Encuesta: El futuro de España     
 
 ABC.    08/03/1981.  Página: 8-15. Páginas: 8. Párrafos: 119. 

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DOMINGO 8-3-8I

NACIONAL

Encuesta: El futuro de España

Preguntas

1. ¿Cree usted que ía jornada del 23 de febrero supone una grave amenaza

para et porvenir de la Monarquía constitucional en España?

2. ¿Cree usted que la necesaria recuperación económica, ta seguridad

ciudadana y la garantía de las libertades requieren la permanencia de España en

el sistema democrático occidental?

3. ¿Es necesario un cambio en la gobernación del país que incluya, por

ejemplo, una reforma de la Constitución y de la ley Electoral?

4. ¿Puede UCD gobernar en solitario hasta las elecciones de 1983?

ÓSCAR ALZAGA (Diputado de UCD): «Hay muchos cambios que introducir.»

1. Pienso que ha sido más grave que anecdótico Es una situación que recuerda las

agudas palabras de Raymod Carr sobre el golpe de Primo de Rivera: «La vieja

máquina política estaba quebrada, pero la transición a Ía nueva democracia que

se proponían algunos no había prevalecido aún.

No era la primera, ni !a última vez, que un genera! aseguraba rematar un cuerpo

enfermo cuando, de hecho, está estrangulando a un recién nacido.» Y es que el

porvenir de la Monarquía constitucional en España depende, en última instancia,

de que se rompa la inercia de la política del ir tirando que viene prevaleciendo

para embarcar al país en una travesía de alto bordo

2. Los que somos demócratas desde que tenemos uso de razón política creemos, por

supuesto, en que no hay mejor sistema político que el de las viejas democracias

europeas.

Pero no se puede ser tan forofo de la democracia como para no percibir la enorme

distancia que separa a un buen sistema democrático de uno en suspensión de

pagos.

Y esta no es la hora de hacer en España elogios ditirámbicos de la democracia en

abstracto, sino de ponerse a trabajar para superar los muchos vicios que

registra nuestro naciente y frágil régimen político.

3. La experiencia de estos últimos tres años acredita que hay muchos cambios que

introducir.

El que se muestre satisfecho con el balance político de este período o tiene

demasiado buen conformar, o es un arribista, o es tonto. Es difícil pronunciarse

en tan corto espacio sobre la oportunidad de cambiar la Constitución, pero en

todo caso es obvio que su título VID es un pequeño caos jurídico, que la misma

Constitución prevé su modificabilidad y que sólo la Biblia se ha escrito para

miles de años. En cuanto a la reforma de! decreto-ley Electoral, hoy se me

antoja convenientísima.

4. En primer término, todo depende de a lo que llamemos gobernar. Pero hablando

telegráficamente,

creo que se puede afirmar que la primera regla de la democracia es e¡ Gobierno

de la mayoría y el control, desde la oposición, de la minoría.

La práctica que hemos implantado desde junio de 1977 en pro de un Gobierno

minoritario con una oposición mayontaria quizá sea admirable como escuela de

equilibristas, pero tiene demasiados costes.

No acabo de entender cómo se quiere mantener «sine die» un sistema electoral

que no da mayorías absolutas, junto a una alergia patológica a toda búsqueda de

alianzas, que es la secuela lógica de tal sistema electoral. Dicho esto afirmo

mi disposición a ayudar en lo posible a nuestro Gobierno y a su presidente,

Leopoldo Calvo-Sotelo, que es persona especialmente respetable.

• LUIS MARÍA ANSON (periodista. Presidente dé ía agencia Efe). «Hay que pensarse

dos veces la reforma de la Constitución.»

1. Por el contrario, ia jornada del 23 de febrero puede suponer la

consolidación definitiva de Ja Monarquía constitucional en España. Para ello es

necesario que el Gobierno se enfrente, con autoridadad y energía, a los grandes

problemas que aquejan a nuestro país: el paro, la proletarización de la clase

media, et terrorismo y el control de las autonomías dentro del marco

constitucional.

2. Son muchas las cosas que aconsejan ¡a permanencia deEspaña en el sistema

democrático occidental, no sólo la recuperación económica, la seguridad

ciudadana y la garantía de las libertades España debe ingresar en la Comunidad

Económica Europea y formar parte en el futuro de la Europa unida.

Es grotesco que se puedan plantear fragmentaciones de España en una época

histórica en que se camina de forma irreversible hacia la unidad política, no

sólo económica, de Europa. Naturalmente, dentro de esa unidad de Europa no

podemos tener estructuras políticas diferentes a las de los otros países.

3. En mi opinión, hay que pensarse dos veces e! tema de la reforma de ia

Constitución. Me parece más inteligente el que se hagan enmiendas a la

Constitución según las circunstancias y la experiencia lo vayan aconsejando.

4. No sé si puede, pero debe intentarlo. La decisión del presidente Calvo-

Sotelo en este sentido me parece admirable y coherente. UCD ganó

arrolladoramente las elecciones de 1979 con una ventaja de diputados sobre el

siguiente partido como difícilmente se puede exhibir en Europa en los últimos

lustros. UCD, pues, tiene la obligación, para atender a su electorado, de

gobernar en solitario hasta las elecciones de 1983. Naturalmente, el resto de

los partidos hará lo posible para que eso no sea así, pues a todos conviene

escalar puestos de Gobierno para tener una mejor situación cuando se celebren

las próximas elecciones.

0 JOSÉ MARÍA DE AREILZA

(diputado de Coalición Democrática): «Creo que la Constitución lleva muy poco

tiempo de rodaje funcional para que sea sometida a reforma.»

1. Sí. Pienso que las instituciones democráticas, cuya cúpula es la Monarquía

constitucional, se encuentran ante un evidente peligro. Lo ocurrido en las

jornadas del 23 y 24 de febrero ha revelado la hondura y la cercanía del riesgo.

El Rey ha mantenido valerosamente su firme compromiso con la democracia,

formulada por él, una y otra vez, a lo largo de los cinco primeros años de su

reinado.

2. Ninguno de esos problemas puede resolverse eficazmente por el mero hecho

de tener un sistema

totalitario. Treinta años lleva Polonia bajo la férula del autoritarismo

ideológico, manteniendo la apariencia de una disciplina laboral que ha volado

por los aires al primer soplo de libertad sindical

Las dictaduras del cono sur americano no han conseguido enderezar las economías

de esas Repúblicas a pesar de haber sacrificado las libertades civiles. El

régimen militar de Turquía, con su fuerte represión y sus treinta mil detenidos,

no ha logrado acabar con la violencia ni con el terrorismo, aunque sí ha

terminado con la libertad de Prensa para contarlo. El sistema democrático

occidental es el único adecuado para convertir a España en un país moderno.

5. Yo creo que la Constitución lleva muy poco tiempo de rodaje funcional para

que sea sometida a reforma. Sería tanto como reconocer el fracaso de los

parlamentarios españoles que la elebararon en muchas y difíciles jornadas.

En cuanto a la ley Electoral puede ser retocada para que dé resultados más

claros y permita gobernar con holgura y comodidad al partido que sea vencedor en

las elecciones.

Ahora bien, cambiar ei rumbo en la gobernación de España no presupone modificar

la Constitución, sino gobernar bien. Con una buena Constitución se pueden

tener Gobiernos malos. Y viceversa. Los ejemplos son numerosos.

UCD puede gobernar en solitario hasta 1983 o hasta las próximas elecciones, que

a lo mejor se celebrarán mucho antes. Pero no creo que ello conviene al país en

estos graves momentos. Los errores de ios Gobiernos monocolores anteriores han

llevado en buena parte a la comprometida situación presente.

Para salir de ella sería necesario un entendimiento y una solidaridad activos de

las principales fuerzas políticas del arco constitucional. Hay que elegir entre

eí pacto nacional para defender la democracia y la Constitución; o deslizarse

gradualmente hacia «la democracia controlada», cuyos últimos objetivos son la

involución y el salto atrás.

• JOSÉ MARIO ARMERO (abogado, presidente de Europa Press): «Mejor no pensar qué

hubiera sido de nosotros si acceden al Poder los involucrados en la operación

gol-pista.»

