Autor: Calvo Hernando, Pedro. 
   La sombra del golpe     
 
 Tiempo.    14/06/1982.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

COMENTARIO

La sombra del golpe

A no ser que el Tribunal Supremo imprimiera al recurso una desusada celendad ya

sabemos que las elecciones generales se celebrarán con ¡a sentencia definitiva

todavía pendiente.

Eso quiere decir que tanto la campaña como las elecciones en sí mismas estarán

condicionadas por un factor de cierta inestabilidad política.

La sombra del 23-F se habrá extendido así al menos durante dos años de la vida

española, dificultando el desarrollo político y la toma de decisiones

trascendentales, que necesitan un clima de seguridad y de confianza incompatible

con las incertidumbres derivadas de la sustanciacion del proceso. Esto es algo

que habrá que agradecer también a quienes un día atentaron gravemente contra la

libertad de todos.

DEMOCRACIA ARRIBA

La sentencia del Tribunal militar ha servido de "test" para medir el orado de

madurez democrática de la sociedad española.

Tras reconocer que las condenas a los dos primeros encartados eran justas y que

la celebración del juicio ya había sido un hecho positivo en sí mismo, la

respuesta a la mayor parte del contenido de la sentencie ha sído terminante y

prácticamente unánime.

Es imposible que tantos estén equivocados y tan pocos tengan razón.

El rechazo generalizado de la sentencia se ha visto matizado por algunas

actitudes incomprensiblemente ambiguas o nada claras.

Es e! caso de Alianza Popular, que ha puesto en peligro la credibilidad

democrática ganada aquel 27 de febrero, cuando sus líderes se lanzaron a la

calle, del brazo de los demás líderes democráticos, para manifestarse por la

libertad, la democracia y la Constitución, a tos

tres días de! intento de golpe de Estado.

Decir que la sentencia no es firme y que por eso no procede pronunciarse es una

excusa pobre y muy poco imaginativa. Ante un hecho político de esa magnitud, los

políticos tienen que pronunciarse, como lo han hecho la inmensa mayoría Nadar y

guardar la ropa es un ejercicio inadmisible cuando se ha puesto en juego nada

menos que la propia subsistencia del sistema democrático

El Gobierno rechaza la sentencia, pero además se niega a acceder a las

conmutaciones de las penas de treinta años, insta recurso ante el Tribunal

Supremo y propone la reforma de la

Justicia Militar. Todo de una lacada. Eso es lo que se llama estar el Gobierno

en su sitio.

Pero esa firmeza ha sido compartida por los partidos de la oposición y por las

principales fuerzas sociales, así como por el mundo de la cultura y del

pensamiento.

Sin olvidar el valiente alegato del ex presidente Suárez en un periódico

madrileño.

A LA JUSTICIA CIVIL

La dinámica abierta a raíz de la sentencia podría conducir incluso a que el

Parlamento acogiera /a propuesta que el PSOE anunció desde e! primer momento:

devolver a la jurisdicción ordinaria la competencia sobre todos los delitos

contra el Estado, algunos de los cuales caen dentro de la jurisdicción militar

desde 1907.

El tema es difícil y delicado, pero tal vez valga la pena plantearlo, aunque de

momento fuera sólo en el terreno especulativo.

En cualquier caso, uno de los objetivos fundamentales de los próximos meses ha

de ser el fortalecimiento del poder político, en la línea de la "supremacía del

poder civil", la feliz expresión repetida por Pérez Llorca en su discurso de

Bruselas

 

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