Autor: Trenas, Julio. 
   Felipe Ximénez de Sandoval: El mito quita humanidad a la figura de José Antonio, pero contribuye a darle eternidad  :   
 He publicado esta nueva edición de mi Biografía apasionada, porque no había otra del fundador de la Falange. 
 Pueblo.    28/06/1963.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

Felipe Ximénez de sandoval: «El mito quita humanidad a la figura de José Antonio, pero contribuye a darle eternidad».

"He publicado esta nueva edición de mi "Biografía apasionada", porque no había otra del fundador de la Falange"

«José Antonio no quiso ser escritor Sin embargo, ha influído en muchos escritores, sobre todo en el período 1933-45»

«Su mentalidad era típica riel siglo XX, y no Iniiüera píllelo producirse en otra época»

ENSAYISTA, poeta, novelista, biógrafo, prosista de transparente estilo, que accede frecuentemente al periódico con artículos de serena contemplación actualista, Felipe Ximénez de Sandoyál imprime a su vida igual sencillez que a su creación literaria. En su haber, volúmenes suficientes para llamar a las puertas académicas. En si¡ persona, títulos hábiles para merecer puesto de adelantada eficfencia en el mundo de nuestra cultura. En ese hermoso género literario, donde historia, documento e inspiración se ´aunan para reconstruir el paso terreno de un hombre, Ximénez de Sandovaí tiene obras, como su "Alcalá Galiano" (el hombre que no llí^ó); la biografía de "Colón", cvocación del almirante de la mar oceana, y un libro definitivo y el?, ve, singular por el alcance, la penetración y el conocimiento: "José Antonio", biografía apasionada, que el escritor redactó v.ilonnclo el recuerdo y cinto personal junto al impacto histórico-politico deI Fundador de la Falange. Gracias a este libro quienes conocían a José Antonio lo ´han reencontratlo veraz y actuante, en su medida de hombre, en su prospección creadora de político y en su consecuencia definitiva, cíe mártir. Los que no lo conocieron, sobre todo los más jóvenes, aprendieron a verlo desdel Fundador de la Falange no agotado en la generación que le fue contemporánea,, y suscitado fuertemente por su testamento político en las nuevas promociones españolas.

—¿Cuándo y dónde escribiste tu biografía de José Antonio? —pregunto a Ximénez de Sandoval.

—La escribí casi toda en Bruselas. Fue comenzada en octubre de 1939, y está acabada en Madrid a principios del año 1941. La,primera edición salió el 20 de noviembre de 1941, aniversario de la muerte de José Antonio.

—¿Por qué la escribiste?

—Durante la guerra había ido recogiendo muchas cosas de las que se publicaban sobre José José Antonio, creyendo que su litografía la haría otro. Algún falangista más autorizado que yo —cligo esto sin dar nombres— a, quien, por mi parte, hubiera fe.

—Durante los años de Universidad, sin ser de los íntimos amigos, hemos mantenido una buena amistad, que se estrechó en el curso 1922-23, en que hicimos el doctorado, ya oficiales los dos. La amistad se hizo mucho más fuerte.

—¿Qué fuiste antes suyo: amigo o correligionario?

—Primero, condiscípulo. Con una gran distancia: él era de los de, matrículas de honor, y yo, de los simples aprobados. Luego, profesionalmente. Nos dimos de alta, en el Colegio de Abogados el mismo día y teníamos en él números muy cercanos. Al llegar la Dictadura, como él era hijo del jefe del Gobierno y entre los jóvenes había cierta hostilidad a aquel régimen, sostuvimos la amistad, paro ya no tan cercana. Y no porque él fuera orgulloso, sino por nosotros.

—Pero aquella amistad, ¿se interrumpió?

—De ningún modo. Voy a darte un detalle. En 1923, que pu¡bliqué mi primer libro, se lo envié. Me escribió una carta admirable diciéndome que lo había leído en una montería. Era una comedia, «Robinsón», que fue citada en un concurso convocado por «ABC» en el que fueron premiados Casona y López Rubio. Después, cuando murió su padre, le escribí y ful a verle. José Antonio había caldo ya en desgracia y mi amistad me hizo acercarme más a él.