1. Es posible obtener consecuencias positivas de hechos tan graves y

negativos como fueron cuanto constituyó el golpe del 23 de febrero. La Monarquía

ha sido reforzada y consolidada gracias al comportamiento del Rey, fiel a su

convencimiento de que una Monarquía sólo puede ser popular y democrática. La

Constitución, que es algo más que un texto escrito, permitió el funcionamiento

preciso para que el golpe no prosperara.

Y gracias al golpe quedan desterrados para siempre los afanes totalitarios de

unos pocos que quieren salvar a España y que la mayoría de los españoles

deseamos que no nos salven. Los graves hechos del 23 de febrero servirán para

normalizar la convivencia de los españoles que deseamos vivir en paz en una

Monarquía constitucional.

2. Sí. La implantación de una dictadur complicaría aún más nuestros

problemas. E terrorismo, los temas autonómicos, el paro, serían aún más graves.

La mayor parte r los españoles no toleraríamos un sistema e

toritano y el mundo occidental, en que estamos incrustados, tampoco.

Sólo el sistema democrático puede resolver la situación quees grave, pero no más

´grave que en otros países. Es posible que las cosas se hayan hecho mal por el

Gobierno, pero el juego democrático ha permitido cambiar a su presidente y los

mecanismos legales pueden llevar a transformaciones más importantes, como es la

sustitución del partido en el Poder, si e! Gobierno actual no lo hace mejor.

Una dictadura en la España de hoy, una vez se ha conseguido vivir en libertad,

sería un desastre si acceden al Poder los hombres que, ai parecer, estaban

involucrados en la operación golpista.Estamos viviendo un cambio importante en

la gobernación de España. Leopoldo Calvo-Sotelo ha impuesto un estilo nuevo y

los hechos ocurridos el 23 de febrero aconsejan una modificación en la dirección

política. Es una lástima que no haya hecho el cambio de ministros que hubiera

permitido también ver caras nuevas en la etapa que se inicia, pues los hombres

en la democracia se queman rápidamente

No parece necesario ni conveniente una reforma de la Constitución, que ha

demostrado la eficacia de sus preceptos en hechos tan importantes como la

formación del Tribunal Constitucional y del Consejo del Poder Judicial, el voto

de censura, la moción de confianza, la dimisión de un presidente, la investidura

de otro presidente y golpe de Estado.

El problema de las autonomías no precisa la reforma de la Constitución, sino la

necesidad de fortalecer los partidos políticos nacionales al tiempo que se

transfieren competencias a los pueblos con propia identidad, que son Cataluña y

Euskadi Y, para evitar una atomización de partidos políticos, creo que es

conveniente reformar la ley Electoral

4. Parecía aconsejable que Leopoldo Calvo-Sotelo aceptase el ofrecimiento de los

otros partidos políticos para gobernar en coalición como fórmula adecuada para

mejor resolver el tema de las autonomías, que ha sido el problema causante del

golpe del 23 de febrero, el terrorismo y las ofensas gratuitas a valores

representativos de España, son consecuencia en gran parte de los errores

cometidos por e! Gobierno en los temas autonómicos

Parecía que una coalición de partidos permitía mejor una reconducción de los

problemas autonómicos y otros problemas graves, no puede ocultarse que hoy

siguen existiendo

El presidente del Gobierno ha preferido poner la confianza en su propio partido

y encararse con el futuro al frente de un Gobierno monocolor. Decidida esa

fórmula, ya no es momento de poner reparos, sino desear éxito y confiar ´en que

los partidos de la oposición, sin participar en el Gobierno, colaboren en la

solución de los problemas de Estado, como han prometido, con un gran sentido de

la responsabilidad Cuanto ocurrió e| 23 de febrero significa el comienzo de un

cierto espíritu de colaboración en ¡os grandes temas que a todos incumben para

defender nuestras libertades. Un ´espíritu que tal vez antes no exisitiera y que

es tarea del Gobierno saber aprovechar adecuadamente

• JUSTINO DE AZCARATE (senador de UCD): «No es momento de revisar la

Constitución.»

1. Creo exactamente lo contrario; en primer lugar porque esa «inmensa minoría»

de militares —y que me perdone Juan Ramón Jiménez por traer su nombre desde tan

lejos— parece haber caído en grave confusión, y más que consagrarse al servicio

de las Armas —noble definición de su oficio—, aparece tratando de que se

«consagren» fas arniab a su servicio.

Yo creo que esta jornada, tan absolutamente triste y vergonzosa, les ´habrá

servido para salir de su error.

Y, sobre todo, afirmo que el Rey Don Juan Carlos, en circunstancias realmente

graves, ha tenido ocasión de demostrar que, antes que nada, es nada menos que un

hombre decente, y bien sabe el Rey el alto grado de respeto y afecto con que le

dedico estas palabras tan corrientes y tan cargadas de altos valores

2. En la proyección económica, cr,eo que !a incorporación al Mercado Común

favorecerá nuestro desarrollo y estabilidad democrática; pero la segundad

ciudadana y la garantía de las libertades somos nosotros mismos, los

españoles, los que tenemos que garantizarlas sin reservas ni condicionantes. Es

indispensable hacer presente todos los días la verdadera gran jornada de la

manifestación del día 25, cuando el pueblo español ha dicho, con pasión y con

paz, cómo quiere vivir

3, A los españoles nos cuesta mucho trabajo cargar con nuestras propias

culpas y propendemos a esperar los grandes milagros dé las pequeñas

modificiaciones formales.

No es momento de revisar la Constitución, pero sí es forzoso que, en todo

momento, se haga la aplicación más prudente y más justa de ella y de las leyes,

en general. Si cambiamos éstas y no nos esforzamos en cortar nuestras

impaciencias y pugnas, poco adelantaremos. La Constitución es una magnífica base

para la proyección de nuestro futuro político.

4 Desde que empezó la etapa constituyente, y a pesar de la fácil y rápida

evolución democrática de nuestro pueblo, siempre me ha preocupado la

insuficiente atención dedicada a los fundamentos, a las raíces del nuevo

régimen. Esta labor de firme consolidación tiene que hacerse entre todos, y, por

ello, si debe haber coalición o no, puede estar condicionado por circunstancias

acci-

dentales.

En cambio, hacer desde abajo a la España democrática, progresista, respetuosa,

es obra que Jtene que lograrse con la conformidad más amplia; con esa

conformidad que apareció en todas las ciudades de España, en sus emocionantes y

profundas manifestaciones.

• MIGUEL BOYER SALVADOR

(PSOE). «La ley Electoral resulta hoy insuficientemente democrática.»

1. El 23 de febrero puso de manifiesto que continúan en diversos nivelas de

responsabilidad de las Fuerzas Armadas personas dispuestas a aprovechar las

dificultades que atraviesa ei país, para imponer sus ambiciones y sus ideas

primitivas y violentas. Pero, salvo que cunda la desmoralización, porque no

acabe el terrorismo criminal de ETA, o por desacuerdos fundaméntales entre los

partidos democráticos, se pueden ver elementos muy positivos para e!

asentamiento del régimen, en la reacción de repugnancia de los ciudadanos ante

el golptsmo y en la alianza entre democracia y Monarquía reforzada por la

actitud del Rey.

Ahora debemos mantenernos con fuerza en la lucha por la libertad, para que

et´10 de agosto no se transforme en el 18 de julio

2 Estoy absolutamente convencido de que para que España pueda vivir

colectivamente de manera cada vez más civilizada, no hay otro camino que el de

la democracia pluralista

Es muy improbable que una nueva dictadura pudiera estabilizarse en el país, ni

que resolviera los complejísimos problemas económicos y sociales, o los de la

integración en la Comunidad Europea y el de encontrarnos una situación en el

mundo que no sea de ostracismo y de mendicidad diplomática, como lo era con

Franca

3 La Constitución del 78 ha supuesto un esfuerzo notable de los principales

partidos por hallar un consenso institucional básico, que incorporara al régimen

actual a zonas más amplias de la derecha y de la izquierda que en las anteriores

y breves ocasiones democráticas de España.

El´resultado me parece suficientemente satisfactorio como para que los

hipotéticos perfeccionamientos secundarios que se pudieran introducir no

compensen la inestabilidad que comportaría abrir un período revisionista de la

norma constitucional. Es mucho más sensato ocuparse en hacer bien su

desarrollo a través de leyes orgánicas y ordinarias.

