Autor: Gil, Francisco Javier . 
 Y aumenta considerablemente las penas de la mayoría de los implicados. 
 El Tribunal Supremo desvela los pormenores de la trama golpista     
 
 Diario 16.    29/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Y aumenta considerablemente las penas de la mayoría de los implicados

El Tribunal Supremo desvela los pormenores de la trama golpista

Francisco Javier GIL

Madrid — El Tribunal Supremo declaró ayer máximos responsables del frustrado

golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 a los generales Milans del Bosch y

Armada, y al teniente coronel Tejero, a los que condenó a la pena máxima de

treinta años de reclusión como autores de un delito de rebelión militar. El

fallo de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, lecho público ayer, anula la

sentencia del 3 de junio de 1982 del Consejo Supremo de Justicia Militar y

aumenta en muchos casos las penas impuestas por el tribunal castrense.

La Sala de Casación, en su veredicto, rechaza todos os motivos alegados por os

representantes de tos procesados recurrentes y, sin embargo, acepta tota! o

parcialmente la mayoría de os motivos del recurso del fiscal general del-Estado.

Basta decir que, de la veintena de argumentaciones alegadas por el ministerio

fiscal, la Sala Segunda del Tribunal Supremo sólo ha rechazado una cuarta parte.

Cabezas

De la decisión final que hace firmes las condenas impuestas a los procesados, lo

más llamativo es la consideración de la actuación del general Armada. La

sentencia declara que el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército

fue, al igual que Milans, cabeza de la rebelión militar, por lo que se le

condena a la máxima pena, mientras que el Consejo Supremo de Justicia Militar le

había condenado a seis años.

«Fallamos: Que debemos condenar y condenamos al teniente general Milans del

Bosch, ai general de división Armada Comyn y al temiente coronel Antonio Tejero

Molina, como responsables en concepto de autor, de un delito de rebelión

militar..., con la concurrencia de la circunstancia agravante de reincidencia en

e! teniente coronel Tejero Molina y sin la concurrencia de circunstancias 3n los

demás, a cada uno de ellos a la pena de treinta años de reclusión, con las

accesorias, también a cada uno, de pérdida de empleo e inhabilitación durante el

tiempo de la condena.» También condena como

responsables, en concepto de autor, de un delito de rebelión militar a Diego

Ibáñez inglés, Ricardo Pardo Zancada. José Luis Abad Gutiérrez, Jesús Muñecas

Aguilar, Francisco Acera Martín, Juan Pérez de la Lastra y Tormo, Carlos Lázaro

Corthay, Enrique Bobis González, José Cid Fortea, Carlos Alvarez-Arenas

Pardiñas. Jose Pascual Gálvez, Francisco Javier Dusmet García-Figueras, Pedro

Izquierdo Sánchez, César Al-varez Fernández, José Núñez Ruano, Vicente Fiamos

Rueda, Jesús Alonso Hernaíz, Manuel Boza Carranco, Santiago Vecinos Núñez y

Vicente Carricondo Sánchez

La novedad en este caso consiste en la consideración de los antes mencionados

como autores de rebelión militar «por haber perpetrado, de modo material,

directo y personal, /os

hechos que lo constituyen». Idénticos argumentos se alegan en la sentencia

respecto a Torres Rojas, San Martín, Manchado, Mas Oliver y Gómez Iglesias, a

quienes el Tribunal Supremo considera autores de un delito de «adhesión a la

rebelión militar».

Tras estos tres grupos de autores de la rebelión o" adhesión a la misma están

los culpables de auxilio y conspiración para la rebelión militar- Camilo

Menéndez y García Carres.

El Supremo desestima la pretensión del fiscal respecto a García Carres, al que

«difícilmente se le puede incluir en la fase de ejecución», y, por consiguiente,

«no se alzó en armas», y excusa a Menéndez Vives.

«La conducta de! capitán de navio Camilo Menéndez Vives —dice el considerando

132 de la sentencia— más parece fruto de extravagancia, de mal entendida amistad

y de insomnio, que no de identificación con los móviles de los rebeldes, pues,

pregonando previamente lo que se proponía hacer y pretextando su deseo de darle

un abrazo a Tejero —muy prolongado, por cierto—, penetró en el Palacio de!

Congreso.»

Finalmente, la Sala ha considerado que concurre la «cuasi excusa obligatoria o

especial atenuación para todos los procesados, con excepción de Milans, Armada,

Tejero, Menéndez Vives y García Carres», relativa al sometimiento de los

oficiales rebeldes a las autoridades legítimas antes de hacer uso de las armas

Tal atenuación afecta a la graduación de las penas, «atendiendo a la graduación

de tos acusados, al mando que ostentaron, al relieve, mayor o menor, de su

actuación, al momento en que se rebelaron, se sumaron a la rebelión, y a cuantos

datos determinen un mayor o menor rigor en la mentada imposición, sin que

concurran cualesquiera otras circunstancias»

Reincidencia

Se señala, asimismo, respecto a Tejero, la agravante de reincidencia contemplada

en el Código de Justicia Militar, en clara alusión a su participación en la

llamada «Operación Galaxia», por !a qué fue juzgado y condenado

A propósito de Tejero, al que el Supremo condena, además, al pago de 1 076.450

pesetas en concepto de resarcimiento por los daños causados por su acción

delictiva, la Sala respeta, por ausencia de recurso, el falto de! Consejo

Supremo de Justicia Militar en lo que se refiere a la responsabilidad civil del

mencionado teniente coronel en dichos daños materiales causados en el Congreso

de los Diputados, pese a considerar que tal responsabilidad «debía haberse

distribuido entre todos los partícipes y no polarizarse exclusivamente en el

ten/ente coronel Tejero»..

 

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