Inauguración del XX Consejo Nacional de la sección femenina  :   
 Presidió el acto el Sr. Jiménez Millás, quien pronunció un discurso. 
 ABC.    12/01/1960.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

INAUGURACIÓN DEL XX CONSEJO NACIONAL DE LA SECCION FEMENINA

Prendió el acfo el Sr. Jiménez Millas, quien pronunció un discurso

En el Monasterio de Santa Cruz del Valle de los Caídos inició ayer sus tareas el XX Consejo Nacional de la Sección Femenina de F. E. T. de las J. O. N. S., que terminarán el próximo domingo.

Presidió el acto—que se inició con una misa oficiada por fray Justó Pérez de Urbel—el vicesecretario general del Movimiento, D. Alfredo Jiménez Millas, con la delegada nacional de la Sección Femenina, señorita Pilar Primo de Rivera. Concurrieron los delegados nacionales de provincias, señor Herreros Tejedor; de Organizaciones, señor Fernández Calar; del Frente de Juventudes, Sr. López Cancio, y del S. E. U. señor Aparicio Bernal.

En las. sesiones que se celebran en la sala capitular de la abadía las presidentas de secciones del pasado Consejo, celebrado en el Castillo de la Mota, ofrecieron un resumen de las actividades desarrolladas en aquél, y luego se leyó el informe del servicio de la Asesoría Política. A continuación el vicesecretario general del Movimiento, señor Jiménez Millas, pronímció un discurso en el que expresó la felicitación de la Falange a Pilar Primo de Rivera por habérsele otorgado recientemente el condado del Castillo de la Mota. "Al honrarla, añadió, todos nos sentimos igualmente honrados y queremos agradecer al Jefe del Estado ese expresivo reconocimiento de la labor de la Sección Femenina en la persona de su delegada nacional.

Año tras año—agregó—os reunís con verdadero entusiasmo pata hacer un balance de lo realizado y un programa para el futuro que sabéis cumplir inexcusablemente. Inaugurar vuestro Consejo viene a suponer algo asi como ofreceros consignas o consejos de orden político, y yo os digo que no creo que exista nadie capaz de daros consejos a vosotras ni de señalaros consignas, porque no las necesitáis; tocto lo hacéis con pasión, sin desmayos ni claudicaciones y sin preocuparos^de críticas ni murmuraciones. Vosotras fiabais logrado algo tan difícil como el estar persuadidas de que os encontráis en la verdadera línea de actuación. Los hombres, en cambio, a veces dudamos y nos asaltan los temores sobre si estaremos en lo cierto.

Vuestra labor—prosiguió diciendo el señor Jiménez Millas—, a pesar de lo discreta y callada, ha logrado calar hondo en el pueblo español y contáis con el asenso popular. Pocas mujeres españolas han dejado de beneficiarse de vuestras innumerables misiones pedagógicas, culturales, sociales, sanitarias o asistenciaíes, y muchos pueblos agradecen vuestras .cátedras ambulantes. Enumerar cuanto hacéis sería ocioso y, por tanto, podéis contar con el sincero agradecimiento de España entera. Sois las más celosas conservadoras de nuestra doctrina y las que mejor habéis asimilado el contenido de nuestros viejos puntos iniciales. Amigos y enemigos reconocen vuestras dedicación y desvelos. Creo—terminó diciendo—que Jos hombres tenemos mucho que aprender de vosotras en orden a eficacia y renunciamientos.

Terminado el Siscurso del Sr. Jiménez Millas las delegadas de Valencia y Tenerife dieron cuenta de la labor realizada en sus respectivas demarcaciones. Entre las conferencias que se pronunciarán durante el XX Consejo figuran la de D. Raimundo Fernández Cuesta y el padre fray Justo Pérez de Urbel.

 

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