Quiero añadir, porque a veces se menciona como una área defectuosa de la

Constitución, que soy defensor del sistema autonómico delineado en efía, que era

el único posible, y que puede tener pleno éxito si su instrumentación política

se hace de común acuerdo entre los principales partidos, en vez de tomarse

imprudentemente como campo de competición destructiva. Otra cosa es la ley

Electoral que, admisible para dar el primer paso después de la dictadura,

resulta hoy insuficientemente democrática, toda vez que prima a los votos

rurales frente a los urbanos y que el sistema de listas cerradas para los

diputados viola el derecho de los electores y tiende a deteriorar la calidad -

humana del Congreso.

4. E! naciente régimen democrático no puede enfrentarse con el cúmulo

extraordinario de los problemas españoles si ios partidos que lo apoyan no

mantienen, por bastante tiempo, una coincidencia sobre las soluciones

fundamentales. Yo me temo, por la experiencia y por !a lógica, que sin

Gobierno,de coalición la dialéctica partidista entre Poder y´ Oposición —tan

enriquecedora en períodos normales— dificulte llegar al grado de

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Encuesta: El futuro de España

Acuerdo necesario. Por esa razón creo que m Gobierno UCD-PSOE en este período

crí-ico sería muy útil para salir de la democracia icobardada y llevar adelante

un programa ireciso apoyado por todos. Pero como es idículó presumir de dotes

proféticas, además le ser antipático si son catastrofistas, me ¡uardo de,

afirmar que la anterior sea la única ialida a la presente situación.

9 ANTONIO BUERO VALLEJO (escritor y académico): «Sería conveniente un Gobierno

de derechas, izquierdas y centro.»

1. La supuso ya, en ese momento, en el que el golpe se produjo. Por

consiguiente, sreo que, efectivamente, la amenaza fue grande y me parece,

aunque esto sea triste 3e decir, que la amenaza no ha terminado todavía.

2. El sistema democrático occidental no creo que en ningún país en general, y

en el nuestro, resuelvan del todo esos problemas, pero sí creo que si hay algún

sistema que pueda acercarse lo más posible a una solución razonable y civilizada

de esos problemas es, precisamente, el sistema democrático Sin él me parece que

inevitablemente se llegaría a situaciones mucho peores todavía que las que en la

actualidad se esgrimen como razones o pretextos de un posible cambio no

democrático Es fácil decir que la democracia ha producido estos graves problemas

y que, por tanto, hay que volver a salir de ella, o por lo menos salir de una

manera parcial, para rectificarlos Esto es fácil de decir, pero es imposible de

demostrar.

La democracia no ha creado estos problemas; no ha hecho más que enfrentarse con

ellos a través de una sene de dificultades y contradicciones e insuficiencia que

nuestra vida social tenía y sigue teniendo. En la medida en que la democracia se

consolide es, precisamente, en la medida en que los problemas podrán ser

afrontados razonablemente, de otro modo, no creo —aunque no estoy augurando

nada— que la sustitución del actual sistema, con su perfeccionamiento posible

por un sistema más o menos parecido a dictaduras anteriores, arreglara nada; al

contrario, creo que nos aislaría de Europa, creo que nos aislaría de la vida

moderna, y creo que, en una palabra, volvería a España a sumirla en la desgracia

social y política.

3. Por supuesto, son necesarios constantemente cambios en la gobernación del

país cuando éste se rige, efectivamente, por instituciones democráticas. Las

instituciones democráticas tienen una estabilidad básica, que es deseable, pero

también un amplio margen de movimientos para que los cambios en la ordenación

del Gobierno se produzcan ininterrumpida o sucesivamente a través de las

vicisitudes de la política. En ese sentido, los cambios son necesarios y, por

supuesto, de una manera concreta, frente al incidente o golpe, que estamos

comentando, me parece que es la orientación del Gobierno, sea éste cual sea,

necesariamente tiene que dar un cierto giro para afrontar de cara y sin temor

los graves retoques que hay que hacer a toda una sene de aspectos de la vida

española que están muy deficientemente democratizados. Que esto comporte a corto

plazo o no una reforma parcial de la Constitución y de la ley Electoral, bueno,

esto podría ser, pero con estas reformas concretas o sin ellas, a corto plazo",

de todas maneras, el criterio, a través det cual nuestros Gobiernos deberán

actuar, tendrá que hacerse mucho más claro y también más valeroso en defensa de

las instituciones democráticas básicas.

4. Todo es posible, y esto podría ser posible también. Se discute en estos

momentos mucho si, además, sería deseable. En mi opinión, no es precisamente

deseable Puede que llegue a ser positivo para el país. No lo sé Pero, de

antemano, yo me inclino a pensar que, justamente ante las amenazas que nos

siguen rodeando, es necesario, como ya dijeron algunos de nuestros líderes

políticos hace años —y se ha vuelto a reiterar ahora— sería muy conveniente un

Gobierno de coalición, un Gobierno de participación de derechas, izquierdas y

centro, en el cual los seguimientos mutuos fueran mucho más efectivos.

MARCELINO CAMACHO (secretario general de CC OO): «Las diferentes crisis que han

provocado el golpe subsisten, en gran parte, y subsistirán durante un cierto

tiempo.»

1. Creo que el fallido golpe de Estado de febrero supone, en primer lugar,

una grave amenaza para el porvenir de la libertad y de la democracia en nuestro

país, y ello al margen de que no haya tenido éxito. Porque las diferentes crisis

que lo han provocado subsisten, en gran parte, y subsistirán durante un cierto

tiempo, aunque, como esperamos, se lleven fyasta el final las responsabilidades

derivadas del mismo.

En consecuencia, la Monarquía constitucional, precisamente por ser

constitucional, y si quiere seguir siéndolo, gravitan sobre ella todos los

peligros señalados.

2. En primer lugar, la solución de los graves problemas del paro y de la

crisis, de la seguridad ciudadana y de la garantía de las libertades, es

imposible sin la participación de todos los españoles Estamos en presencia de

una crisis global, de la que sólo con un esfuerzo solidario y una cooperación

nacional e internacional podríamos salir de ella, cara a un orden económico

nuevo

Esto significa para nosotros integrarnos en esa Europa del Mercado Común y en un

proceso democrático que asegure, a la vez, una mayor participación de los

trabajadores en el mismo.

3. Creo que el sistema electoral debe responder a lo que de alguna manera

tiene como base, un hombre o una mujer, un voto. Por tanto, toda reforma de la

Constitución que debilite el sistema proporcional y la participación en igualdad

de condiciones en ese sufragio, que debe seguir siendo universal, igual;-

directo y secreto, es negativa. No debe reformarse la Constitución, y de lo que

se trataría es de reforzar su contenido democrático y participativo, en lugar de

debilitarlo, en las leyes que la desarrollan.

4. Cuando un país está haciendo una transición larga, difícil y lenta; con un

aparato de Estado como el nuestro, con un terrorismo y un paro como el que

padecemos; con la necesidad de hacer un Estado de las autonomías en el anterior

contexto, tenemos que

sacar la conclusión de que vivimos y viviremos en una situación de eme´rgencia

todavía durante algún tiempo y que, en estas circunstancias, ninguna fuerza

puede dar soluciones en solitario, mucho menos si dispone del 34 por 100 de los

votos y del 47 por 100 de los diputados.

Las situaciones graves deben abordarse por la casi totalidad de los españoles y

los sindicatos y los partidos representativos en su conjunto. UCD puede seguir

poniendo algunos parches más, pero debe ser consciente de que cada día que

gobierna en solitario los problemas se agravan, porque, incluso aunque llegara a

concertarse con otras fuerzas, no es lo mismo que organizar, planear y dirigir

en común Las situaciones difíciles nunca tienen soluciones fáciles. Comisiones

Obreras, de todas las maneras, estará siempre dispuesta a abordar solidariamente

los grandes problemas del país, y muy especialmente la crisis y el paro.

& CAMILO JOSÉ CELA (escritor y académico): «Es dudoso que las próximas

elecciones sean en 1983, por mucho que todos lo deseemos.»

