Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Balance de la campaña electoral. 
 En 41 días, Torcuato Luca de Tena intervino en 33 actos electorales  :   
 Sólo un incidente grave en Benicarló: reventadores del PC Bandera Roja trataron, por todos los medios violentos, de impedir que hablara. 
 ABC.    15/06/1977.  Página: 13-14. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

Fuente: ABC MADRID Fecha: 15-06-1977

ABC. MIÉRCOLES, 15 DE JUNIO DE 1977.

BALANCE DE LA CAMPAÑA ELECTORAL

EN 41 DIAS, TORCUATO LUCA DE TENA INTERVINO EN 33 ACTOS ELECTORALES

Sólo un incidente grave en Benicarló: "reventadores" del P.C. "Bandera Roja" trataron, por todos los

medios violentos, de impedir que hablara

—No quiero hablar de política en este momento. No debo hacerlo. La campaña electoral ha

terminado...

Nos lo dice don Torcuato Luca de Tena, candidato al Senado, con Alianza Popular, por la provincia de

Madrid. Charlamos en su casa, convertida —desde hace días en uno de los cuarteles generales de Alianza

Popular; numerosas señoras, señoritas y hasta niños trabajan, con entu siasmo y eficacia, bajo la mirada

atenta y. la dirección certera de doña Blanca Benjumea Pries, esposa de don Torcuato. Llevan días

atareadas en la organización de los envíos de candidaturas a los electores. Una labor complicada y

fatigosa... Amplamos, la condición del señor Luca de Tena. ¡Nada de política! Sólo queremos conocer las

impresiones de un candidato que, por primera vez, se ha lanzado al ruedo ibérico en busca de votos, a la

conquista del elector, sin más armas que su ideología, su oratoria enfervorizada, su capacidad de

captación y de arrastre. Es justamente ahora cuando puede tomarse un bien ganado descanso el momento

de reflexionar sobre lo realizado.... Lo resume en cinco palabras:

—Ha sido un esfuerzo feroz...

Charlamos en el despacho-biblioteca del señor Luca de Tena. Las paredes están totalmente cubiertas de

estanterias cargadas de libros. La doble puerta deja fuera, amortiguados, los ruidos, por dos amplios

ventanales se cuelan la luz y el «silencio verde» del jardín. Aquí han nacido, sin duda, muchas ideas del

escritor, del periodista, del novelista volcado ahora de lleno en la política...

—El primer problema que se le plantea a un candidato—nos dice— antes de emprender la campaña

electoral es la preparación, la redacción de una serie de discursos que no pueden ser iguales: primero

porque se habla más de una vez en un mismo sitio; después porque, aun en lugares distintos, puede haber

un porcentaje considerable de público coincidente, si es dentro de una misma provincia. Yo he hablado

dos veces en Móstoles, en Sevilla, en Valencia... Además está el factor tiempo: si hablaba yo sólo, podía

extenderme una hora; si éramos varios oradores, apenas disponía de diez minutos...

—¿Cuándo tuvo lugar su primer mitin?

—El día primero de abril, en Móstoles. Asistió un número reducido de personas, unas doscientas, porque

el local era pequeño. Pero fue como el «grano de mostaza», porque aquellos oyentes se encargaron de

captar a otros. Dieciocho días después intervine nuevamente en aquella misma localidad, con Licinio de

la Fuente. La concurrencia esta vez fue masiva. Y lo mismo ocurrió en otros lugares. La importancia de

esos «pequeños mítines» es enorme. Yo intervine en Valdilecha, al sudeste de la provincia de Madrid,

junto a Perales de Tajuña; y también en Alcalá de Henares. Poco después se celebraron allí mismo

mítines con asistencia masiva... Y enseguida empezaron las llamadas, las reclamaciones de provincias..,.

—¿Ha tenido muchas?

—Más de las que podía atender, por simples razones de calendario. Me he visto obligado a rechazar

algunas que para mí eran profundamente entrañables. Por ejemplo, San Sebastián, donde me hubiera

gustado estar presente por razones familiares y afectivas. Y otras como las de Ceuta, Melilla, Tenerife,

Menorca, Ciudad Real, Tomelloso, que me llamaron con insistencia, pero cuando ya la distribución de

fechas disponibles estaba totalmente cerrada.

—¿Cuántos mítines pronunció en total?

—He perdido la cuenta. Creo que son treinta y tres en cuarenta y un días... Vamos a repasarlos.

Y comienza el desfile de nombres de viajes, de recuerdos;.. Tras las primeras disertaciones en la periferia

de Madrid, se inician los grandes mitines en Baleares, en Valencia, en Burriana, en Gandia, en Cheste, en

Castellón de la Plana, en Benicarló.

—Sobre Benicarló nos dice don Torcuato— volveremos luego, porque, allí me ocurió el único incidente

realmente grave de la campaña...

Prosigue la enumeración: Regreso a Madrid el 14 de mayo. Mitin en El Escorial; vuelta a Móstoles. Y a

partir de ese momento, mitin diario...Madrid, en el Palacio de Exposiciones y,Congresos; Majadahonda;

Baena (Córdoba); Ecija (Sevilla);, vuelta a Madrid; para hablar en Tetuán de las Victorias... Luego,

Aranjuez; Madrid de nuevo, con lleno en la plaza de toros de Vista Alegre.

