Encuesta. 
 El futuro de España después del 23 de febrero     
 
 Acción Socialista.    08/03/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

DOMINGO 8-3-81

Encuesta

NACIONAL

El futuro de España después

Un periódico independiente es un cauce de comunicación hacia la sociedad, pero

ha de ser también, en gran medida, el eco y el reflejo de la sociedad a la que

sirve Una treintena de españoles, destacados tanto por su personalidad como por

las responsabilidades derivadas de los cargos que ocupan, contestan hoy a las

preguntas que formula ABC sobre la situación desencadenada a lo largo del mes de

febrero, culminada con el golpe de Estado del día 23.

Nada rectificaremos en la posición editorial adoptada el domingo último, por voz

de nuestro director, en horas de extrema gravedad. Pero no admitiremos que

algunos deformen nuestra postura reduciéndola a un punto: ABC pide un Gobierno

de coalición No es así. Vamos a tratar de explicar l

• Desde su fundación, ABC ha defendido la normalidad constitucional como

pauta obligada de toda democracia Esa normal supremacía de la Ley, de la

primera Ley, es lo que admiramos más en los sistemas que, desde el suizo al

norteamericano, han producido una ininterrumpida estabilidad constituional que

ya se cuenta en siglos.

• En una democracia estable, ABC pediría, reclamaría, que gobernara el

partido vencedor de unas elecciones libres. En una democracia inestable, frágil

y amenazada, ABC pide que todas las fuerzas políticas capaces de defender la

Constitución se apresten a ello. Y no debe entenderse nuestra voz de alarma con

una propuesta de reparto de carteras.

• Nos tememos que, en nuestro habitual amor al eufemismo, en nuestro miedo

a la verdad, aquí se acabe hablando del incómodo suceso, del enojoso incidente

del 33 de febrero, Como si, al igual que ciertos enfermos, prefiriéramos ignorar

el alcance de lo ocurrido.

¿Pero es que no comprendemos lo que suponen las imágenes televisivas que acaban

de dar la vuelta al mundo? ¿Nos imaginamos a nosotros mismos, ante nuestro

televisor, contemplando el secuestro a tiro limpio del Gobierno francés, con el

Poder legislativo cuerpo a tierra.

• Urgía decir —lo reiteramos hoy— que lo sucedido no era grave, sino de extrema

gravedad. No era una pequeña anomalía, sino un golpe de Estado, frustrado

gracias al temple del Rey.

«No defendemos un determinado Gobierno —escribimos sntonces—, numeros aún unos

nombres. Ponemos un ejemplo de lo que podría ser, en la crítica situación de

hoy, el perfil de un Gabinete realmente capacitado para gobernar en medio dé la

tormenta.»

• ¿Y cómo puede ser gobernable un país, en horas críticas, sin un pacto

firme con los nombres más respetados de la dere3ha? ¿Cómo dejar fuera de ese

compromiso a los partidos que representan desde la izquierda, no se olvide este

pequeño detalle, el 5O por 100 del voto popular? ¿Cómo reconducir una situación

extrema sin contar con las dos minorías, la catalana y la vasca, que desde la

muerte de Ferrer hasta la del almirante Carrero han condicionado toda, nuestra

historia moderna?

• En horas de extrema gravedad, ABC puso el foco sobre cinco hechos:

— El 23 de febrero se produjo en España un golpe de Estado

— Desde 1979 a 1981, UCD ha gobernado mal.

— El Ejército está harto de tanto terrorismo y de ligerezas lutonómicaa

— La interdependencia de la era nuclear, el entramado de fuerzas

internacionales hacen inviable una aventura como la inientada por el teniente

coronel Tejero.

— La situación, extrema en sí misma, ha sido salvada por la Borona.

Es entonces cuando ea aigún cenáculo madrileño, frase tanto nas triste cuanto no

inventada, se reduce esta compleja encrujada así.

«En vez de echar una mano a Paco y a Pío, ABC pide la entrada de Felipe y de

Manolo.»

