyendo el consumo, el coste que España paga por la crisis económica

internacional. Frente a una triple alternativa que se le ofrecía, el Gobierno optó, absorbido por el tema

de la reforma política, por seguir una senda intermedia, pensando sin duda que pasadas las

elecciones, con el respaldo de los votantes, estaría en mejores condiciones para llevar a cabo una

eficaz política económica, y así el llamado "programa de actuación económica" no pasó de ser

una declaración programática de principios de marcado carácter económico, y, en lógica consecuencia,

constatamos de nuevo el gravísimo deterioro económico en que se encuentra sumido nuestro país.

• Un plan de acción deberá ponerse en marcha bajo la enérgica y competente guía del futuro Gobierno,

que supere en todos los ámbitos la crisis de autoridad que padecemos y aplique sin dilación una

nueva y más eficaz política socioeconómica. Es ésta una tarea que ha de planear el Gobierno, han de

aprobar las Cortes y obtener el consenso general, porque sin la colaboración esforzada de todos,

no nos engañemos, no tendría éxito.

• El tema del Mercado Común de uno de los asuntos a los que con mayor urgencia, dedicación,

profundidad y coherencia debe entregarse el Gobierno. En el momento actual, las condiciones que la

Europa de los "nueve" ofrece a España son rígidas y mezquinas, y la política de las homologaciones ha

conseguido poco para el país, debido a la voluntad de dominio de nacionalismos tan potentes como el

francés y el italiano, que se expresan en esta ocasión en el sector agrícola, y a los que se añadirá el nuevo

veto de los pequeños países centroeuropeos. Con vistas a una realidad continental que desborda los

límites del Mercado Común, nuestro Gobierno debe negociar con la EFTA y ampliar los intercambios

comerciales con el Comecon, mercados en los que nuestra presencia reviste el máximo interés. Esta

aspiración de España a ocupar su lugar en Europa no se agota en el plano económico, sino que abarca

también las restantes facetas de la vida colectiva: la defensa, la cultura y la ética social.

• Sobre estos temas, entre los que debe incluirse también el de Gibraltar, incógnita que aún pesa sobre

nuestro futuro y que atañe a la esencia de España, y un posible programa de acción, moderado e

inmediato, de la política exterior de España, que es prolongación y complemento de la política interior.

 

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