Las unidades de la Acorazada salieron sin su consentimiento. 
 El general Juste aseguró que San Martín y Pardo le engañaron     
 
 Diario 16.    07/04/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

EL JUICIO DEL 23-F

7-abril-82/Diario 16

EL JUICIO. JORNADA 28.a

El general José Juste Fernández, que el 23-F mandaba la División Acorazada que

rodea Madrid, puso ayer de manifiesto, durante sus declaraciones como testigo,

que su jefe de Estado Mayor, coronel San Martín y el comandante Pardo Zancada le

ocultaron

los planes de la sublevación que ellos conocían con anterioridad. Juste aseguró

que no perdió el mando de la división más potente de España, pero que se

ejecutaron órdenes a sus espaldas, como las salidas que hicieron algunas

unidades.

Las unidades de la Acorazada salieron sin su consentimiento

El general Juste aseguró que San Martín y Pardo le engañaron

«No me hubiera cabido en la cabeza que el Rey me diera una orden contraria a la

Constitución»

«Yo mantuve el mando, pero se hicieron cosas sin mi autorización»

2ª PARTE I

Madrid - Tras el habitual descanso matinal, la sesión se reanudó sobre las doce

y veinte del mediodía De nuevo ocupó el lugar de los testigos el general Juste -

Fernández, quien fue preguntado por el abogado José Zugasti, defensor del

capitán Batista, que el 23-F acudió con tropas a la Voz de Madrid

Zugasti - ¿En la primera relación de objetivos había emisoras de radio?

Juste - Sí Supe que el capitán Batista, había ocupado una emisora de Madrid

varios días después del 23 de febrero Supe, eso sí, que salió A su regreso, el

capitán Batista me dijo que había ido a saludar a un amigo suyo en la emisora

referida

Zugasti - ¿Por qué no informó usted al Estado Mayor de la División el te-lex

remitido por el Rey a todas las unidades el día de los hechos?

Juste - Más que un telex era un telefonema dirigido a mí como autoridad No lo

transmití a las unidades hasta que se me ordenó No creo que ello influyera en

ninguno de los ahora procesados, pues si hubieran cumplido mis órdenes no

tendrían que ampararse en ningún telex del Rey.

Por su parte, el abogado teniente coronel De Meer hizo las siguientes preguntas

al general Juste, en síntesis

De Meer - ¿Hubiera usted cumplido, el 23 de febrero, una orden del Rey, aún sin

saber si era constitucional?

Juste "- Claro El Rey es el jefe máximo de las Fuerzas Armadas Lo que no rne

hubiera cabido en la cabeza es que el Rey me diera una orden contraria a la

Constitución

El letrado Jesús Gómez García, que defiende al capitán Alvarez Arenas, (el 23 de

febrero de 1981 mandaba la compañía de la Policía Militar de la Acorazada

Brúñete) fue quien interrogó a continuación al testigo

Gómez García - ¿Dónde estaba usted cuando salió del Cuartel General de la

Acorazada la columna mandada por el comandante Pardo Zancada´´

Juste - En mi despacho Gómez García — ¿No

se enteró usted de la salida?

Juste - No Me enteré

por la radio, cuando ya llegaron a las inmediaciones del Palacio de las Cortes

El abogado de Sanz Arribas, defensor del capitán Cid Fortea, que pertenecía el

23 de febrero a la Brúñete y también fue con Pardo Zancada al Congreso, sometió

al general Juste, en

síntesis, al siguiente interrogatorio

Sanz - ¿Puso alguien dudas o reparos a lo que expuso e! comandante Pardo, en la

reunión de mandos celebrada en su despacho en la tarde del 23 de febrero ?

Juste - Alguien hizo algunas observaciones

Sanz - El comandante Pardo Zancada dijo que la salida de las unidades se hacía

por orden suya ¿-Es esto cierto?

Juste - Yo no recuerdo haber dado la orden de que las unidades salieran

Preguntó luego Adolfo de Miguel, defensor de Camilo Menéndez, Pardo Zancada y

García Carrés

De Miguel — ¿Pensó usted en algún momento que el comandante Pardo Zancada le

había engañado en lo que expuso en la reunión de mandos de la Acorazada, la

tarde de! 23 de febrero ?

Juste — No Lo que dijo, en principio, me parecía verosímil, si bien albergaba

dudas

Reproche

El último abogado que interrogó en la primera sesión de hoy del juicio por el

23-F fue el letrado Labernia, defensor del coronel San Martín, quien el día de

los hechos ocupaba la jefatura de Estado Mayor de la División Acorazada

Labernia — ¿Vieron en la Brigada Paracaidista al general Armada?

Juste — Sí, lo vimos por una ventana

Labernia - ¿Les fue posible hablar con él?

Juste - En absoluto

Labernia — ¿Mostró el coronel San Martín un especial interé en quedarse el mayor

tiempo posible en la Brigada Paracaidista?

Juste — Sí, e incluso insistió en que nos quedáramos a la copa de vino español

Labernia — ¿Quién mandó en la División Acorazada desde las cinco menos diez de

la tarde en que llegó usted, hasta que habló con La Zarzuela?

Juste - Yo Pero se hicieron cosas sin mi autorización

Labernia - ¿Qué cosas le ocultó su Estado Mayor durante el 23 de febrero y la

madrugada del 24?

Juste - La salida de Pardo Zancada y del capitán Batista San Martín me contó

también que el día anterior había dado permiso a Pardo Zancada para ir a

Valencia y que Pardo le había contado su conversación con Milans

Labernia - ¿Las unidades de la Brúñete, ¿se pusieron en marcha e! 23 de febrero

con su consentimiento?

Juste - No

Labernia - Entonces, ¿fue contra su voluntad?

Juste - Si es que no me pidieron consentimiento

Labernia - ¿Hizo el coronel San Martín alguna observación a sus órdenes, o trató

de interceptarlas?

Juste - No que yo recuerde

Labernia - ¿Hubo algún hecho que le hiciera pensar que en el 23-F querían

quitarle el mando de la

Brúnete?

Juste - Yo tenía mis reservas mentales al respecto

 

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