1. Sin duda Pero las consecuencias del triste espectáculo no dependen tan sólo

de lo que sucedió entonces, sino, aun antes, de la capacidad de reacción de las

instituciones democráticas, entre las que hay que contar al Ejército y los

poderes ejecutivo y judicial. Si entre todos ellos proporcionan un escarmiento

ejemplar, el papel de la Monarquía constitucional crecerá, sin duda, en firmeza

y crédito Si no, la Historia se encargará de juzgar muy duramente a los

responsables de tantas torpezas, tibiezas y timideces

Los regímenes parlamentarios constitucionales no suelen tener que emplear medios

de dureza como los que hoy exige España, pero también es cierto que no suelen

estar a la disposición de bandar armadas que se escudan tras muy dudosos

conceptos del honor, la valentía y el amor patrio.

2. Esas son´ condiciones quizá no suficientes, pero sí muy necesarias. Y no

se trata de una mera hipótesis, sino de la muy pragmática comprobación de que

las dictaduras conducen a situaciones límite en las que esos problemas no se

resuelven. Si acaso se camuflan y enquistan, pero jamás llegan a resolverse.

El caso turco, que a lo que se ve fue el espejo de los sediciosos, es bien

patente. Habrá más muertos,

mejores" negocios para los que se apoyan en los golpistas y, sin duda, una

reactivación económica para los tratantes en armamento, pero los graves

problemas de fondo, que me mencionan, necesitan de mucho más complejas

soluciones. También sería ingenuo pensar que por permanecer en el sistema

democrático occidental se iban a terminar todos los problemas. Eso es un medio,

pero no la panacea universal.

3 No lo creo. Llevamos muy poco tiempo con las reglas de juego actuales para

pensar en un cambio. Creo, con Tuñón de Lara, que España promulga muchas

leyes y cumple muy pocas.

Promover ahora un cambio constitucional es una labor que apunta a objetivos un

tanto oscuros, y me parece mejor dejar reposar lo que ya tenemos. Hay quizá

detalles un tanto paradójicos, como el de los escasos poderes constitucionales

con que cuenta el Rey, quien ha tenido que lidiar en condiciones muy difíciles,

pero a la vista de ,la Historia de España parece prudente que los Reyes estén

constitucionalmente .limitados en sus atribuciones.

La figura del Rey Don Juan Carlos es absolutamente excepcional en cuanto a la

firme defensa del orden democrático y, claro es, no supondría problema alguno el

ampliar sus atribuciones, pero ¿quién nos asegura que todos los posibles Reyes

comparten sus ideas? Si se piensa en los rumores que circularon en vida de

Franco sobre otros posibles candidatos, hay que pensar que la Constitución está

bien como está.

3 Es dudoso que las próximas elecciones sean en 1983, por mucho que todos lo

deseemos.

En cuanto a la UCD, ha demostrado bien claramente que está dispuesta a pechar en

solitario con el Gobierno. ¿Podrá hacerlo´ Cualquiera lo sabe Dependerá mucho de

las circunstancias sociales y económicas, que no hay que olvidar que en gran

medida dependen, sobre todo las últimas, de una situación internacional sobre la

que el Gobierno tiene pocos medios de control. Su pregunta se presta más a un

pronóstico que a un análisis teórico de principios. Puestos a apostar, a mí me

parece que no.

MIGUEL DELIBES (escritor y académico): «E! riesgo más inmediato sería el de otra

guerra civil.»

1. Creo que sí, que puede ser un peligro para la Monarquía, aunque,

teniendo en cuenta el sentir del pueblo y la gran cantidad de jefes y oficiales

que están detrás del Rey y de la Constitución, el riesgo más inmediato sería el

de otra guerra civi!

2. El sistema democrático puede y debe resolver esos problemas, pero no hay

que olvidar que la libertad se defiende de sus adversarios con procedimientos

más piadosos, menos expeditivos y contundentes que la dictadura. Esa es su

gloria y su debilidad

3. Por el momento no creo imprescindible reforma de tan largo´ alcance.

4. Dada la talla política de Calvo-Sotelo y el sentido de responsabilidad de

la oposición, creo que sí.

9 MONSEÑOR DÍAZ MERCHAN (presidente de !a Conferencia Episcopal): «Los obispos

partimos del respeto a la Constitución.»

Creo que como obispo ni puedo ni debo bajar a responder a problemas tan

concretos, muchos de ellos de carácter técnico y opcionable. Sin embargo, sí

quiero que quede muy claro mi deseo y el de los demás obispos de que España

progrese en la convivencia y que esta^ convivencia esté siempre basada en el

respeto a la libertad y los derechos de la persona humana. También señalar que

yo, como los demás obispos, partimos del respeto a la Constitución. Ciertamente

no es un dogma de fe y podría reformarse siempre que se haga de un modo

civilizado, democrático y no violento

En cuanto a las fórmulas de si Gobierno de UCD o dé concentración, pienso que

tampoco

es función nuestra decirlo. Nosotros no patrocinamos ninguna fórmula concreta,

pero sí deseamos, como todo el pueblo, que haya algún modo de entendimiento

entre los partidos para afrontar la solución de los problemas que están en la

base de la convivencia, y especialmente los del paro, la inflación y la

seguridad ciudadana.

• PEDRO DURAN FARELL (empresario): «Me temo que sea insuficiente el instrumento

ejecutivo monoco-lor de que dispone el Gobierno.»

1. Desde la perspectiva y de la normal información det ciudadano corriente,

que es mi caso, se intuye o, mejor dicho, se teme que ios acontecimientos del 23

de febrero hayan situado a la Monarquía excesivamente en primera línea Si fuera

así no sería bueno, porque en una Monarquía parlamentaria cualquier emergencia

ha de ser absorbida con naturalidad por las instituciones democráticas

competentes

En este sentido, preocupa el potencial de riesgos que supone el que los

acontecimientos hayan podido forzar hasta primera línea a una última

instancia, como es la Monarquía

2. Absolutamente, sí. No me cabe la menor ´duda

3. Sería deseable alguna reforma, principalmente en la ley Electora!, pero no

es, a mi juicio, estrictamente necesario

3 Es posible, naturalmente, que UCD pueda gobernar en solitario hasta 1983,

pero, a mi juicio, sólo un Gobierno, si fuera posible, de muy amplia base podría

plantearse con la amplitud y la eficacia debidas las grandes y graves cuestiones

de Estado que están en la mente de todos, absolutamente previas, en mi opinión,

al libre juego democrático Gobierno-Oposición

Creo que la calidad personal de algunos miembros del Gobierno, empezando por su

presidente, es sencillamente extraordinaria, pero me temo que sea insuficiente

el instrumento ejecutivo monocolor de que disponen frente a la creciente

dimensión, complejidad y tipo de problemas que nos acucian.

GONZALO FERNANDEZ DE LA MORA (diplomático): «La reforma constitucional se

impone.»

1. La jornada no fue antimonárquica. Fue la autoridad del Rey la que decidió

el desenlace, y la acatada por todos La Monarquía se ha robustecido, aunque no

la Constitución.

2. Desde luego El otro sistema, que es el de las dictaduras del

proletariado, me parece indeseable. Ahora bien, no hay un tipo único de

democracia occidental, sino múltiples variantes que van desde el

presidencialismo norteamericano a la partitocracia italiana, pasando por el

partido dominante mexicano El modelo establecido por nuestra Constitución no

me parece el adecuado para las necesidades españolas.

3. Sin duda alguna. Yo voté en las Cortes contra el proyecto de Constitución

ahora vigente, porque conocía los negativos efectos del cuasi federalismo, de la

representación proporcional y de la ambigüedad del modelo económico, que, cuando

apenas han empezado a aplicarse, nos han- conducido a la difícil situación

actual. La reforma constitucional se impone.

4. Lo dudo mucho. Pero me parecería peor para España una coalición de UCD

con el PSOE o el PCE, porque los modelos de

sociedad de aquel y de estos partidos son muy difícilmente compatibles;

aumentaría la ambigüedad y se aceleraría el proceso de deterioro que padecemos.

• MANUEL FRAGA IRiBARNE (presidente de Alianza Popular): «Al sistema político no

se le pueden achacar las culpas concretas de los débiles Gobiernos del señor

Suárez.»

1. Creo que se trata de una advertencia muy seria para todos y de una llamada

inolvidable a la prudencia política. Si los avisos son escuchados, el resultado

puede ser positivo

2. Creo que al sistema político no se le pueden achacar las culpas concretas

de los débiles Gobiernos del señor Suárez y de UCD ni las prisas

injustificadas de ciertos sectores de la izquierda y de los nacionalismos

periféricos, pero todos los aludidos deben rectificar de modo inequívoco.

