Franco presidió los funerales por José Antonio     
 
 Nuevo Diario.    21/11/1968.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

En la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

Franco presidio los funerales por José Antonio

MADRID, 20.

(De nuestra Redacción.)

El Jefe del Estado y Jefe Nacional del Movimiento presidió este mediodía el solemne funeral oficiado en la basílica del Valle de los Caídos por el eterno descanso del alma de José Antonio Primo de Rivera, en el XXXII aniversario de su muerte.

A las once y veinte de la mañana había llegado a la basílica la corona de laurel, con las cinco rosas simbólicas, que había sido transportada a hombros desde Madrid por miembros de Falange.

El Jefe del Estado, que vestía uniforme de jefe nacional del Movimiento, llegó a las doce en punto de la mañana a la explanada de la basílica. Le acompañaba el ministro secretario ffeneral del Movimiento, don José Solís Ruiz. Acompañado del capitán general accidental de la Primera Región, don Tomás García Rebull, naso revista a una comnañía del Regimiento Inmemorial núm, 1, que le r´ndió honores, y a formaciones de la Guardia de Franco, Frette de Juventudes y alumnos de la Escuela de Mandos José Antonio.

El Jefe del Estado saludó, ante la puerta de la basílica, a los miembros del Gobierno, encabezados por el vicepresidente, señor Carrero Blanco.

El abad del monasterio, frav Mariano Palacios, saludó al Generalísimo en la puerta del templo; le ofreció el agua bendita y le dio a besar el "lignum crucis". Mujeres de la comunidad benedictina portaron los varales del palio, bajo el cual entró el Jefe del Estado a la basílica, seguido por los ministros y jerarquías del Movimiento.

Una vez ante la tumba de José Antonio depositó sobre ella la corona de laurel y las cinco rosas simbólicas, en tanto que la escolanía del monasterio interpretaba cánticos. Después se colocó en un sitial al lado del Evangelio, desde donde presidió el solemne funeral. Le acompañaban en la presidencia miembros del Gobierno, jerarquías del Movimiento, componentes del Consejo del Reino y mesa de las Cortes.

El templo aparecía engalanado y repleto. Al iniciarse el oficio religioso —misa concelebrada por los monjes del monasterio, siguiendo el rito mozárabe de difuntos, y funeral—, se iniciaron los primeros turnos de vela ante la tumba de José Antonio. Hicieron la primera guardia el vicepresidente del Gobierno, los ministros de Gobernación, Marina, Obras Públicas, Educación y Ciencia, Asuntos Exteriores y Hacienda, así como el presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, señor Hurmendi. Miembros de la Vieja Guardia y Guardia de Franco formaron en doble fila desde la puerta del templo hasta el altar.

Tina vez finalizado el funeral y el responso, el Jefe del Estacto abandonó el templo. En el atrio principal de la basílica se entonó el "Cara al sol", tras del cual, el Generalísimo dio las voces de ritual. Después se despidió de los miembros del Gobierno, entre los fue se encontraban, además de los mencionados, los ministros del Aire y de Trabajo, y de las restantes autoridades y jerarquías. Le acompañó hasta su coche el ministro secretario general del Movimiento, que le acompañó hasta su residencia de El Pardo. En la explanada de la basílica, las numerosas personas congregadas le tributaron una fuerte ovación.

 

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