Lo que debemos esperar     
 
   27/06/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

27-VI-73

LO QUE DEBEMOS ESPERAR

"Vestire esta camisa—ha dicho eI vicepresidente del Gobierno—siempre que la precia moción de mis origenes políticos y el sentido de milicia que simboliza sean una definición de mis Inequívocas lealtades. Pero la norma común sera la camisa blanca," en cuanto "representa una voluntad de integración para todos los españoles, sin dogmatismos excluyentes..., una voluntad intejjractora y abierta, que solo ha sido y será beligerante frente a cualquier intenta da desintegración..."

Hace años, eI señor Fernández-Miranda se presenta con camisa blanca para tomar posesión como ministro secretario general del Movimiento. Su decisión provocó críticas. No nos sumamos a ellas, en cuanto esa actitud sólo-pedía significar lo que ahora ha reiterado él mismo, y precisamente con motivo de inaugurar en Guadalajara un monumento a José Antonio.

No desconocemos lo que la Falange representó como intento generoso de integrar las dos versiones desgarradas de la Patria que se enfrentaban en la España de los años treinta; ni, cuando el tajo profundo de la guerra frustró ese intento, su contribución en hombres y en sangre, en Ideario y en estilo; ni la que entonco* aportaren sus consignas y sus símbolos; pero tampoco pódemos olvidar que ni toda la doctrina, ni todo el ideario, ni el estilo ni la voluntad del nuevo Estado procedieron únicamente de la Falange; que estaban también los millones cío españoles que coincidían en unos principios fundamentales más amplios que los do cualquier pórfido y que por ello fue siempre indispensable salir al paso de cualquier exclusivismo, que a nadie echamos en cara, pero que determinadas circunstancias de la historia pasada pudieron favorecer, aunque sea justo reconocer que a los exclusivismos nunca los alentó y siempre los frenó quien a lo largo de aquello* año; difíciles supo mantener desde el más alta puesto de gobierno la original significación plural del movimiento.

QUE chora la haya invocado el vicepresidente de un Gobierno que inicia su curso político nos parece importante, y más todavía que, junto al recuerdo de aquella "inmensa multitud de españoles de buena voluntad, de diverso origen poIflico, pero de inequívoco sentido nacional", haya añadido el llamamiento actual a "todos los que con sentido nacional y buena voluntad quieran servir a España". Porque de pocos Gobiernos como de éste, colocado en una coyuntura que puede llegar a ser trascendental, cabe ´decir que tiene que ser verdaderamente nacional, y tola lo será en la medida en que consiga esa incorporación de todos los españoles.

¿Por qué medios? No lo ha precisado en su último discurso el señor Femández-Míranda. Otras veces, a lo largo de anteriores intervenciones como ministro secretario del Movimiento, habló de asociaciones politicas, de pluriformismo y de tendencias, aludiendo con esta expresión a la sugerencia hecha por Girón de "tres grandes tendencias que coincidan por igual en lo sustantivo y discrepen cuanto quieran en lo adjetivo". No vamos a entrar en la cuestión. Incluso hemos dicho más de una vez que, limitándonos a lo que las leyes Fundaméntales exigen inequívocamente, y según la interpretación más estificar la participación popular hacer un Gobierno decidido a ampliar, profundizar y autentificad la participación popular en el sistema para vitalizarlo, lo importante es demostrar prácticamente que esa posibilidad existe; o tea, que se traduzcan a hechos palabras como las que el vicepresidente del Gobierno acaba de pronunciar. Es lo que de el y del nuevo Gobierno debemos esperar.

 

< Volver