El juicio del 23-F. El interrogatorio a Gabeiras se prlongó hasta las siete y cuarto de la tarde. 
 El presidente cortó en varias ocasiones a los defensores     
 
 Diario 16.    03/04/1982.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Diario 16/3-abrill-82

EL JUICIO DEL 23-F

Madrid - A las siete y cuarto de la tarde finalizó el interrogatorio del

teniente general Gabeiras Montero en la vista de la causa 2/81, que continuará

el próximo unes a las diez

En la sesión de la tarde interrogaron la mayor parte de los defensores y el

fiscal Togado. Por la mañana lo hicieron los cinco defensores que propusieron a

dicho testigo

Durante más de tres horas de interrogatorio han sido numerosas las

intervenciones del presidente llanando la atención de los defensores para que

evitasen formular preguntas que habían sido hechas hasta cuatro y cinco veces en

esa misma jornada En otros casos, la declaración de impertinencia se refería al

contenido de la pregunta, la por referirse a hechos que el presidente consideró

ajenos a esta causa, ya porque suponían juicios de valor

También en varias ocasiones Ramón Hermosilla y el fiscal togado intervinieron

para pedir al presidente que corrigiera o evitara la forma en que se hacían

determinadas preguntas

Enfrentamiento

Gerardo Quintana preguntó al testigo si le constaba que esta operación se hizo

bajo la premisa de que no se derramara ninguna gota de sangre Contestó que él

actuó con esa idea, pero que no le constaba por parte de los procesados.

El abogado preguntó seguidamente si se podía plantear una rebellón militar bajo

esa premisa El presidente dijo «Eso no puede afirmarlo nadie a priori Es

totalmente improcedente ». En varias ocasiones, el fiscal togado recordó a la

sala que a quien se estaba interrogando era a! testigo

Gerardo Quintana preguntó si el Rey podía dar directamente cualquier orden a

cualquier militar El testigo contestó afirmativamente para esa circunstancia y

el abogado preguntó

si los demás podían tener el convencimiento de que actuaban dentro de la

legalidad El presidente declaró improcedente la pregunta El mismo letrado

preguntó en qué consistía el engaño a Tejero y el general contestó que en su

declaración estaba perfectamente aclarado. El abogado comentó. «Nada más lejos

que tratar asuntos tan escabrosos como este „

La pregunta sobre los motivos del cese del general Juste también fue declarada

improcedente El presidente dijo que dicho general está citado como testigo y que

se le puede preguntar a él

Adolfo de Miguel preguntó si los informes recibidos sobre los Estados de opinión

habían sido trasladados a instancias superiores DIJO que pasaron a la JUJEM y,

con un informe de ésta, al ministro de Defensa y al presidente del Gobierno

A preguntas de López Silva, el testigo dijo que había dado orden de que nadie se

opusiera al paso de la columna del comandante Pardo para evitar un encuentro

armado

En algunos momentos de la declaración del testigo, el teniente general Milans

hizo gestos con la cabeza y sonrió, especialmente cuando fue preguntado por el

tiempo que éste pudo tardar en cumplir la orden de retirada de las fuerzas o

cuando dijo que no conoció ni le interesó conocer el bando de la III Región

Militar

Más adelante refirió lo que dijo el propio testigo al general Aramburu en el

sentido de que no se entrara por la fuerza en el Congreso sin que él lo

autorizase

A preguntas del capitán de la Guardia Civil Miguel Caballero Montes, el testigo

refirió la orden que dio al coronel Alcalá Galiano, de la Policía Nacional, de

reducir al teniente coronel Tejero, si bien añadió que él no había ostentado

ningún mando sobre dicho jefe El defensor comentó «Aquí se ha hablado de órdenes

no procedentes de mandos naturales» Seguidamente preguntó por qué no envió ese

mensaje a la Guardia Civil

El comandante de la Guardia Civil José Pardos Aldea preguntó por las reuniones

de Lérida con miembros de la oposición, Valencia (10 de enero) y de la calle del

General Cabrera

A la primera contestó afirmativamente, sobre la segunda dijo haber tenido

conocimiento de que Armada había pedido permiso para ir a Valencia, y sobre la

tercera dijo que no tuvo noticia y que si hubiera conocido los hechos habría

tenido que actuar

Santiago Segura preguntó al testigo si creyó que se encontraba ante una

auténtica rebelión militar, en cuyo caso habría debido utilizar todos los medios

a su alcance, según el artículo 305 del Código de Justicia Militar El general

Gabeiras contestó «El que sea rebellón debe ser el tribunal quien lo juzgue Creo

que no se declaró el estado de excepción »

El abogado apostilló «Como que no estábamos ante una rebelión rnilitar » El

presidente dijo «Eso lo decidirá este tribunal » El abogado replicó «Y lo pienso

decir»

Julio Ortiz preguntó si el general Armada era un interlocutor válido para

negociar la salida del Congreso

El general contestó que era el único que podía utilizar, puesto que los

ocupantes así lo exigieron

Hernández Griñó preguntó si el general Esquivias había tomado nota de una

llamada del teniente coronel Gómez de Salazar El general Gabeiras contestó que

por qué le preguntaba eso El presidente dijo «Pregunta por un hecho de otra

persona que va a pasar por aquí »

Tanques

Julio Ortiz preguntó al general Gabeiras si estuvo en Valencia a las cuatro de

la madrugada del 24-F

Contestó que no Al ser preguntado cómo sabía que había carros de combate en las

calles de dicha ciudad, contestó que porque se lo dijo el general López

Fernández

Después preguntó si Armada se ofreció para presidir un Gobierno El testigo

refino lo que autorizó a Armada para que ofreciera en el desalojo del Congreso y

lo que le prohibió expresamente

La declaración del teniente general Gabeiras Montero estuvo jalonada de

innumerables llamadas al orden a los abogados por parte del presidente del

tribunal. No hubo revelaciones novedosas durante las tres horas de

interrogatorio del primer testigo.

El interrogatorio a Gabeiras se prolongó hasta las siete y cuarto de la tarde

El presidente cortó en varias ocasiones a los defensores

Gabeiras: «Cuando le dije a Milans que le desposeía del cargo, me respondió que

no quería saber nada de mí»

Dio orden de que nadie impidiera el paso del comandante Pardo hacia el Congreso

para evitar un encuentro armado

 

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