Según el tribunal, eran: El Congreso, Valencia, la Acorazada y la Zarzuela. 
 La rebelión contaba con cuatro ejes     
 
 Diario 16.    29/04/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Armada pretendía personarse en La Zarzuela para presionar al Rey, valiéndose de

su influjo sobre el Monarca, induciéndole o determinándole a aceptar los hechos

consumados y a sancionar favorablemente lo que era un verdadero golpe de Estado

El Supremo rechaza todos los motivos alegados en los recursos de los procesados

y, en cambio, acepta las tres cuartas partes de los argumentos del fiscal

general del Estado, por lo que anula la sentencia del Consejo Supremo de

Justicia Militar

Según el tribunal, eran: el Congreso, Valencia, la Acorazada y La Zarzuela

La rebelión contaba con cuatro ejes

Madrid — Para el Tribunal Supremo, que ayer falló sobre los recursos presentados

por la sentencia del 23-F, en aquella ocasión hubo una rebelión militar que

obedeció a un plan único y coordinado que gravitaba sobre cuatro puntos

neurálgicos´

El Palacio del Congreso, donde debía irrumpir el teniente coronel Tejero con las

Fuerzas de la Guardia Civil, aprovechando la sesión de investidura del nuevo

presidente del Gobierno, señor Calvo-Sotelo, tomando como rehenes a todos los

miembros del Parlamento y del Gobierno que se ñauaban presentes.

La III Región Militar, con sede en Valencia, donde Milans del Bosch había de

alzarse, una vez conocido el asalto al Congreso, con todas las fuerzas militares

subordinadas a su mando.

La División Acorazada Brúñete, cuya insurrección había de promover el general

Torres Rojas, constituido al efecto en dicha unidad, y que había sido jefe de la

misma, secundado por el comandante Pardo Zancada.

Y el palacio de La Zarzuela, donde se personaría el general Armada para

presionar a Su Majestad e) Rey, valiéndose de su influjo sobre el Monarca, del

que había sido preceptor, induciéndole o determinándole a aceptar los hechos

consumadps y a sancionar favorablemente lo que era un verdadero golpe de Estado.

El Tribunal Supremo mantiene que no llegó a producirse vacío de poder, puesto

que subsistían íntegra la cúpula militar, el Senado, la junta de subsecretarios

y el propio Rey.

Del teniente genera! Milans se dice en la sentencia que, si su comportamiento no

pudiera,hipotéticamente, encasillarse como cabeza de la rebelión, caería de

lleno en la definición de jefe de unidad superior a compañía, a lo que

correspondería la misma pena

Obediencia debida

Respecto de la obediencia debida, el Supremo declara que es una eximente que

sólo puede ser alegada cuando lo mandado por el superior entraña un delito

grave. Añade que no consta que el teniente general Milans obedeciera órdenes de

ningún superior jerárquico, ni que se hallara en la creencia, errónea, desde

luego, de que tales órdenes se habían dado y él las había recibido.

El Tribunal Supremo dice que el «impulso regio», del que con exceso y tan

gratuitamente se ha hablado en este recurso y a lo largo de toda su tramitación,

no ha pasado de «hábil alegato enmascarados, invocado por los sublevados, los

que trataron y tratan de parapetarse tras la Corona, afirmando mendazmente que

obedecían órdenes reales, órdenes de las que no existe rastro, huella, atisbo o

asomo en el relato táctico de la resolución impugnada».

Sobre el estado de necesidad, la sentencia dice que en el caso de autos no

consta con la debida claridad el tipo de mal (efectivo, real, actual o

inminente, e inaplazable) que los conjurados temían y que era preciso evitar con

la abolición, nada menos, que del sistema democrático y de la Constitución y de

la sustitución del Gobierno legítimo por otro encabezado por el general Armada,

Armada

El Tribunal Supremo afirma que el general Armada era el primer beneficiario de

la reunión, encabezando el Gobierno espurio que debía sustituir al legítimo,

como lo evidencia su intento de trasladarse a La Zarzuela tan pronto Tejero

ocupó el Palacio del Congreso, su llamada telefónica a Valencia para que Milans

transmitiera a otros capitanes generales que la única salida a la crisis era un

Gobierno presidido por él, la reiteración de lo dicho al director general de la

Guardia Civil y su presencia en el Congreso, donde pretendió leer un comunicado

y la lista del nuevo Gobierno, lo que no hizo por discrepancia con Tejero

respecto a las personas que debían integrar ese Gobierno propuesto por Armada.

La Sala Segunda del Tribunal Supremo mantiene que el derecho que todos tienen al

juez ordinario no excluye la posibilidad de nombramiento de juez especial,

perteneciente a la misma rama jurisdiccional que debe conocer del asunto de que

se trate, cuando la misma ley prevé y sanciona favorablemente el nombramiento y

designación de tales jueces, que no dejan de ser jueces ordinarios por la

especialidad de su nombramiento.

Los últimos considerandos de la sentencia se refieren al recurso del ministerio

fiscal, cuyas tesis son acogidas casi en su totalidad, motivando la anulación y

casación de la sentencia del Consejo Supremo de Justicia Militar.

 

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