Autor: Lafora, Victoria. 
   El acoso     
 
 Diario 16.    03/04/1982.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El acoso

Victoria Lafora

Madrid - «Nada más lejos de mi intención que faltar », y con esta frase, más

propia de salón galante que de un tribunal de justicia militar, los abogados

defensores, casi en comandita, salvo honrosas excepciones, comenzaron la

ceremonia de acoso de un teniente general del Ejército español José Gabeiras

Montero

Y fue acoso porque ayer, precisamente, se oyó hablar en la sala de Campamento de

obediencia al Rey, de respeto a la Constitución y de órdenes para mantener la

legalidad vigente y evitar el derramamiento de sangre

El teniente general Gabeiras tiene una imagen bien conocida de todos Porte

elegante, gesto aristocrático y unas maneras que en nada envidian la pulcritud

de los generales de película inglesa (si algún día se filmara esta historia,

David Niven podría muy bien interpretar el papel)

O sea, que el retrato del general Gabeiras ilustraría a la perfección el vocablo

«general» de cualquier diccionario enciclopédico

Y, como tal imagen, respondió en tono mesurado a las preguntas, muchas veces

impertinentes (el presidente de la sala tuvo ayer que cortar intervenciones más

de lo que viene siendo habitual), sin alterar el tono de voz excepto en contadas

ocasiones

Ayer, muchos abogados defensores se sintieron estrechamente unidos e íntimamente

solidarios Cada pregunta declarada improcedente fue seguida de una protesta, a

la que se sumaron uno tras otro La frase

«Me sumo a la protesta de mi compañero» se repitió ayer hasta la saciedad en la

sala

Para el teniente general Gabeiras la historia está muy clara y, cuando uno de

los defensores le preguntó si «¿creía que estaba ante una rebelión militar?»,

respondió «Naturalmente que sí »

También conoció el asalto al Congreso por uno de sus ayudantes, que le informó

de lo que estaba relatando la radio «¿No le dijo que estaba Tejero a fas órdenes

de Su Majestad?», preguntó otro abogado, y el ex JEME respondió «En el supuesto

de que me hubieran informado, yo no me lo habría creído, porque ya había hablado

veinte minutos antes con Su Majestad el Rey »

Hubo ayer otro detalle que llamó la atención de los presentes, la preocupación,

inédita hasta ahora, por la segundad del palacio de La Zarzuela y, en concreto,

por el Rey Se hicieron varias preguntas sobre las medidas adoptadas para

proteger la residencia real la noche del 23-F

 

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