Mesocracia y estabilidad     
 
 Informaciones.    03/03/1972.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MESOCRACIA Y ESTABILIDAD

TODOS los 4 de marzo se conmemora en Valladolia la fusión en 1935 de Falange Española con las J.O.N.S. Be trata de un acto con fuerte carga política, en el Que, año tras año, personas de relieve de Secretaria General o del Consejo Nacional del Movimiento hacen una puesta al día del panorama político del país. En el acto del pasado sábado intervino como primer orador el consejero nacional don Baldomero Palomares.

El discurso del señor Palomares habrá encontrado amplio eco por sus incitaciones al diálogo, a 1a apertura y a la cordura. «No es el momento —dijo— de cerrar los cuadros ante las embestidas del enemigo, sino de abrir las filas, ensanchándolas, firmes en nuestra fe y nuestra lealtad, aunque dispuestos a la comprensión y al diálogo, para marchar rumbo a nuevos horizontes (...). Una cosa debemos dejar clara: nosotros nada tenemos que lemer de la libertad. Son otros los que han de guardarse de ella, porque serían barridos implacablemente por la voluntad de nuestro pueblo, que en ninguna forma desea el retorno a viejas situaciones y a viejos estilos.»

Estas tesis las hemos expuesto repetidamente desde estas páginas. Que es necesario abrir fitas, ensanchar la base representativa del pais, en la confianza de que una nación que por primera vez en su historia se asienta sobre una amplia clase media es poco propicia a las aventuras políticas de cariz traumático o extremista. Mirando hacia atrás, observamos un país que ni siquiera contaba con un proletariado propiamente dicho. La base del pais la conformaba una inmensa mayoría de obreros y campesinos a nivel «lumpen» (infraproletariado e Infracampesinado) y, sobre ellos, una mínima clase media encerrada en algunas ciudades y una aristocracia del dinero tan poderosa como corta de vista.

Esa pirámide —que tenía foreosámente «jue conducir a un desastre civil— ha variado sustancialmente.

No es que ya sea la clase media el corte más ancho de la pirámide social, sino que abocamos a la mesocracia, al gobierno de las clases medias, cuyas inquietudes, que ahora afloran con fuerza, habrá que tener muy en cuenta.

Ahora bien, convendrá con nosotros el señor Palomares en que esaá clases medias garantizadoras de la estabilidad política hacen suya esa incitación a la apertura, al ensanchamiento, a los mievos horizontes y a la carencia, de temor a la libertad. Y hacen suyas tales Incitaciones porqué no las encuentran plenamente satisfechas. Podríamos asegurar a un nivel muy general que esa insatisfacción toma cuerpo en la prolongada espera a que la. Administración dé vida al asociacionismo político.

Retomando el hilo del discurso de Valladolid del señor Palomares encontramos otro párrafo que nos .mueve al comentario: «¿... quién ha dicho que nuestro sistema político nos impide, integrarnos en Europa, a nosotros que somos Europa y que anhelamos un pronto y fuerce entendimiento con todas las naciones que la componen?» Ignoramos quién habrá dicho tal cosa, pero nos consta que la sociedad y el sistema político de una nación como Gran Bretafia están en estos momentos remoldeándose para entrar oficialmente dentro de cinco meses, en las Comunidades europeas.

En mayor o en menor medida todos los Estados que componen la actual Europa comunitaria han adaptado sus instituciones a las que exige un embrión de Gobierno suprauacionah Consejo .de ministros de la C. E. E. y Parlamento Europeo. Nuestro sistema político —por supuesto— no nos impide integrarnos en Europa, pero para que entremos algún día en la C. E. E. tendremos que realizar algún acómodo político, como podría ser actualizar algunas instituciones, satisfacer, en suma, los anhelos de esas clases medias de que hablábamos, y que son las que albergan mayor «vocación europea».

La C. E. E. no nos exige que cambiemos nuestro sistema político, sino Que lo adecuemos a las estructuras comunitarias. El propio Gobierno lo acaba de reconocer il establecer «n plaao para la adaptación de nuestras estructuras, tras el cual se irá decídidamenté a la plena integración en el Mercado Común.

 

< Volver