3. Sm duda alguna hay que modificar el artículo segundo de la Constitución y

gran parte de su título III, e ir a una ley Electoral que permita levantar

mayorías eficientes de Gobierno

4. Entiendo que no y que será una grave responsabilidad el intentarlo.

12/ABC

DOMINGO 8-3-81

NACIONAL

Encuesta: El futuro de España

9 CARLOS GARAICOECHEA (presidente del Gobierno vasco): «Confío en que el

ambiente se serenará paulatinamente.»

3. Pienso que, ante el pueblo, la Corona, que ya había ganado prestigio -

indudable en otras actuaciones previas, como la de Guer-nica, ha visto

engrandecida su función. Lo que sucede es que el Rey ha tenido que resolver muy

personalmente una delicadísima situación, y está claro que también resulta

delicadísima su gestión, susceptible de producirle algún desgaste en

determinados medios. Yo confío en que el ambiente se serenará paulatinamente,

todos los estamentos del país recobrarán su pulso normal y la Monarquía

constitucional habrá acreditado, a la postre, su valor.

2. Por supuesto´ Cualquier otra fórmula, aunque aparentemente produjera

beneficios inmediatos en opinión de algunos sectores, a corto plazo sería

catastrófica Por ejemplo", es ilustrativo el apoyo a la democracia de

representantes inteligentes del mundo empresarial. Una dictadura conduciría a

la revolución. Y no podemos estar en otro marco que no sea el democrático

occidental.

3. A todos nos gustaría mejorar algo de la Constitución y de la ley Electoral

En aquélla ya son conocidas algunas de nuestras discrepancias. En la segunda

existen distorsiones de la estricta proporcionalidad, y el Senado debería ser

la Cámara de las diversas comunidades Pero creo que hoy hay otras urgencias y

debemos sacrificar ritmos y puntos de vista partidistas en aras del interés

general y de los grandes problemas de España.

4. Puede, si es capaz de obtener las concertaciones y apoyos

indispensables. Pero hay que reconocer que ésta no va a ser tarea fácil.

JUAN HERRERA (empresario, presidente de Petromed): «Considero indispensable la

permanencia de España en el sistema democrático occidental.»

1. No creo que pueda repetirse una jornada parecida a la del 23 de febrero.

La serena y decidida actitud de Su Majestad el Rey garantizan ésta impresión.

2. Indiscutiblemente considero indispensable la permanencia de España en el

sistema democrático occidental, con todas sus consecuencias: ingreso en la

Comunidad Económica Europea y, desde luego, en la OTAN.

3. Mi modesta opinión es que sería necesario algún cambio en la Constitución

y posiblemente en la ley Electora^ a la vista de los resultados que se han

derivado de la aplicación de ambas.

4. Evidentemente quevsí, con los naturates apoyos de fuerzas afínes y que

compíetan el sentido del voto de muchos millones de españoles. Por otra parte,

la presencia de Leopoldo Calvo-Sotelo al frente del Ejecutivo es una garantía de

que el Gobierno se va a dedicar plenamente a algo tan obvio como oividado:

gobernar.

• CARLOS MARCH (presidente de la Banca March): «Creo más en las Constituciones

que funcionan que en las Constituciones técnicamente correctas, pero

ineficaces.»

1. Ha sido cuando menos un serio toque de alerta que obligará a una profunda

refiexión y autocrítica a todos los agentes políticos y sociales de la España de

la transición partidos estatales, partidos nacionalistas y fuerzas sociales

(sindicatos, empresarios, Iglesia y Fuerzas Armadas), y medios de comunicación

La transición, hábil en la forma, ha adolecido de una falta total de rigor, de

seriedad y de orden en los planteamientos de fondo y ahora estamos sufriendo las

consecuencias. La frivolidad termina por pagarse.

2. No se ha descubierto todavía en la Historia de la Humanidad un sistema

político de organización de la convivencia más estable, más seguro y más

generador de riqueza a largo plazo que ei sistema democrático.

Una involución de corte autoritario resolvería —aunque sólo en apariencia— el

orden público y la segundad ciudadana, cercenaría las libertades públicas y

económicamente nos mandaría a las catacumbas.

El ejercicio firme y consciente de la autoridad, de acuerdo con la Ley, es no

sólo compatible, sino consustancial con la democracia.

Y es la dejación de la autoridad, con la pérdida de confianza que conlleva, lo

que la debilita.

3. Es evidente que la Constitución no es perfecta: prolija, a veces

contradictoria, adolece de unos defectos concretos difícilmente subsanables,

como el título VIII, relativo a las autonomías. Sm embargo, creo más en las

Constituciones que funcionan que en las Constituciones técnicamente correctas,

pero

ineficaces. La importancia del Tribunal Constitucional radica en sus numerosas

posibilidades de atemperar los errores, de matizar los deslices y, en

definitiva, de adaptar la suprema normativa jurídica a la siempre-cambiante

realidad nacional.

En cuanto a la ley Electoral, y sin entrar en disquisiciones teóricas, creo que

debe favorecer a los grandes partidos, con el fin de evitar esas nefastas

tendencias individualistas tan inherentes al carácter español.

3 En mi opinión, UCD goza de una mayoría relativa en el Parlamento, suficiente

para poder gobernar sin excesivos traumas hasta las elecciones de 1983. El

problema reside, pues, no en los escaños del partido, sino en su conexión

interna y en su credibilidad social. Después de las adhesiones que en su día

suscitó, UCD es hoy el perfecto ejemplo de ia utilización del Poder como fin y

no como instrumento de puesta en práctica de un programa capaz de aunar

ilusiones colectivas.

Sinceramente, espero que Leopoldo Calvo-Sotelo, hombre seno, culto y capaz,

sabrá imprimir un nuevo ritmo en la política española con ese rigor y esa

credibilidad que tanto necesita España.

JULIÁN MARÍAS (académico): «UCD puede gobernar hasta 1983.»

1. Creo que el 23 de febrero significó una grave amenaza para la Monarquía,

la democracia y el sistema de la libertad, pero no debe entenderse como una

amenaza para su porvenir.

2. Desde luego. La ¡dea de que los problemas reales de España, tan parecidos

a los restos de Europa occidental, se resolverían con la renuncia al instrumento

político más refinado, eí de los países que están a ía cabeza del mundo, me

parece risible.

3 La gobernación de un país tiene que cambiar constantemente, en vista de las

circunstancias; pero si se quiere decir que España ha estado sustancialmente mal

gobernada en los últimos años, lo niego en absoluto: en un quinquenio se

han dado pasos decisivos, con un mínimo de riesgos y quebrantos.

Se han cometido errores que se deben rectificar, se han aplazado decisiones que

se deben tomar, se ha transigido demasiado con intemperancias que no deben

admitirse; hay que estar alerta, creadoramente, en cada instante; pero esto no

significa un rechazo del establecimiento de un régimen legítimo, libre y actual.

Las impaciencias de una oposición insegura —mejor dicho, dos— y la

irresponsabilidad de muchos

medios de comunicación han llevado a acumular críticas y. desprecio sobre la

realidad política de España, dando argumentos a los que estaban dispuestos a

destruirla: si no era nada nuevo, si no era una verdadera democracia, si no

había Gobierno, si era todo un desastre —como se ha dicho y escrito mil

veces—, ¿para qué respetarlo? En cuanto a reformar la Constitución, fui yo, si

no me equivoco, el primero (y casi único) que criticó enérgica y públicamente su

anteproyecto, lo cual desencadenó un proceso de crítica que lo mejoró mucho,

aunque no lo suficiente. No puede descartarse una reforma de la Constitución,

pero no ahora, ni probablemente en bastantes años. La ley Electoral no me gusta,

y así lo dije, no creo convenientes las listas cerradas en que no se pueden

sustituir, o al menos tachar, nombres propios que no se desean o estiman.

4. Creo que UCD puede y debe gobernar hasta 1983 con sus fuerzas propias y

las afines que la apoyen para conseguir mayoría

DOMINGO 8-3-8!

