El Juicio del 23-F. El teniente de la Guardia Civil, Boza Carranco, que empuñaba su pistola. 
 Estaba junto a Gutiérrez Mellado, y no vio cómo le zarandeaban     
 
 Diario 16.    31/03/1982.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 52. 

El teniente de la Guardia Civil Manuel Boza Carranco, acusado de prender al

teniente general Gutiérrez Mellado cuando éste abandonó su escaño de

vicepresidente del Gobierno la noche del 23-F, sostuvo ayer que se encontraba a

cinco metros del ex ministro de Defensa,

pero no vio cómo éste era zarandeado. Boza relató que, cuando empuñaba en su

mano la pistola reglamentaria, se habían producido ya los disparos en la Cámara

y se encontraba en esa actitud porque no sabía lo que se podía encontrar.

Fiscal: ¿Hubo violencia cuando se ordenó a los diputados que se tiraran al

suelo? Alonso: Creo que no.

Fiscal: Yo pienso que los diputados no se tirarían al suelo por propia

voluntad... Alonso: Yo tampoco.

SESION TARDE

El teniente de la Guardia Civil, Boza Carranco, que empuñaba su pistola

Estaba junto a Gutiérrez Mellado, y no vio cómo le zarandeaban

Madrid - El teniente de la Guardía Civil Boza Carranco declaró ayer a preguntas

el fiscal que «conocía al teniente coronel Tejero por prensa, a raíz de lo de la

Galaxia» y preguntado si había que no estaba en su lea natural de mando

respondió que «bueno, yo sabia que estaba destinado en

Dirección General de la Guardia Civil».

Fiscal — ¿Usted dijo en sus declaraciones sumarias que la operación de ocupación

del Congreso era reversibíe?

Boza - Sí El teniente Coronel decía que la operaón era irreversible, y que

no se apoyaba, se estaría contra del Rey.

Fiscal — ¿Usted encontro normal la forma como

entregaban Ias órdenes a através de Tejero?

Boza - Sí No era una misión que entrara dentro de las competencias de mi unidad,

pero se trataba de el servicio importante, y te pareció normal

Boza Carranco afirmó que hasta que entró en el congreso «no me di cuenta donde

estaba», e interrogalo por si ve algo anormal o el hemiciclo comentó que

«bueno la gente estaba tirada por los pasillos», después de admitir que sabia

que se celebraba la sesión de investidura del presídente del Gobierno

Fiscal - ¿Presenció el

incidente con el teniente General Gutiérrez Mellado?

Boza — Sí Lo vi desde los cinco metros de distancia

Fiscal — Pero en la foto el incidente se le ve a usted con la pistola empuñada.

Boza - Sí, en la posición reglamentaria, porque no sabía con lo que me iba

encontrar

Fiscal - ¿ Vio usted que se ejerciera violencia física sobre Gutiérrez Mellado?

Boza - No No lo vi

Fiscal - ¿Sabe usted quién retuvo al teniente general?

Boza - No lo sé

Fiscal - ¿Era un guardia CIVlL?

Boza - Por la foto parece que sí

Fiscal — ¿Era un guardia o un oficial?

Boza - No lo sé

Fiscal - ¿Dónde se encontraba usted?

Boza - A unos cinco o seis metros

El teniente Boza, tras reconocer que había leído un

télex con el mensaje de! Rey, señaló, a preguntas del fiscal, que su contenido

discrepaba «un poco» de lo que Tejero le había dicho El fiscal tuvo que

intervenir para aclarar que no era poco, sino «muchísimo, era totalmente

contrario».

A preguntas de su defensor, Manuel Novalvos Pérez, el oficial de la Guardia

Civil- precisó que recibió de su capitán (Abad) la orden de ir al Congreso y que

una vez dentro obedeció a sus órdenes

El consejero togado Juan Luis Fernández de Mesa mantuvo un breve interrogatorio

con el procesado, al término del cual se levantó la sesión hasta nañana

Consejero - ¿El capitán Abad le dijo que el servicio que iban a realizar usted

el 23-F lo ordenaba el Rey?

Boza — No Me dijo que el Rey lo apoyaba, que lo quería

Consejero — ¿ Cuando entró usted en el hemiciclo ya habían acabado los disparos?

Boza - Sí

Consejero - ¿Por qué, entonces, llevaba la pistola empuñada?

Boza - Porque no sabía qué me iba a encontrar allí Ciegamente

Con anterioridad, a! comienzo de la sesión de tarde, ocupó la mesa de

interrogatorios el teniente Ramos Rueda quien contestó a preguntas de su propio

defensor y de otros abogados

Ramos Rueda reiteró que su actuación en el Congreso de los Diputados, los días

23 y 24 de febrero, consistió en «obedecer en todo momento» y en «obedecer

ciegamente»

Su abogado, Antonio Hernández Griñó le dio pie para que el acusado recordara una

antigua orden del

Ministerio del Interior sobre tráfico, que le sirvió al letrado para preguntar

si el ministro desconocía un artículo de la Constitución Pregunta ésta que fue

cortada oor el presidente del tribunal, quien, llamó la atención de la defensa,

estimando que su comentario «era inconveniente»

Concluido el interrogatorio del teniente Ramos Rueda, se inició el turno de

preguntas al también procesado teniente deja Guardia Civil Jesús Alonso Hernaíz,

al que se acusa de participación en la ocupación del

Congreso, manteniendo la vigilancia sobre el entonces vicepresidente del

Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado, y el ministro de Defensa, Agustín- Rodríguez

Sa-hagún, así como los líderes políticos Felipe González, Santiago Carrillo y

Alfonso Guerra

En esencia, el diálogo entre el fiscal y e! acusado se produjo así

Violencia

Fiscal - ¿Hubo violencia cuando se ordenó a los diputados que se tiraran al

suelo?

Alonso - Creo que no

Fiscal - Yo pienso que los diputados no se tirarían al suelo por propia voluntad

Alonso —, Yo tampoco

Fiscal - ¿Sabía que había sesión de Cortas?

Alonso - Sí

Fiscal - ¿Sabía que estaban retenidos los diputados?

Alonso - Bueno, yo lo que sabía es que estábamos esperando todos a una autoridad

militar

Congreso

Fiscal - ¿Qué servicio fe asignaron a usted en el Congreso?

Alonso - En un principio, ninguno. Estuve en los pasillos del Congreso

Fiscal - ¿Cuál fue su misión?

Alonso — Relevar a los guardias que vigilaban una habitación

Fiscal - ¿Qué habitación?

Alonso - El salón de los relojes

Fiscal - ¿Quién estaba por alli?

Alonso — Cinco diputados Felipe González, Gutiérrez Mellado, Alfonso Guerra,

Santiago Carrillo y

Rodríguez Sahagún.

Fiscal - ¿Supo si se ejerció violencia física o coacción sobre las personas?

Alonso — Yo no vi ninguna.

 

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