Por el Consejo Supremo de Justicia Militar. 
 Desestimada la petición de nulidad de actuaciones     
 
 Ya.    26/08/1981.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Por el Consejo Supremo de Justicia Militar

Desestimada la petición de nulidad de actuaciones

Sobre una protesta ,de los abogados por informaciones y declaraciones a la

prensa, la sala «se da por enterada sin adoptar ninguna resolución»

El Consejo Supremo de Justicia Militar ha desestimado la nulidad de actuaciones

solicitada por ocho de los abogados defensores de procesados en el sumario del

23 de febrero, ha podido saber YA de fuentes solventes.

La declaración de nulidad de todo lo actuado en dicho sumario fue solicitada por

los abogados del 23-F en base, entre otras consideraciones, a la supuesta

ilicitud de un decreto referente a la sustitución del fiscal de la causa. Como

se sabe, el fiscal togado general Lobón Valverde pasó a la situación de reserva

activa a petición propia, y posteriormente fue nombrado fiscal togado el general

Claver Torrente, que se hizo cargo de la causa.

En su resolución, el Consejo Supremo de Justicia Militar señaía que el pase a la

reserva activa del general Lobón Valverde se produjo conforme a las normas de la

ley de Reserva Activa y que, en todo caso —incluso conforme a la legislación

anterior—, el referido general consejero togado hubiera* podido solicitar y

obtener inmediatamente su pase a la situación de reserva.

Asimismo, sobre la presunta ilicitud del real decreto de nombramiento del

general Claver Torrente como fiscal togado, el Consejo Supremo de Justicia

Militar señala que no entra dentro de su competencia determinar si dicho real

decreto es o no ajustado a derecho, aunque —añade— el nombramiento del general

Claver sí es ajustado a derecho al haberse producido una vacante.

Por último, el Consejo Supremo de Justicia Militar indica, en relación con ía

protesta de los abogados sobre las declaraciones prestadas hasta ahora´ por

determinados procesados y sobre informaciones de prensa o declaraciones a la

misma, que la sala del Consejo Supremo «se da por enterada», estimando qué no

procede adoptar resolución alguna al respecto.

 

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