NACIONAL

ABC/13

parlamentaria Salvo casos extremos, en que no se hace política sino simplemente

se sobrevive, no son aconsejable tos Gobiernos de coalición, por vanas razones:

1) ningún partido puede hacer una política coherente, sino contentar más o menos

a las otras fuerzas implicadas, con lo que la política viene a convertirse en un

reparto de cargos o zonas de influencia, 2) !a responsabilidad se reparte,

diluye y desvanece; 3) unos elementos de! Gobierno paralizan a los oíros, y 4)

sí estar envueltos en la gobernación los partidos importantes, se pierde !a

posibilidad del relevo de un partido por otro, lo que es esencial a la

democracia.

• ENRIQUE MUGiCA (de la ejecutiva del PSOE): «La úttima semana significa la

consolidación de la Monarquía en España.»

1 Creo que no se trata de la jornada del 23 de febrero, se trata de toda la

semana. La última semana significa la consolidación de la Monarquía como forma

de Gobierno en España. Hay dos aspectos de las facultades constitucionales del

Rey. como símbolo de la unidad y permanencia del Estado y como jefe supremo de

las Fuerzas Armadas.

Respecto del primero debo recordar aquel 14 de abril en el que e) almirante

Aznar, último presidente de la Monarquía anterior a la Repú-bfica, dijo a los

periodistas aJ conocer el resultado de las elecciones municipales «España se

tía acostado monárquica y se ha despertado republicana.»

No traigo la frase a colación en un sentido literal, ya que la aceptación de la

Monarquía como forma de Gobierno fue aprobada mayoritariamente por el pueblo

español en el referéndum constitucional. Sí por la realidad de que ía Corona ha

pasado de ser un hecho de razón a anclarse profundamente en e! corazón, en el

afecto, de la inmensa mayoría de los españoles.

Sin embargo, han surgido nuevos republicanos. Son aquellos que implantaron la

dictadura de los coroneles en Grecia. Hoy la inmensa mayoría del pueblo hace

una pina en torno a su Rey.

2. Es evidente que sí. El sistema occidental al que pertenecemos no tiene

nada que ver con un sistema totalitario de partido único ni con ninguna

República bananera, cuya imagen fue suscitada en la aciaga noche del 23 de

febrero por quienes ocuparon el Congreso

Estamos en Occidente tíe forma solidaria y por ello es obligación de Europa

occidental el que nos juntemos a ellos inmediatameníe en el seno de la CEE.

3. No creo conveniente ninguna reforma de la Constitución ni de la ley

Electoral.

Es necesario que la Constitución se cumpla y que el Gobierno de España, sin

indecisiones, sin titubeos, asuma absolutamente todos los poderes que la

Constitución autoriza. No cabe en este momento el mercantilismo de partido ni

chalanees que perturben la unidad indisoluble de España.

4. Por supuesto que no. Anteriormente a los sucesos del 23 y el 24 de

febrero, UCD decía que había

ganado unas elecciones para gobernar. Gobernar en democracia significa,-en

primer lugar, mantenerla.

Y la incapacidad, la inconsistencia, la frivolidad y la debilidad de los

núcleos dirigentes de UCD han estado a punto de conseguir que la democracia

perezca Frente al terrorismo, el golpismo, te involución, te crisis económica y

la debilidad internacional de España se requiere ur> Gobierno de amplia mayoría

parlamentaria, sostenido sobre un amplio respaldo social.

A pesar de que los núcleos dirigentes de UCD sigan poseídos, sigan dominados

por un síndrome suicidarlo, estoy convencido de que

la democracia la salvaremos entre todos los españoles para que la España actúa)

esté a la altura de lo que su Historia y dignidad exige.

CARLOS OLLERO (historiador. Ex senador real). «Parece claro que se impone un

cambio en la gobernación del país.»

1. Pretender por la fuerza destruir un Oiden político tie\ que la Monarquía

constitucional es pieza sustancial, claro está que representa para ésta una

grave amenaza. Pero hacer frente con éxito a esta amenaza no es sólo misión de

la Corona, salvo en emergencias excepcionales que por su gravedad —secuestro

del Gobierno y del Congreso— no pueden considerarse repetibles. Todos han de

comprenderlo así, y aún más quienes cercenaron a! máximo las competencias y

funciones constitucionales del Rey.

2. Desde luego que lo creo. Pero no parece necesario advertir que los efectos

beneficiosos que en las materias a que se refiere su pregunta comporta esa

permanencia, no dependen tan sólo de que ésta se mantenga, sino del acierto y

decisión con que ei propio sistema democrático español actúe en esos tres planos

La congruencia de nuestro sistema políüco con el europeo occidental puede

facilitar ías soluciones, pero no producirlas Eso es de responsabilidad de

nosotros mismos.

3. Efectivamente, parece claro que se impone un cambio en la gobernación del

país, pero ese cambio no tiene que implicar necesaria y urgentemente ia reforma

de la Constitución y la revisión de la ley Electoral.

Los españoles propendemos con frecuencia a atribuir a las leyes ¡as causas de

nuestros males

Y a veces estos no depende tanton de aquéllas, cuanto de personas,

instituciones y entidades políticas muy concretas.

3 En principio, pienso que no será fácil que un Gobierno de UCD pueda gobernar

en solitario dos anos más Dependerá del éxito de su gestión, y ésta, a su vez,

del apoyo que quieran prestarla otros partidos.

No veo muy fácil que todos los apoyos deseables sean prestados de forma

continua y suficiente.

Es cierto que las circunstancias obligan a los partidos a sacrificar al máximo

posible sus singularidades exclusivistas Pero esta obligación pesa también

sobre el partido gobernante.

Una cosa es promover

desde el Poder la solidaridad nacional y otra sugerir la autofagia a quienes

están fuera de él.

ANTONIO PEDROL RIUS (decano del Colegio de Abogados): «No sería lícito hacer

optar a los ciudadanos entre la libertad y la seguridad.»

Voy a responder globalmente a las preguntas como un ciudadano que opina de una

manera estrictamente personal y que no pretende ciertamente hacer uso de ¡a

representatividad de sus cargos profesionales, ya que mis compañeros no me han

elegido para que en su nombre emita opiniones en asuntos de naturaleza política.

Lo ocurrido ei 23 de febrero demuestra, a mi )uicio, que la Constitución no

alcanzó a prever supuestos tan excepcionales como los aquí producidos. La

exigencia del refrendo de ios actos del Rey es lógica en situaciones de

normalidad, pero resulta de imposible cumplimiento cuando quienes tienen que

darlo carecen de la libertad necesaria para hacerlo En circunstancias

extraordinarias debe darse una interpretación también extraordinariamente amplia

a las facultades de la Corona como arbitro y moderador.

Yo pienso que los ciudadanos españoles queremos muy mayoritariamente disfrutar

de Sos derechos constitucionales, pero con la advertencia que de poco nos

servirían los numerosos derechos reconocidos meticulosamente en eí texto

constitucional si e! Estado no fuese capaz de garantizarnos el derecho a la vida

y a la segundad No sería lícito hacer optar a los ciudadanos entre la libertad y

la seguridad. Un régimen democrático occidental digno de este nombre puede y

debe hacer perfectamente compatible uno y otro valor.

Al margen de una reforma de la Constitución, sobre la cual se plantean opciones

políticas en las que ahora no voy a entrar, lo que estamos esperando de!

Gobierno es que se decida a gobernar y de la clase política que apoye al

Gobierno en el ejercicio de sus facultades y en ei cumplimiento de sus deberes

Separada de las lógicas discrepancias por las diferentes ideologías que los

partidos significan, debe crearse una amplia zona de coincidencia de todos

quienes nos representan para consolidar la convivencia civil dentro de la

libertad, pero también dentro de la justicia y de la seguridad, haciendo así

efectivas las declaraciones del´preámbulo constitucional Ya sé que esto puede

exrgir sacrificios episódicos de ideologías y de cnlenos. pero ese es el precio

del fuluro razonable al que los españoles tenemos derecho.

NICOLÁS REDONDO (secretario general de UGT): «No hay que reformar la

Constitución, hay que cumplirla en todos sus términos.»