—Fue un espectáculo —nos dice recordando— realmente inolvidable. La asistencia fue masiva,

impresionante. Dentro, contabilizadas, más de veinticinco mil personas, y en el exterior seguramente tres

veces más de público, que no pudo encontrar acomodo en el interior.

Sigue un mitin en Segovia; otro en Madrid, en el Centro Cubano, dirigido, a cubaños nacionalizados

españoles y, por tanto con derecho a voto; viene luego el mitin de Madrid, en el cine Carlos III...

—Terminado ese mitin —nos dice— me fui a dormir al hotel Barajas, porque al día siguiente, a las siete

de la mañana, debía salir con Manuel Fraga Iribarne, en avioneta, hacia Sevilla. En el aeropuerto de la

capital andaluza nos esperaba un helicóptero que nos llevó a Huelva, donde hablamos por la mañana. Era

el día del Corpus. De Huelva volamos hasta Cádiz y allí hablamos, a media tarde, al aire libre, en el teatro

José María Pemán. Y desde Cádiz otra vez a Sevilla, donde hablaríamos por la noche, para regresar en la

avioneta a Madrid, a altas horas de la madrugada... El mismo día del regreso hablé en El Pardo... Al día

siguiente tenía que intervenir en Alcorcón, si no se hubiera producido otro incidente, y, por último, plaza

de toros de Mérida.

Nos explica don Torcuato Luca de Tena que, en estos cuarenta y un días, ha tenido que hacer, además,

dos paréntesis brevísimos para preparar, apresuradamente, dos intervenciones que nada tenían que ver con

su campaña electoral.

—Uno, la conferencia de «guante blanco», en el Club Siglo XXI. Fue un verdadero esfuerzo preparar, en

plena campaña de mítines, entre viajes incesantes, sin reposo, un texto que, forzosamente, tenía que ser

totalmente distinto, porque ni el público, ni el ambiente, ni el tono podían compararse con un mitin. El

texto de una conferencia ha de ser más razonado, más erudito, con mayor exigencia de trabajo... La otra

intervención, también totalmente distinta al «ambiente de mitin» en que estaba metido, fue la presencia,

en Maite, del libro de López Rodó titulado «La larga marcha hacia la Monarquía» y que es el libro de

testimonio y documentación inédita más impresionante que he leído. Un hombre que estuvo primero en

los «bastidores» del Poder y luego en el Poder mismo, durante muchos años; que era el brazo derecho de

Carrero Blanco como éste lo era de Franco, es evidente que tuvo acceso a una documentación íntima y

desconocida, fascinante. Dentro de mi campaña electoral tuve que tomarme dos días de descanso para

recluirme en mi casita de Pedraza leer el libro a fondo, hacer su disección, tomar notas y preparar, todo

apresuradamente, mis palabras dé presentación...

Pedimos a don Torcuato Luca de Tena que nos hable de los incidentes de Alarcón y de Benicarló. Al

primero lo califica de «diplomático».

—Teníamos todas las autorizaciones para celebrar un acto de Alianza Popular en el Polideportivo Social,

que es municipal, pero está cedido en explotación a un señor que se presenta como candidato de Unión

del Centro Democrático. Pues bien, valiéndose probablemente de esta circunstancia. Unión de Centro

Democrático reclamó el local para la misma hora y el mismo día. Podíamos haber exigido, con las

autorizaciones en la mano, que la Guardia Civil los desalojara, pero ante el temor de que se produjeran

incidentes, porque el vecindario estaba muy «caldeado», preferimos llegar a un pacto: no hubo mitin; ni

de Alianza, ni de U. C. D. Ha sido un "boicot" fraudulento, con el que han hecho la labor del «perro del

hortelano», que «ni come ni deja comer» a nadie.

Sobre los graves incidentes de Benicarló, don Torcuato nos da toda clase de detalles: la presentación de

un nutrido grupo de reventadores del Partido Comunista «Bandera Roja», dispuestos a impedir la

celebración del mitin a todo trance; los abucheos, los gritos, los puños en alto, las amenazas.

—Tuve que abandonar mis notas y lanzarme a una improvisación durísima y arriesgada, en el mismo tono

desafiante en que me provocaban. Ellos levantaban el puño y yo les dije que los puños se utilizan

horizontalmente.

El público se asustó. Los reventadores se envalentonaron y avanzaron hacia el escenario donde les

esperaba don Torcuato dispuesto a todo. Por fortuna, en el momento justo en que pudo producirse el

enfrentamiento, el pueblo sano de Benicarló se hartó de aguantar la provocación de los comunistas, todos

forasteros, pagados a 4.000 pesetas «por barba», y reaccionó valientemente. Rodeados los alborotadores,

uno intentó sacar una navaja y fue derribado de un puñetazo. Allí acabó la oposición... Y el mitin pudo

continuar normalmente, tras unos largos momentos de verdadero riesgo...

Preguntamos finalmente al señor Luca de Tena si está satisfecho de su campaña electoral. Y nos dice:

—Yo no sé si sanaré o no el escaño al que me presento por la provincia de Madrid. No lo sé. Pero sí sé

que he recibido las mayores satisfacciones y experiencias en estos días de contacto personal y directo con

hombres y mujeres radicalmente sanos, buenos, honestos y patriotas. No puedo de ningún modo excluir

esta sensación de optimismo y de satisfacción que me produce el haber tratado, en puntos tan distantes y

tan distintos, con gentes extraordinariamente admirables, que me han demostrado que España está viva...

H. P. F.

 

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