—¿Cuándo descubriste en aqual José Antonio al político?

—Ya en la Universidad. En las luchas estudiantiles. Se adivinaba al conductor. Al día siguiente del mitin de la Comedia, en. el que no estuve porque no me encontraba en Madrid, acudi a verle para pedirle mi entrada en Falange. Desde entonces ya tuve más contacto directo con él. Sobre todo en el año de 1931.

—¿Tenía José Antonio un carácter igual?

—Como todos, tenía sus desigualdades de carácter.Yo lo he visto violento, incluso con los camaradas y amigos que más quería. Le he visto también triste y alegre. ,Y le he visto grave y en ocasiones infantil. Lo que encontré siempre en José Antonio es que era humanísimo. Cuando había que mantenerse firme, lo hacía con extraordinaria seguridad y rigor.

—Los que estuvieron cerca de él en aquel tiempo ¿le entendieron?

—Yo creo que todos no. Pero su inteligencia y el prestigio que irradiaba su persona arrastraban indudablemente. A todos nos hacía ser mejores de lo que éramos.

—¿Hay mucha distancia del José Antonio real al mito creado sobre su figura? ¿Crees que lo deforma?

¿El mito deshumaniza. Incluso para mí mismo, que le conocí, se me transforma en mito también. Pienso: ¿Pero ha existido? ¿Pero lo hemos tenido cerca? No cabe duda de que ese mito le quita algo de humanidad, pero acaso contribuya a darle eternidad.

—¿Sintió José Antonio la tentación del escritor?

—Esta es otra de las cosas más admirables en él: no quiso ser escritor y, sin embargo, ha Influido de modo extraordinario en muchos" escritores. Sobre todo en el periodo que va de 1933 a 1945.

—¿Hubiera podido producirse José. Antonio en el siglo XIX?

—Entiendo que no. Es un producto típico del siglo XX. En e] XIX los grandes conductores han sido militares, Prim, O´Donnel...; en sus últimos años, los abogados. La mentalidad de José Antonio era muy siglo XX. Estaba influido por la Política social; conocía todas las tenden--Cias sociales nuevas. Se habían producido, paralelos a su tiempo, los fenómenos del fascismo y del comunismo. El el XIX hubo luchas políticas, pero no del «ser» o «no ser». No era lo mismo declararse moderado o progresista que ser marxista o antimarxista. En el XIX, el nacionalismo es una cosa romántica, mientras que en el XX el nacionalismo toma un giro más práctico, más social, más geopolitico. José Antonio, por tanto, no pudo producirse más que en el siglo XX.

—¿Trazaste un plan previo para escribir tu biografía

—Ya no me acuerdo. Lo que se puedo decirte es que la escribí con una espontaneidad enorme. Los manuscritos no tienen apenas correcciones. A veces parecía, que me la dictaban.

—Esta cuarta edición es «corregida y aumentada», ¿en qué consiste esa corrección y acrecimiento?

—Las correcciones son Insignificantes y puramente estilísticas, por dos razones. Primera, porque creo, como Juan Ramón Jiménez, que de esto sabía mucho, que para corregir hay que ser un genio. Segunda, porque para corregir hubiera tenido que quitar a este libro parte de su vehemencia y de su temperatura, con lo cual hubiera sido desleal a José Antonio y a mi mismo.

—¿Y el aumento?

—Está hecho en forma de notas a la tercera edición, que se conservan en la cuarta. Porque no he querido mover el texto, interpolando las pocas cosas nuevas que he conocido agotada la segunda edición. He sabido resistir la tentación de reproducir en diferentes capítulos de mi libro, que cuando apareció se consideraron imprudentes o exagerados, las últimas palabras conocidas de José Antonio —su informe oral ante el Tribunal Popular de Alicante que le condenó´ a muerte—, que confirman totalmente lo que yo había dicho y no inventado. —Después de la tuya, ¿se ha Intentado alguna biografía importante de José Antonio?