1. Ante todo, el golpe, y yo no hablaría sólo de «intento», supone una grave

amenaza contra la democracia en su conjunto. Y en el término democracia se

incluye tanto la institución monárquica como todas las demás instituciones que

ios españoles nos dimos en el referéndum constitucional. Es cierto que el Rey

ha jugado un papel decisivo, y yo diría que altamente positivo, en los últimos

sucesos de) 23 de febrero. Pero cualquier dependencia en estos momentos que

pueda detener el proceso democrático nos afectaría a todos, inclusive Ja

institución monárquica. La amenaza, por tanto, reitero que para todos, va a

provenir de la decisión y capacidad de reacción que el Gobierno, en primer

lugar, las demás fuerzas políticas y el pueblo, seamos capaces de demostrar para

alejar esa hasta ahora real amenaza.

14 ABC

NACIONAL

DOMINGO 8-3-81

Encuesta: El futuro de España

2. Ninguno de estos tres temas pueden ser resueltos fuera de un sistema

democrá-tico, ni tan siquiera los referidos a segundad ciudadana y menos aún los

de recuperación económica. Un sistema democrático de libertades sí que puede

ofrecer, al menos, posibles soluciones, mientras que en la involución se

agravarían. Existen cumplidos ejemplos de países con libertades democráticas

integrados en este sistema y que han sido capaces, pese a la complejidad de los

problemas de garantizar soluciones a los mismos

Pero estar homologado a un sistema de democracia occidental no es equivalente a

integrarse en un sistema defensivo concreto, puesto que éste no nos garantiza

«per se» ni la democracia, ni la salida a la crisis económica, ni el fin de la

inseguridad ciudadana Hay casos evidentes de que esto no es así, como la

dictadura salazansta en Portugal, aún estando dentro de la OTAN o los casos de

Grecia y Turquía. Por contra, hay otros países con larga y profunda tradición

democrática que no están adscritos a ella. Por lo demás, España ha de encontrar,

reafirmar, su futuro en este área de democracia que los Estados occidentales

vienen defendiendo y profundizando desde hace ya muchos años Esta misma

tradición es la que España ha de buscar, uniéndose a ellos a través de las

instituciones existentes y avanzando en el proceso de adhesión a la CEE.

3. Si hay algo claro en las intenciones de los militares golpistas del 23 de

febrero es su deseo de modificar la Constitución, si cabe hasta su anulación. La

Constitución es una pauta de convivencia que los españoles aprobamos en

referéndum de forma absolutamente mayontana y su simple modificación, en

cualquier sentido, puede representar un desequilibrio en el «status» de paz que

aceptamos todos.

Es preciso, por consiguiente, que la Constitución, lejos de reformarla, sea

cumplida en todos sus términos, fielmente respetada y defendida en la línea de

las manifestaciones que se registraron el pasado viernes

En cuanto a la ley Electoral, si de algo adolece no es precisamente de

progresista El sistema de representación aprobado, gracias a la derecha de este

país, nos parece una clara injusticia que sólo a ella beneficia, al primar la

elección de un diputado con muchos menos votos de los que, por ejemplo, necesita

para salir elegido en otra circunscripción.

Esto puede dar una clara idea de qué tipo de reforma requiere la ley Electoral,

no la que algunos podrían sugerir. Finalmente, lo que este país necesita son

menos reformas constitucionales, y que quienes ias propugnan recaben, en cambio,

la existencia de un Gobierho capaz de aplicarla en todos sus términos. Un

Gobierno que, desde luego, no es el actual.

3 Sería de ciegos pensar que UCD en algún momento ha sido capaz de llevar

adelante el proceso democrático español en su verdadero sentido. Y tras el golpe

del 23 el país se ha planteado una seria duda si UCD será capaz de ííevar a cabo

siquiera su propio programa.

Dudamos de que las reformas sociales y económicas que España necesita pueda

efectuarlas un Gobierno centrista y menos aún uno tan afincado en la derecha

económica. Si la opinión pública ha sido tan receptiva a (a propuesta de un

Gobierno de amplia mayoría hecha por el Partido Socialista, no sólo es por esta

duda, sino también porque´la actual situación requiere el esfuerzo conjunto de

todos Si esta propuesta no es aceptada, los trabajadores estaremos durante mucho

tiempo —no sabría decir cuántos meses— con la espada de Damocles de un nuevo

golpe sobre la cabeza. Y UCD en solitario no sería capaz de mantener la

democracia hasta sus últimas consecuencias.

AGUSTÍN RODRÍGUEZ SAHAGUN (presidente de UCD): «UCD puede y debe gobernar hasta

1983».

1. Los acontecimientos de! día 23 han supuesto un grave atentado contra la

democracia.

Pero dentro de esa gravedad a mí me parece importante destacar la propia

reacción de las Fuerzas Armadas en favor del orden constitucional.

Esta respuesta del Ejército y del pueblo español y ¡a serenidad de la clase

política, hacen pensar que la sociedad española está con el Rey y con la

Constitución. En oirás palabras: con la democracia y con ia libertad.

2. Sin ninguna duda. Como ha puesto de relieve el ilustre economistas y

diplomático K. Galbraith, las mejores condiciones para la recuperación económica

se dan en las democracias occidentales

En cuanto a la segundad ciudadana y la garantía de las libertades, sólo están

plenamente aseguradas en un Estado de Derecho, en el que se tiene más que en

ningún otro la fuerza moral y la legitimidad para el necesario ejercicio de la

autoridad y exigir el estricto cumplimiento de la ley.

3. Yo creo que lo urgente es llevar adelante soluciones que nos permitan

superar las dificultades de la economía y de la sociedad española sintonizando

con las preocupaciones del hombre de la calle, que debe recibir el doble mensaje

de eficacia administrativa y de ilusión política que rompa las crisis de

confianza que periódicamente se instalan en nuestro país

4 UCD puede y debe gobernar hasta las elecciones generales de 1983, según el

mandato recibido de sus electores y de acuerdo con su programa

En todo caso, me parece conveniente un diálogo con las otras fuerzas

parlamentarias par buscar fórmulas de colaboración que permitan el entendimiento

en algunos temas fundamentales

Yo creo que es este el camino más adecuado para resolver algunos de los

problemas pendientes en el momento actual y consolidar el sistema democrático.

• EMILIO ROMERO (periodista): «La Monarquía constitucional española está

amenazada, principalmente, por la incapacidad e impotencia de la clase

política.» 1.

La Monarquía constitucional española está amenazada, principalmente, por la

incapacidad o impotencia de la clase política dirigente, que no es capaz —

hasta el momento— de resolver problemas básicos para la existencia como país, y

que son principalmente éstos: terrorismo, quiebra económica, paro, proceso

autonómico disparatado, e inseguridad ciudadana.

Ya sé que la Monarquía no puede improvisar políticos, pero los que tiene son

los que la amenazan. Lo del 23 de

febrero es una amenaza si siguen las cosas como antes del 23 de febrero.

2 Sí, creo que la democracia es irreversible. La dictadura no es la alternativa

de la democracia Lo que sucede es que la experiencia democrática del 77 es mala,

porque se ha fabricado sin planos, por improvisadores, y como una mera

negociación política entre diferentes.

Por eso se impone fabricar otra experiencia democrática, que sería la quinta en

su enumeración histórica, simplemente rectificando en algunos artículos la

Constitución de 1978. No afectaría a nada más.

3 Lo he contestado anteriormente, pero en esta pregunta voy a ampliarme. Hay que

cambiar el Título VIH, principalmente.

Hay que retocar todo los que se refiera a las áreas económicas-sociales, hay que

reformar la ley Electoral buscando Gobiernos de mayoría y hay que cambiar

parlamentarismo por Parlamento. Concretamente, hay que cambiar ruido por

concierto Consenso por autoridad. Pasteleo por poder.

4 Calvo-Sotelo ha mejorado mucho la imagen de un presidente. UCD debe gobernar

en solitario hasta que pueda El golpe del 23 de febrero ha ayudado mucho a

pacificar la situación, puesto que el clima anterior era irrespirable, y ahora

parece que la política de oposición se ha cortado voluntariamente las uñas.

SI Leopoldo Calvo-Sotelo sigue encontrando buen clima en et Parlamento —por eso

del fantasma del golpe— y remodela para el verano este Gobierno de urgencia

podría hasta presidir los Mundiales de Fútbol.

Tengo alguna razón más: pero ésta se la puede decir solamente al oído del señor

Calvo-Sotelo

• LUIS SÁNCHEZ AGESTA (catedrático): «Lo que hay que cambiar son los hábitos

políticos.»

