Autor: Veyrat, Miguel. 
 Falange no tiene que resucitar, porque sigue viva en cada uno de los falangistas. 
 Pilar Primo de Rivera: José Antonio no se hubiera quedado anclado en el 36     
 
 Nuevo Diario.    29/10/1972.  Página: 19-21. Páginas: 3. Párrafos: 71. 

"Falange no tiene que resucitar, porque sigue viva en cada uno de los falangistas"

Pilar Primo de Rivera: «José Antonio no se hubiera quedado anclado en el 36»

• "Ha sido tal mi entrega a la Falange que, a mí, tanto antes como ahora, se me ha olvidado casi que José Antonio era mi hermano"

«SIEMPRE QUISO MANTENER LA LIMPIEZA DE CONTORNOS DE LA FALANGE»

PILAR PRIMO DE RIVERA: «JOSE ANTONIO NUNCA CONCIBIO UN MOVIMIENTO TOTALITARIO»

SIEMPRE la he visto así, pequeña, tímida, con sus grandes ojos asombrados, mirando al mundo como asustada por el destino que le ha .tocado vivir. Pilar, de uniforme. Pilar, en las Cortes. Pilar, al lado de la Princesa. Pilar, vendo a comulgar a pasos pequeñitos en el funeral de algún famoso, con las espaldas un poco cargadas bajo su eterno abriguito de "petit-gris" algo gastado; con las espaldas un poco cargadas bajo el enorme peso que cayó sobre sus espaldas hace ¡ay! tantos años. Pilar quieta siempre como viviendo en su sueño, heredera de un símbolo que ba hecho latir más deprisa y detenerse a veces los corazones de millones de españoles —por amor o desamor—; Pilar, arcano, relicario de la figura de José Antonio Primo de Rivera..., ¿me perdonan .ustedes?: así la veo yo, y creo que soy objetivo, pues ni por edad ni por ideas me ata nada a ella. De pronto, hoy domingo, resonarán palabras de otro José Antonio en un ámbito distinto a aquel donde se inició un capítulo determinante de nuestra historia. Y de pronto, hoy estoy yo aquí, junto a Pilar en busca del aliento de aquella voz, aunque sea por un extraño fenómeno parapsicológico, aquella voz quebrándose sobre el pecho de esta mujer menuda, mayor, sencilla —casi humildísima mujer, Filar— ante cuyo despacho campea —esa es la palabra— un gran letrero de letras blancas que luchan contra el negro: "Jefe Nacional". Aquella voz que dejó d« resonar en muchos corazones, que alienta todavía a algunos, agüella voz está presente, y los ojos de José Antonio Primo de Rivera nos miran desde la nada, en un gran retrato —algo tapado por banderitas— sobre una consola, al lado de su hermano, Fernando, fusilado también.

Inquietud

Aquí, un pequeño sofá. Aquí, Pilar, con las piernas recogidas modestamente, me mira con atención. Sonríe un poco; echa lentamente la memoria atrás y con mucha suavidad empieza —quieta, quieta, despacio, despacio— a hablar de su hermano:

—El andaba con la inquietud de España. La vida se había hecho insostenible, y no sólo por razones políticas. Aquel régimen se proclamaba defensor de la libertad, pero claro, la libertad no existía más que para los que eran de los suyos. José Antonio vivía con esa inquietud.

—¿Y fue ya de pronto, Falange Española, fruto de esa inquietud o hubo primero otra idea, un embrión distinto, con otro nombre?

—No, yo creo que José Antonio pensó siempre en un movimiento con esencias españolas... Yo crea por supuesto. siempre mucha confusion, a pensar que él pudo concebir un movimiento de tipo totalitario.

—¿Los fascismos europeos de entonces?

—José Antonio nunca, por su manera de ser y por su formación universitaria concibió un movimiento totalitario, aunque tenía, eso sí, un pensamiento total de España como unidad irrevocable. Pensaba, así, que había que hacer algo, porque España no podía seguir de aquella manera. Quizá trató de tomar contactos personales, pero no con grupos, porque él tampoco quería confusión. Siempre quiso mantener la limpieza de contornos de la Falange. No quería mezcla con aquellos grupos que la gente suponía afines, sin serlo, aunque sí este pensamiento era fundamentalmente integrador.