Mientras la posición de ABC no se refería a una combinación nombres y

sobrenombres —símbolo actual de la insignificandel Poder—, sino a un problema de

fondo

Por eso pedimos que las fuerzas políticas, revestidas de la

gravedad de la situación, lleven a término un esfuerzo conjunto a fin de

mantener a España en el grupo de países al que, por su propia historia, nuestro

país pertenece.

Esos países están integrados en la OCDE, el Mercado Común y la Alianza

Atlántica. España es miembro de la primera de esas organizaciones Urge

incorporarla a las otras dos.

• Se trata, en definitiva, de saber si España toma el tren de la

modernidad, o si, a empujones del terrorismo y del golpismo, sa desliza hacia el

Tercer Mundo.

• Nos aterra imaginar una España gobernada por el gol-pismo, con blindados

en las calles, militarización de loa servicios públicos, actividad económica

congelada, silencio ciudadano y vacío de información, ¿No será precisamente ése

el panorama que busca ETA para extender la lucha, armada al territorio nacional

¿Conocen los amigos del teniente coronel Tejero lo que significa este país en el

mecanismo defensivo de Occidente? ¿Saben lo que representa, a efectos de

equipamiento militar, nuestra dependencia de Norteamérica, de Francia o del

Reino Unido? ¿Saben que nuestra deuda exterior asciende a 19.950 millones de

dólares ¿.Saben cuál fue la reacción, el 24 de febrero. del Fondo Monetario

Internacional? ¿Saben quién ha conseguido personalmente, en momentos de

peligroso nivel de reservas, los últimos suministros de petróleo? ¿Nos

imaginamos un país sin crédito exterior, con el dólar a 2OO pesetas,

racionamiento de carburantes, tanques en las esquinas y terrorismo multiplicado?

Los tribunales competentes interrogarán a loa golpistas.

Nosotros, que sólo representamos a nuestros lectores, les hacemos una sola

pregunta, en un mundo de complejísimos problemas, de dificultades y tensiones

agudizadas, ¿a qué juegan?

• Entretanto, la otra censura sigue funcionando. No pocoa medios de

difusión, como inspirados por otros intereses, han presentado a Occidente como

neutral ante el golpe de febrero.

Y se da el caso de que Washington envió no uno ni dos, sino seis mensajes,

desde el presidente Reagan hasta el secretario de Estado, Haig, en apoyo de la

democracia española. Vamos a repetir, dentro de este comentario editorial, la

resolución solemne que, congresistas y senadores norteamericanos de modo

conjunto, hicieron pública anteayer.

1) El restablecimiento de la vida normal del Parlamento de España después de

su insultante secuestro por elementos militares es muestra de la fortaleza de la

democracia en España y constituye motivo de ánimo para todos los que aman la

libertad a lo largo y ancho del mundo, y

2) La continuidad del desarrollo político democrático en España representa

una contribución importante a los intereses de la política exterior de los

Estados Unidos y de las naciones libres de Europa occidental

El diputado Bandrés, firmemente contestado en su día por el presidente Calvo-

Sotelo, ha sugerido que se tracen fronteras en nuestro Parlamento. Nosotros

pensamos que la verdadera frontera habría de trazarse entre quienes defienden el

imperio de la Ley y la dignidad de la persona frente al terror, ia coacción y el

silencio La sociedad que defendemos no sólo con nuestra opinión, sino sobre todo

por el hecho de informar, es la democracia de Occidente Una democracia fuerte e

inflexible con los que vulneran la Ley.

Una democracia que para ser digna de ese nombre ha de fundarse en un concepto

indivisible de la libertad y en el resultado inapelable de las elecciones libres

Por enésima vez repetimos que ese sistema, lleno de imperfecciones, se ha

revelado, en los últimos doscientos años, indiscutiblemente superior a los

demás.

Por eso creemos que cuantío la democracia funciona mal no hay que suprimirla,

sino repararla, Y nos complace subrayar que ésta es la línea que ha empezado a

adoptar el presidente Calvo-Sotelo.

No hay más que dos mundos, el de la libertad creadora y el de la opresión. No se

ha dicho lo bastante, y hoy lo repetimos con palabras de Milton Friedman; la

libertad es planta frágil e infrecuente, el origen del hombre está en la

tiranía, la servidumbre y la miseria.

 

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