Acompañado del Príncipe de España. 
 El Jefe del estado preside el acto conmemorativo de la fundación de la Falange     
 
 Informaciones.    29/10/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

INFORMACIONES

29 de octubre de 1973

ACOMPAÑADO DEL PRÍNCIPE DE ESPAÑA

EL JEFE DEL ESTADO preside el acto conmemorativo de la fundación de la Falange

DON LIC1N1O DE LA FUERTE:

«Hay que ensanchar los canales de la participación política»

Don Licínio de la Fuente:

MADRID, 29. (INFORMACIONES.)

«La participación es exigencia de la dignidad humana, condicion ae la unidad nacional y se la fortaleza del Estudio y objetivo de la justicia social...) Hay que ensanchar efectivamente cada día mas los canales de participacíon poílitica, el intercambio y la comuniacion real y permanente entre el Estada y el pueblo al que sirven.» Esto ha dicha esta mañana en la sede del Consejo Nacional don Licinío de la, Fuente, ministro de Trabajo, en el discurso conmemorativo del cuarenta aniversario de Ja fundación de la Falange. El solemne acto ha estado presidido por el Jefe del Estado, acompañado del Príncipe de España, y han asistido el presidente y vicepresidente del Gobierno, miembros del mismo, consejeros nacionales y altos cargos de la Administracion.

He aquí ios puntos mas interesantes del discurso del señor De la Fuente, ministro y consejero nacional:

AI conmemorar la fundación del Ideada política falangista conviene destacar que la acción política tiene que estar Inspirada en unos Ideóles que le den sentido y coherencia, y el político necesita suscitar la ilusión de su pueblo en torno a las acciones que plantee ya los objetivos que señale. La política es algo mas que la pura gestión administrativa de los intereses generales; y el pueblo no se conforma, aunque lo exija y lo agradezca, con una gestión eficaz acertada y honesta, sino que alenté la necesidad de integrarse ilusionadamente en una tarea colectiva, y si tal tarea no se le propone o no conecta coa sus problemas reales, se siente defraudado en una parte de su dimensión humana.

Un Estado no ea una sociedad anónima que pueda regirse por un buen y eficaz Consejo de Administracion; un Estado es una gran empresa, nacional, un proyecto sugestivo de vida en común, que necesita ser concebido y realizado con la participación consciente e Ilusionada de todo e! pueblo.

Al político activo no le baste con la honestidad ni con la lealtad a las Ideas a a los orígenes. Necesita de todo esto, pero necesita mas; necesita realismo...; necesita vision de futuro y lealtad también a ese futura, y no sólo al pasado, porque no sentirse Imaginativamente llamado por una lealtad de futuro es empezar a traicionar, a hacer Imposible una realidad al pasado.

SENTIDO critico

Hemos de tener audacia y Talen tía para enfrentamos a los problemas de nuestro pueblo y de nuestro tiempo con rigor crítico y espíritu revolucionarlo; coreo lo tuvieron Jos nombres del acto que conmemoramos para encararse con loa problemas reales de su tiempo y del íuturo, fustigando con dureza no sólo a los que pretendían destruir la, esencia y el ser de España, sino también a los «acomodaticios», a los «conservadores» empecinados y a los «timoratos», y sacudiendo con látigo, a la vez estimulante y dolorido, la conciencia de las gentes que querían, cerrar los ojos a la dramatice Msild;.d de se contorno cea la pereaa. y la rutina del «ir tirando» o del de componiendo» una situación, en la que, aunque Incómoda y peligrosa, no les iba del todo mal.

Quien se para, Irremediablemente deja el camino sin andar y fe queda atrás y desfasado por la realidad.

Estamos obligados a evitar que un Movimiento nacido con aliento popular y revolucionarlo pierda su estilo si olvidara que la revolución hay que hacerla cada día, porque la sociedad y sus problemas cambian también cada día.

El nombre de 1973, como el de 1933, aunque por circunstancias y motivaciones distintas, necesita defenderse y ser defendido permanentemente, para que no se vean sacrificadas ni su dignidad ni su libertad, porque ese es un precio tan alto, tan prohibitivo, que envilece cualquier ganancia y hace condenable cualquier objetivo.

