Autor: Baró Quesada, José. 
 En el XXXVI Aniversario del alzamiento. 
 Homenaje de los excombatientes de la I bandera de Castilla al Jefe del Estado     
 
 ABC.    18/07/1972.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

HOMENAJE DE IOS EXCOMBATIENTES DE LA I BANDERA DE CASTILLA AL JEFE DEL ESTADO

Hace treinta y seis años fue inevitable la lucha para recobrar a España frente al derrumbamiento de su existencia, dijo el presidente de la Hermandad

«ES DIFÍCIL EL MANTENER AL CORRER DE TODA UNA VIDA EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS DE LUCHA. LA PAZ NUESTRA HA SIDO UNA PAZ PARA TODOS», CONTESTO FRANCO

Madrid. (De nuestro redactor político.)

Su Excelencia el Jefe del Estado presidió en la víspera del 18 de Julio dos actos públicos que conmemoraban, en diversos aspectos, el Alzamiento Nacional de 1936. Se celebró el primero de ellos, a la una de la tarde, en los jardines del Palacio de El Pardo. En una tribuna situada en uno de los paseos, frente al regio edificio, se situaron el Generalísimo y su esposa, y detrás, el ministro secretario general del Movimiento, don Torcuata Fernández Miranda, y el capitán general de la I Región, teniente general García. Rebull.

Más de 500 personas —supervivientes de la I Bandera de Falange de Castilla y sus familiares— se disponían a tributar un cálido homenaje de adhesión a Franco. Este, visiblemente emocionado, recibió a lo largo de su recorrido a pie desde la puerta principal del Palacio a la tribuna grandes y prolongados aplausos y vítores. Con Sus Excelencias iban los jefes y segundos jefes de las Casas Militar y Civil, don Ricardo Catoira y los ayudantes de servicio.

Acalladas las aclamaciones, comenzó el desfile de los ex combatientes, precedidos de sus hijos y sus nietos. Uno de esos hijos era el de José Antonio Girón de Velasco. Su padre, el ex ministro de Trabajo y consejero del Reino, marchaba a la cabeza de los falangistas de la I Bandera, vestidos todos con camisa azul. Pasaron ante la tribuna presidencial, brazo en alto y entonando canciones de los frentes. Presenciaban el desfile las esposas, las madres, las hermanas, las hijas, las viudas. Agrupados todos luego ante, el Jefe del Estado, que llevaba uniforme de verano de capitán general, se reprodujeron los vítores, extensivos esta vez a doña Carmen Polo de Franco —a quien entregó un ramo de flores, en nombre de los ex combatientes, la señorita Iturriaga— y también al teniente general García Rebull.

Don Cándido Sáez de las Moras, presidente de la Hermandad de Antiguos Combatientes de la I Bandera de Castilla, pronunció un discurso, en el -que, entre otras cosas, dijo:

CAPITÁN INDISCUTIBLE

«Hace treinta y seis años éramos apenas mozos, pero tan conscientes de nuestra responsabilidad como animados por el ardor de nuestras ilusiones tíos echamos al monte para recobrar a España frente al derrumbamiento de su existencia; para constituir una Patria en convivencia unánime y laboriosa y para imponer una justicia social que aboliese egoísmos y privilegios arcaicos. Vos, señor, fuisteis el capitán indiscutible, sereno y heroico de aquella hermosa empresa juvenil, y sois, sin discusión, el Caudillo de un pueblo que se dispuso a vivir y que ha logrado, con vuestra gestión de Gobierno, paz, progreso y bien estar.

Vuestra obra de estadista, erizada de dificultades y compromisos, justificó nuestra actitud y colmó muchas de nuestras esperanzas. Cuando nos pusimos en pie de guerra y en pie de amor, nos movía el deseo irrenunciable de lograr que España encontrase camina para su desarrollo y para su convivencia; un camino que, sin renunciar a las esencias y e los principios que juramos y

 

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