—Yo he publicado esta tercera y cuarta edición de la mía, porque no hay otra, hasta el momento. Espero, con verdadero anhelo, la biografía que escriba un joven. Uno de estos universitarios de hoy, que podrá hacer una. biografía desapasionada y objetiva.

—Pero José Antonio continuará siendo símbolo de la pasión de España, ¿no lo crees asi?

Felipe Ximénez de " Sandoval asiente con una sonrisa melancólica. Parece ahora, al atardecer,, como si nuestro espíritu hubiera, quedado bañado por una luz transparente y nueva. La que deja, al ser evocada, la figura de José Antonio: un español esencial y humano.

Julio TRENAS

de una atalaya de comprensión y equilibrio, donde ese apasionamiento entrañable que subtitula la biografía no deforma, sino que ajusta el perfil humano de Jose Antonio.

Visito a Felipe Ximénez de Sandovaí seguro de una positiva conversación literaria. Podríamos hablar de sus novelas, de sus libros de ensayos, de sus versiones castellanas de las más sujetivas obras, literarias universales. Pero sólo quiero tratar de esta biografía de José Antonio, que, publicada por Editorial Bullón, acaba de alcanzar dos nuevas ediciones (tercera y "cuarta) simultáneamente. Porque el hecho de su éxito, al cabo del tiempo, proclama un interés por la figura cuitado iodos los datos que poseía y comunicado mis recuerdos personales de José Antonio. Pero no fue asi. Nadie se lanzaba a escribir esta biografía. Un día, en Burgos, en julio de 1933. Mariano Rodríguez, de Rivas me encentró hablando de José Antonio con un grupo. Dirigiéndose a mi, con tono auto ritario, me dijo: "Tú eres el que tiene qur escribir su biografía." Y, realmente, é! me impulsó A la vista dé que nadie se decidía a hacerla, pensé en esta misión para mi. No fue difícil convencerme, porque, en el fondo, ya llevaba la biografía dentro de mí.

—¿Te pusiste en seguida a trabajar en ella?

—Encontré una dificultad inicial. Tenía que marchar a Bruselas. Desde allí me iba a ser difícil encontrar datos, reconstruir hechos. Mariano se ofreció a buscarme materiales, proporcionándome, de entrada, los que él tenia en su archivo. Incluso llegó a escribir en algún periódico que yo estaba haciendo una biografía de José Antonio, solicitando que quien tuviese datos que aportar me los enviasen a Bruselas o a Madrid. Efectivamente, algunos, muy pocos, amigos me proporcionaron datos. Entre ellos Vicente Gaceo. Puedo decir que tanto Mariano Rodríguez de Rivas .como Vicente Gaceo, fueron los que más me animaron a escribir este libro.

—¿Algún otro factor que influyese en la obra?

—Como a todo el que emprende un trabajo biográfico-histórico, en él hay mucho factor de casualidad, de encontrar cosas inesperadas. Cuando estaba empezando el libro etí Bruselas llegó a la Embajada un muchacho de Barcelona, Jorge Girona. No sé qué asunto traía. Pero este hombre habia hecho el servicimio militar en Barcelona con José Antodio. Me dio gran cantidad de datos sobre esta etapa de la vida de mi personaje. Además, como el embajador era entonces Eduardo Aunós, también él me brindó mucha versión personal sobre el ambiente de José Antonio.

—Tú has hecho biografías de personajes distintos a tu tiempo. Pe los que sólo tienes referencia histórica, ¿qué diferencia hay en la actitud del biógrafo al tratar aquéllos y este otro personaje que te fue humanamente cercano?

—La diferencia de actitud está en ese adjetivo, «apasionada», que pongo a mi biografía y que cortapisa en cierto modo la objetividad por no existir la lejanía "histórica. Es libro de tono más humano. Máxime tratándose de la figura de mi jefe, aquien yo, como tantos de mi generación, seguíamos ciegamente.

—¿Hasta qué punto estuviste próximo a José Antonio?

 

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