DESIGUALDADES

Las excesivas desigualdades personales y regionales en la distribucion de las rentas. los desquilibrios en las dotaciones de servicios sociales y las Insuficiencias de oportunidades para el desarrollo de la personalidad y la promoción personal, familiar, soda! y política de amplios núcleos « población, constituyen un ceno obstáculo a los anhelos de unidad nacional, una, unidad que sea síntesis de la pluralidad que se da en Ja sociedad y en la vida, y se baga carne y sangre de la Igualdad, de todos los españoles, ante los sacrificios, ante el trabajo, ante el disfrute de los resultados del desarrollo y para la participación responsable de todos en la construcción del destino colectivo. De ahí la fuerza con que la doctrina, joseantoniana y nuestro Movimiento Nacional quisieron y quieren romper esas barreras y desigualdades y acercar en lo esencial a todos los hombres.

CONTRA EL ESTADO TOTALITARIO

El Estado no debe absorber y convertir en actividad estatal las que (feben ser funciones sociales y personales, que es la pretensión del Estado totalitario, sino precisamente, y por el contrario, debe potencial las funciones sociales y e1 desarreglo de la personalidad, defendiéndolos de las deformaciones a que puede conducir el libre juego de unas tuerzas que, en el mundo y en la sociedad de hoy, aparecen desequilibradas.

Estado fuerte no es equivalente a Gobierno fuerte. No puede haber Estado inerte sin Gobierno fuerte, pero un Estado puede ser débil con un Gobierno fuerte; perene el Gobierna ea sólo una de las Instituciones políticas, y sociales, una de las fuerzas en Juego. SI el Gobierno es fuerte, pero las demás instituciones políticas, las fuerzas sociales y la. adhesión de loa hombres al Estado no lo fueran, el resaltado sería un Gobierno fuerte ai frente de un Estado cuya flaqueza se pondría de manifiesto a la primera deblildad del Gobierno; mientras que Isa transitarlas debilidades del Gobierno pueden ser compensadas por la fortaleza de las demás Instituciones públicas y de la minina sociedad, aparte de que la misma solidez institucional y social facilita sin deformaciones la fortaleza del Gobierno.

La solidez y equilibrio del Estado requieren una disposición institucional equilibrada y armónica que se mantenga por el funcionamiento auténtico, eficaz y popular de todas las instituciones, porque la falta de funcionamiento y de autenticidad de alguna de ellas podría suponer una aparente comodidad de las demás, pero romperla el equilibrio del sistema y provocarla Inevitablemente la debilidad del Estado en su conjunto. Y al hablar de instituciones, no solo nos referimos a las que constituyen ta cumbre de la estructuración jurídica estatal, sino que hay que fortalecer y vitrificar tarabita a las territoriales, a las sindicales a las profesionales, a las culturales, a todas en las que de uno D otro modo se articula la opinión pública para su participación en las tareas colectivas, y te desarrolla la vida de los hombres.

No podemos concebir un Estado fuerte sin la fortaleza, cohesión y equilibrio de la propia saciedad y sin una adhesión y participación popular adecuada, sin la participación consciente y responsable de los ciudadanos. El Estado no es una monstruosa superestructura que absorba y aniqidle al hombre, dictándole sin mas su actitudes, sus decisiones y sus objetivos de ´vida personal y comunitaria. El Estado es la síntesis creadora del proyecto aceptado y querido por toda una sociedad para ordenar racionalmente su presente y preparar colectivamente su futuro. Su fortaleza no estará sólo en sus instrumentos de poder o de mando, sino en la voluntad y adhesión de sus miembros. Los individuos se nacen as! participantes del destino nacional y se convierten en verdaderas ciudadanos.

JUSTICIA SOCIAL

La justicia social es tal vez la aportación más sugestiva y activa de la Falange al Movimiento Nacional, y entienda, con una, convicción profunda, que las mayores garantias de continuidad del Régimen, las mayores posibilidades de Integración y de identificación del Principe con su pueblo, la base y fundamento de la viveza y solidez de las Instituciones en el futuro, están en la Justicia social y en que sepamos concebir la justicia social no como tarea adicional de la labor política, no como coste da la, paz o del crecimiento, no como uno mas de los distintos objetivos, políticos, sino como uno de los fundamentales en torno a los cuales ha de ordenarse la acción política en su conjunto.