Pactos

—De todas formas llegó un momento en que se unió con otros grupos. ¿Pactó? ¿José Antonio amaba el pacto o lo despreciaba?

—No, a José Antonio no le gustaba el pacto, y, en realidad, no se unió más que con las J. O. N. S., movimiento muy afín al nuestro. Hubo personas procedentes de otros grupos que, individualmente, vinieron a Falange, aunque algunos se separaron luego porque habían creído que la Falange era algo más cómodo o más asequible a sus influencias.

—¿Y ahora, Pilar, sigue estando tan claro lo que es la Falange como entonces?

—En política no se puede vivir de normas fijas. La guerra trajo unos condicionamientos que ningún español podía eludir. Por esta razón, la Falange ha quedado integrada en el Movimiento, como antes se integró con los tradicionalistas.

Golpea la lluvia finamente los cristales. El cielo está plomizo. El despacho, Inmenso, hace aún más frágil la figura de Pilar, que me mira interrogante, pidiéndome mudamente que siga con el "suplicio". Y yo no quiero que sea suplicio, sino charla, mansa charla. ¿Será posible?

—Pero dime, Pilar. ¿Puede preguntarse algún falangista hoy, honradamente, si se ha cumplido o no se ha cumplido el contenido revolucionario de la Falange?

—Hombre, sí; yo creo que en mucha parte se ha cumplido. ¥ eso lo hemos visto todos. Tú, no porque orea muy Joven; pera yo, desgraciadáñenle, ya no soy tan joven .

Sonríe Pilar. Y prosigue:

—Pero de la España que yo be vivido a U España fue hay ahora —¡por mucho que dirán los descontentas, los resentidas, que stenipro los nay!—, muchos de loa fines por lo que se levanto; la Falange te han cumplido. El nivel de vida es mucho mas alto, el nivel de cultura tambien.

—Hay quien piensa, Pilar, que la Falange deberla de resucitar . Incluso sé de penonu que están deseandólo, trabajando en ello...

—La Falange no tiene que resucitar porque sigue viva: está en cada uno de los falangistas, ea el espíritu del pueblo español, y como acatamos de decir, Integrada en el Molimiento.

—Piensan que España necesita de nuevo el Impulso, el ímpetu municionarlo de los falangistas.

—Eso dentro del Movimiento tambien lo pueden hacer, y pueden aportur al mismo el ímpetu y el contenido revolucionarlo consustanciales con el ser falangista.

Ortodoxia

—Ya Y a pesar de haber desparecido la Falange pan prestar ni savia, para ser riego sanguíneo del Movimiento —como se dijo en frase memorable— ¿es licito llamarse falangista hoy en día ¿Puede una persona llamarse, presentarse coma falangista?

—Falangista, personalmente, claro que si el Movimiento esta lleno de falangistas! Yo soy y sere falangista hasta qne me muera. Pero, claro, eso no quiere decir que el Movimiento sea la Falange. El Movimiento no es la Falanje como organizacion, pera bu falangistas que están en tí Movimiento puedes llamarse falangistas y a licito pensar y obrar y reaccionar como falangista.

—¿Y hay alguien ahora que pueda detentar la ortodoxia de la Falange? No digo la del Movimiento, que doctores tiene pero ¿de la Falange?

Todos nos conocemos y sabemos muy bien los que responden como falangistas y los que no. Pero la mayoría de caos falangistas en los que estamos pensando tú y yo y no voy a decir loa nombres—esta en el Movimiento.

Ríe Pilar de nuevo. Da un fugaz vistazo al retrato de la reina Isabel. ¿La canonizan ya, Pilar? Eso dicen, eso dicen." Sonríe Santa Teresa desde la pared frontera. Pienso de nuevo en el 29 de octubre, la fecha

—¿Cómo supiste tú que víbrate Falange en el aire? ¿Como te lo comunlcd José Antonio? ¿Barruntabu algo?

El hablaba, y notabamos en casa la Inquietud y la del grupo de personas con tu que se reunía. Prefiero na dar nombres ahora por al alguno se me olvida... la aquellos momentos, casi todo to que en España tenia un peso, algunos militares jovenes y sobrc toda los Intelectuales de aquella generación, estaban con nJsí Antonio. Y asi pensaron y organizaron todo, hasta concretarla en el acto, del 29 de ortubre, en que se lanzo oficialmente Falange Española.