Es cierto que hay que crear y producir más y mas, para que les frutos del desarrollo

permitan mayor bienestar para todos, pero con más o menos crecimiento hay que acortar las desigualdades entre los hombres, en todos los órdenes, en el económico, en el social y en el político; la Justicia exige repartir mejor Jo que hay, además de repartir bien lo que se vaya consiguiendo; y la justicia, como dije en otra ocasión, no pierde nada de sus intimas exigencias parque la coloquemos el apelativo de social.

Mejorar las condiciones de t abajo y la protección de todos los españoles es trabajar por la justada social, pero confundir la justicia social con los avances laborales o de Seguridad Social seria minimizarla. Porque la Justicia social exige, nada mas y nada menos, que una concepción social completa de la economía y de la política

E] «humanismo social», que constituye esencia de nuestra doctrina, supone que el respeto de la propiedad privada ha de ir acompañado de su ordenación al cumplimiento de sos fines sociales; nos propone una concepción de la empresa, que ni sea un puro Instrumento del capital ni campo de batalla en el que discuten insolidariamente el dividendo y el salario, sino comunidad de participación y de vida, en la que los medios instrumentales, capital, maquinas y procesos se ordenen y subordinen a lo fundamental, que es el hombre y su realización personal, y persigue una ordenación social que no concentre la Influencia, las decisiones y los beneficios sociales en una parte de la población, para lo cual las riquezas materiales y la cultura han de estar más equitativamente al alcance de todos.

PARTICIPACIÓN

La participacion, según nuestra doctrina, es exigencia de la dignidad humana, condición de la unidad nacional y de la fortaleza del Estado y objetivo fundamental de la Justicia social Tiene que referirse y articularse en lo económico, en lo social y en lo político. Sus presupuestos están en la ordenación económíco-social Su Instrumentación ha de ser a la vez auténtica y flexible y ha de referirse a todas las unidades e instituciones económicas, sociales y políticas donde el hombre vive, trabaja y construye su destino comunitario. Ha de ofrecer efectivas posibilidades para, todos, compensando o superando en la forma necesaria las desigualdades que la pura Imagen y el contexto social entrañan. Ha de ordenarse en forma que procure más unidades dialogantes y síntesis integradoras que radicalismos y enfrentamientos Intransigentes. Y ha de permitir a los hombres, desde su libertad y responsabilidad humana, social y política, y en el cuadro cíe las instituciones y principios qne estructuran y orientan el orden político, procurar el ideal de vida ccinimitaria que alienta en su alma.

Mientras se producen los criterios y orientaciones sobre la participación poütlea solicitados por el Gobierno al Consejo, el respeto a esa opinión Institucional limita voluntariamente mi exposición en este punto a desear que estas sugerencias se produzcan y sirvan para ensanchar efectivamente cada día más Jos canales fie partícipación política, el Intercambio y la comunicación real y permanente entre el Estado y el pueblo al que sirven. Y a insistir en que el Instrumental y lo puramente político es sólo una párte del problema y que, sin dejar por ello de atenderlo, hay que atender también a los condicionamientos de base que están en las estructuras económico-sociales y en la distribución en ellas de bienes, rentas y oportunidades, con el fin de que tos Instrumentos de partícipacion esten electivamente a disposición de todo el pueblo y no como privilegio y manipulación úe unos cuantos.

Creo que en su tiempo fuá una gran conquista la declaración constitucional de los derechos del hombre. Pero el liberalismo se quedó a medio camino al no variar tas condiciones economico-sociales que dificultaban o hacian Imposible! para muchos, hombres el ejercido de esos derechos. Esta es ahora nuestra revolución y la gran tarea de ta Justicia social que debe darnos un hombre auténticamente Ubre y participante en su destino, no sólo con mayor bienestar, sino con mayor plenitud personal.

De ninguna manera Jose Antonio hizo bandera de su Movimiento de la defensa de situaciones de privilegio, da Intereses de partido o de grupo, o del mantenimiento de una situación social injusta que beneficiaba a un sector reducido de la sociedad a costa del sacrificio de los demás.

 

< Volver