—¿Tú lo sabias ya?

—Sabia que iban a organizar un telo con el que estábamos completamente de acuerdo y al que asistimos un grupo de familiares y amigos, futuros camaradas, porque también a nosotros nos dolía España y teníanos fe en José Antonio. Y apenas terminado, comprendimos que aquel Tcintlnuére de octubre era una fecha clare en la historia de España.

—íRecue&as cómo estaba José Antonio los días anteriores? ¿Estaba intranquilo, preocupado?

—No, sereno. Estaba tranquilo. Lo preparaba todo mucho, no le justaba improvisar.

Ni derechas ni...

—¿Preparó ej discurso durante manotas dios, Pilar?

—No lo sé pero no improvisaba nunca, salva en actu imprevista» y en el Parlamento, con unas improvisaciones colosales. Y en esta ocaMin. no recuerdo, la verdad, porque a realidad cuando catán pasando los icontcclmienlos, tú no piensas que wa a tener la trascendencia histórica que luego alcanzan.

—Gran verdad.

—Sí.

—¿Fue solo José Antonio? ¿Lo Hersron?

—Debió de ir en el cochecillo que tenia entonces.

—¿Qué marca?

—Un Chevrolet, creo. V no me precuntes cómo iba vestido, porque tampoco me acuerdo. Pero si recuerdo que levantó una eran expectación ta todos los sectores que creyeron que la Falange iba a ser un moviniento de derechas, y la Falange no he jamás un movimiento de derechas... ni de izquierdas. Ya lo dijo losé Antonio el mismo veintinueve de octubre. Y los que creyeron que iba a ser como un resurgir de las furzas retrógradas se encontraron na que era algo nuevo y trascendente, limpio de compromisos.

—También estamos pensando en ügunos nombres... que así lo quieren ahora, Pilar, o intentan convencerse...

—Estamos pensando, claro, en algunos nombres, desde luego. Pero...

—¿Qué hicisteis luego, Pilar, después del acto?

—Nos fuimos, enardecidas al Gijón, t comentar todo lo que habíamos üdo. Porque, desde luego. a partir le entonces ya no pensamos mas que en la Falange. —¿Pensabais ya en una Sección Femenina?

En loa comienzos no nos admitieron como tal Sección Femenina, y nos apuntamos individualmente, foa admitieron como estudíantes, porque al principio decían que era u movimiento muy arriesgado. Asi, nos apuntamos en el S. E. U., aunque muchas de nosotras no eramos esudlantes universitarias, pero teníanos mas o menos esa edad. Hasta ue mi fin, por necesidades impeíosai de la propia Falange, nacio la sección Femenina.

—¿Fue José Antonio el primero uo pensó en evitaros ese riesgo?

—Mió bien que evitárnoslo, yo creo no creían que no Iban a necesitar de las mujeres. Luego comprendieron que si y fue José Antonio mismo e1 que creó la Sección. Femenina, porque empezaron a meter chicos en la cárcel y a perseguirlos, hubo los primeros caídos en la calle... y hacía falta un grupo que recaudase dinero, que los visitase en la cárcel, en fin, que se ocupase de ellos y dé otros menesteres del movimiento falangista.

—¿Te lo encargó a ti?

—A mí me lo encargaron los del S. E. U., junto con los demás mandos cíe la nueva organización.

Designada

—¿Fuiste elegida?

—No, no, designada; entonces no se elegía a nadie. Fuimos siete las que empezamos a organizar la Sección Femenina y ocuparnos de cuanto era necesario, a hacer proselitismo... Y sobre todo a hacer política, basada en el pensamiento de José Antonio. Participaron en esta fundación Dora Maqueda, Inés y Lola Primo de Rivera, Luisa María de Aramburu, Marjorie Manden y María Luisa Bonifaz. Y, por ser universitarias, permanecieron en el S. E. U. principalmente: Justina Rodríguez de Viguri, Mercedes Fórmica, María Dolores Galvarriato y algunas más.

¿Qué tipo de mujeres os interesaba más captar?

—Todo tipo de mujeres: universitarias, trabajadoras... Todas las que tuvieran un» inquietud por España.

—El atractivo físico y la fuerza que dicen emanaba José Antonio, ¿influía de algún modo en el reclutamiento de nuevas adeptas? Entiéndeme...

—Te entiendo. En alguna... es posible. En otras, no; era una cosa de juventud. Y en aquel momento la juventud toda vivíamos con nuestra inquietud. La falangista o la de otras ideologías.

—¿Y tú, Pilar, le viste alguna vez como a Jefe nacional? ¿O le mirabas como a tu hermano?

—Me alegro de que me hagas esta pregunta. Ha sido siempre de tal modo la entrega a la Falange que a mí, tanto antes como ahora, lo que se me ha olvidado casi, es que José Antonio era mi hermano. Yo soy una falangista que ha seguido políticamente a José Antonio, y lo sigo...

¿Evolución?

—Y eso, esa entrega, ese amor, esa doctrina, ¿ha quedado anclada en el año treinta y seis, comprimida entre las pasadas de las "Obras Completas de José Antonio", o ha evolucionado? ¿Habéis trabajado, estudiado, adaptado? ¿Se ha desarrollado su doctrina?

—Por lo menos en la Sección Femenina yo te aseguro que la hemos adaptado, precisamente por seguirle. Porque él nos enseñó también a tener un sentido de adivinación... Es decir, que no podíamos detenernos en el tiempo. Y él no se hubiera parado tampoco. José Antonio, desde luego, no se hubiera quedado anclado en el año treinta y seis.

—¿Y en qué puntos puedes concretar ahora esa evolución?

—Apoyándonos en las líneas fundamentales, porque en la Falange hay mucho Se invariable y mucho que fue circunstancial.

—¿Qué es lo invariable?

—La unidad de España. José Antonio no era nacionalista, pero España, según su definición, es una unidad de destino en si misma y en lo universal. El primero que vio la proyección universal de España fue José Antonio, pero siempre basada en la unidad histórica. La justicia social, que en gran parte se va cumpliendo. La dignidad del hombre... Por eso, por esa concepción suya del hombre, no fue José Antonio jamás ni materialista, ni totalitario, ni nacional-socialista, porque tenia un sentido cristiano de la vida. Tenía una formación religiosa auténtica y verdadera, sin alardes y sin ñoñerías.

Pulverización

—¿Y cómo ves tú ahora la proliferación de "falangistas de derechas, de falangistas de izquierdas, de falangistas socialistas, de falangistas social-demócratas", etcétera?

—Yo creo que ser falangista sólo se puede ser de una maneja, aunque ésta nos acerque más a las ideologías de tendencia social.

—¿Está "pulverizada" de veras la Falange, como dice "mi" amigó el profesor Velarde?

—No puedo contestarte exactamente en qué razones puede haber basado Velarde su argumento, porque no lo he leído, pero, en principio, no estoy de acuerdo con esta afirmación.

Manos cruzadas sobre el halda, Pilar. Parla vivaz, animada, llena de matices y entonaciones. Llena Pilar de un alma secreta, que no quiere mostrar a nadie, soñadora y enamorada, día a día, día a día, desde su corazón a sus asuntos.

—¿Has sentido tú alguna vez como una angustia al tomar alguna decisión, al faltarte aliento, has sentido el deseo de tenerle a tu lado otra vez, para aconsejarte?

—Claro que hubiera preferido tenerle al lado, pero nos dejó tanto dicho que nos dio pautas suficientes para sobrevivir políticamente y vencer los desalientos.

Fidelidad

Bajo instintivamente la voz, porque Pilar se queda un momento callada, pensando. Mueve un poco la cabeza y luego la vuelve hacia mí de nuevo. Yo, en el silencio, musito casi:

—¿Han... han sido más fieles las mujeres, Pilar?

—Bueno, hay muchos hombres fieles: los verdaderos falangistas, todos. Pero las mujeres, por lo que yo puedo garantizar, puede decirse que sin excepción.

Coros y Danzas

—Hay una cosa que me cuesta decirte, pero que dice mucíia gente, y es que la Sección Femenina ha servido sobre todo para promocionar y rescatar el folklore popular español... ¡Yo la aplaudo por ello, por supuesto!

—Desde luego, eso mismo Tía sido algo importante y que ha cumplido una función política. Porque nosotras lo hacemos todo con una visión política o cultural, que es lo mismo. Desde el año 1938 estamos organizando y dando vida a los. Coros y Danzas, cuya última representación fue hace unos días presidida por los

Príncipes y para e-1 Cuerpo Diplomático. Pero, claro, esto es lo más fácil de ver para la gente, y lo que no ve es todo lo demás que hemos hecho. Lo que creo que ha hecho sobre todo la Sección Femenina, lo más importante, es haber cambiado la mentalidad de la mujer española proyectarla, inquietarla, educarla...

Promocionarla, en suma, a través de todos sus servicios y departamentos: creación de profesiones medias, cátedras ambulantes, gran las escuelas, formación de profesorado diverso —que va alcanzando ya nivel universitario—, albergues juveniles, teatro y conciertos para la "juventud, fomenta del deporte y la educación física, restauración de castillos, planteamiento en las Cortes de leyes —hoy aprobadas en una primera serie— sobre derechos de la mujer... La relación, sería interminable. En esta obra´ nuestra hemos recibido siempre la confianza y el aliento del Caudillo.

—¿Y lo del Servicio Social Obligatorio?

— ¡Pero si eso es buenísimo, hombre!... Proporciona una serie de conocimientos prácticos y, en su periodo de prestación, es sumamente útil para numerosos organismos de carácter social o cultural que reciben asistencia de las cumplidoras, que son las primeras en enriquecerse con esta colaboración personal en servicio de España.

¿Pero su obligatoriedad no ha podido volver la enemiga hacia quien lo otorgaba?

—El mayor nivel de incorporaciones a la Sección Femenina ha venido a través del Servicio Social. Pero, además, en estos tiempos en que tanto clamamos, nosotras las primeras, por la igualdad de derechos, parece increíble que aún exista quien proteste de que puedan recordarse deberes, aunque ni siquiera pueda establecerse como término de comparación, en duración ni en esfuerzo, lo que representa el servicio social femenino, con lo que otros países exigen de sus mujeres o con el servicio militar de los hombres.

Le pregunto luego, quedamente también, qué siente Pilar ai haber llevado tantos años sobre sus espaldas el mito de José Antonio, su sombra viva, al encontrarse con su mirada desde todas las aulas de clase, desde todos los despachos oficiales, desde todos los tribunales, las comisarías, las oficinas públicas... Y Pilar medita un poco y dice que José Antonio no es un mito, es una realidad histórica....

—Tú has entregado toda la vida.

—Sí, pero no me pesa.

Y acaso, al pasar revista cada día, con el Señor al lado, a los menudos, a los grandes hechos de su día, se examine de amor Pilar Primo de Rivera. Quizá se remanse en su Juan de la Cruz, que fue confesor también de su Teresa, y piense con él que al atardecer de su vida va a ser examinada de amor. Yo no la he examinado de amor. Yo no soy quien para examinar de amor. Pero yo, que no tengo ninguna afinidad política con ella, le doy el más entrañable sobresaliente que se puede dar con el corazón. A ella, a la mujer, a la fidelidad, a la entrega absoluta, sobresaliente en amor, Pilar Primo de Rivera.

Miguel VEYRAT

(Fotos de Antonio Gabriel)

• "José Antonio nos dejó tanto dicho que nos dio pautas suficientes para sobrevivir políticamente"

• "los que creyeron que Falange iba a ser un resurgir de las fuerzas retrógradas, se encontraron con que era algo nuevo y limpio de compromisos"

• "No sé en qué razones puede haber basado Velarde su argumento sobre la "pulverización" de la Falange, pero no estoy de acuerdo con su afirmación"

• "A José Antonio no le gustaba el pacto, y, en realidad, no se unió más que con lasJ.O.N.S."

"El Movimiento no es la Falange como Organización, pero los falangistas que están en él pueden seguir llamándose así"

• "Hay muchos hombres fieles: los verdaderos falangistas, todos, Pero las mujeres puede decirse que sin excepción"

 

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