1. Indiscutiblemente, sí. Claro está, me refiero a la existencia de la

Monarquía en un régimen democrático y constitucional, porque el sistema

monárquico, en sí, ha resultado favorecido.

2. Creo, sin duda, que~ esta permanencia es de un factor, si no absoluto, de

un enorme peso. Lo lamentable es que algunos países europeos no se den cuenta de

la vital importancia que esta vinculación tiene para los españoles.

3. No creo que el problema sea, tanto de cambio de las formas

constitucionales como de los hábitos políticos. Sin duda alguna, uno de los

puntos a reformar sería el Título VIII, pero no se trata tanto de la íetra de la

Constitución como del espíritu, falto de solidaridad, con que se está aplicando.

4. Siempre que llegue a un entendimiento, en algunas cuestiones

fundamentales, con los otros líderes o partidos políticos.

9 JOSÉ ANTONIO SEGURADO (presidente de la Confederación Empresarial

Independiente de Madrid, CEIM): «Más que cambiar, lo que hay que hacer es

gobernar.»

1. La gravedad de los hechos constituyó, sin lugar a dudas, un seno peligro

para la Monarquía constitucional y para la democracia en España

No obstante, hay que señalar que la serenidad de la actuación del Rey y de los

responsables civiles y militares, señores Laína y teniente general Gabeiras,

fueron los factores decisivos que impidieron el éxito del golpe.

2. Me parece indudable que el sis.ema democrático occidental es el más

adecuado

DOMINGO 8-3-81

NACIONAL

ABC/15

para conseguir los tres objetivos señalados No obstante hay que advertir que,

para garantizar la segundad ciudadana y mantener las libertades, es preciso el

ejercicio de una profunda autoridad.

La democracia no sólo es compatible con la autoridad, sino que es difícilmente

imaginable sin ella.

En cuanto a la recuperación económica, los empresarios siempre hemos mantenido

nuestra convicción de que el sistema de economía de mercado es el único que nos

puede permitir una salida de la actual situación, y este es el sistema que

adoptan las democracias occidentales

3. Más que un cambio en la gobernación, lo que estimo que se necesita es

gobernar realmente. Gobernar es elegir, optar y, por tanto, tomar decisiones.

Creo que el título octavo de la Constitución y la ley Electoral son

perfectibles y tengo la sensación de que la clase política coincide con esta

apreciación

4. No soy partidario de realizar profecías políticas; lo que sí puedo decir

es que es deseable que se produzca una estabilidad en el Gobierno del país y que

se ponga fin a la sensación de permanente interinidad que hemos tenido los

españoles, ante los Gabinetes que se han venido sucediendo.

Si este Gobierno logra llegar a 1983 será una prueba inequívoca de que ha

logrado ilusionar a! pueblo español y de que ha encontrado soluciones para los

graves problemas que nos aquejan.

Por estos motivos deseo que la pregunta que se me formula se convierta en una

realidad, y añado que me gustan las primeras aptitudes de! presidente del

Gobierno, por su seriedad y talante.

9 FEDERICO SILVA MUÑOZ (presidente de Derecha Democrática): «No hemos acertado a

construir una democracia viable y estamos pagando las consecuencias.»

1. No lo creo. Me parece que aquí lo único que está en peligro es la unidad

nacional.

No concibo que si España ha de subsistir, podamos hallarnos insertos en el

mundo occidental, al que histórica y geográficamente pertenecemos,bajo otro

signo que el de la democracia.

Una democracia sin reservas, pero viable y no partitocrática, lo que supone que

haya siempre una norma básica que se jlama Constitución, que rija la convivencia

nacional

Y a la Monarquía dejémosla fuera y por encima de las luchas políticas

partidistas.

2. Entiendo que, ciertamente, la recuperación económica, la seguridad

ciudadana y la garantía de las libertades exigen la permanencia de España en el

sistema democrático occidental.

Nuestro futuro no debe estar en un sistema totalitario como el del Este

europeo, ni en el tercermundismo, al que parece que nos han aproximado los

Gobiernos anteriores.

Lo que no hemos acertado a construir es una democracia viable y estamos pagando

las consecuencias.

3. Considero absolutamente necesaria la reforma de la Constitución. Sin

modificar el título de las libertades públicas y, sobre todo, el de las

Autonomías, será imposible tener ni seguridad ni recuperación económica. Hay

que respetar la personalidad de las regiones, reconociendo un ámbito de

autonomía de los entes inferiores, pero, sobre todo, mantener la unidad nacional

de España y un Estado unitario regionalizado.

El llamado estado de las autonomías, implantado en medio de la pasividad de sus

destinatarios revelada en la abstención electoral, nos está conduciendo a la

situación que padecemos.

4. Me parece que UCD puede gobernar en monocolor hasta las elecciones de

1983. Coincido en ello con las recientes declaraciones del presidente del

Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo. Ahora bien, ante~ la situación que estamos

viviendo y los recientes acontecimientos, creo que debería reconsiderarse la

posibilidad de consultar al pueblo español lo más pronto posible sobre si se

mantienen las tesis del 1 de marzo de 1979 o si es necesario un cambio de rumbo.

La reforma de la ley Electoral la considero fundamental

La actual conduce necesariamente a un sistema partitocrático con un torso

central inmutable de los dos partidos que se montaron en el caballo en 1977 y

dos acólitos a la derecha y a la izquierda, y, sobre todo, deja en manos de los

partidos regionales las grandes decisiones del Estado.

RAMÓN TAMAMES (del PCE, primer teniente de alcalde de Madrid): «Una involución

que llevara a un sistema autoritario sería una ruina total para la sociedad y

para la economía española.»

1. Yo creo que ha supuesto una sena advertencia de lo que puede suceder si no

se toman las medidas necesarias para garantizar el buen funcionamiento de las

instituciones democráticas.

Que esto es un poco como los infartos, que dicen los médicos cardiólogos que,

normalmente, no se puede superar el tercer infarto. Y nosotros ya hemos tenido

dos: uno por la «Galaxia» y ahora el llamado «Tejerazo». Y que hay que cuidar

mucho la situación, porque ía tercera vez podría ser fatal.

Y en ese sentido hay que tomar las medidas oportunas.

2. Absolutamente. Hoy no se puede concebir el funcionamiento de un país, como

es España, que a pesar de sus bolsas de pobreza y de ignorancia es ya un país

industrial, es una sociedad urbana, es una estructura política compleja.

Y todo eso ya no se puede gobernar con un aparato tan elemental y tan opresor

como supondría una dictadura militar y un régimen fascista. Entonces, resulta

que una involución que llevara a un sistema autoritario sería una ruina tota!

para la sociedad y para ía economía española. Y, al final, hasta muchos de sus

posibles favorecedores quedarían totalmente amargados por las consecuencias

siniestras de una iniciativa de este tipo.

3. Yo creo que ia Constitución es demasiado joven como para empezar a

reformarla. La Constitución está bastante bien hecha y no es el asunto más

urgente que tiene España el reformar la Constitución.

Yo creo que no es el problema más prioritario que tenemos ante nosotros. La

Constitución lo que hay que hacer es desarrollarla mejor de como se está

haciendo, con un criterio más de futuro y no de intentar cortar el desarrollo

constitucional, lo que se pensaba que iba a crecer frondosamente e iba a dar

frutos cuando estábamos elaborando la Constitución. Esa es una táctica muy

mezquina y la UCD debería plantearse una revisión de su actitud ante el

desarrollo constitucional.

Y en cuanto a la ley Electoral, yo sé por dónde van esos planteamientos,

especiaímente del señor Fraga. La ley Electoral tal como está no es

suficientemente proporcional.

Lo que sucede es que quienes plantean su reforma ahora están tratando de ir a

un sistema mayontario con distritos uninominales y eso sería Inconstitucional,

porque la Constitución dice muy claramente que e! sistema tiene que ser

proporcional, y entonces lo que hay que hacer es mejorar todavía más la

proporcionalidad.

4. Muy difícilmente. No hay imposibilidad absoluta, pero ese Gobierno, con

una base tan minoritaria como la de UCD, con una re-

novación prácticamente nula del equipo de Gobierno, con una situación

deteriorada respecto de lo que era el país hace un año o hace seis meses y con

una amenaza muy seria contra las instituciones democráticas; ese Gobierno es

absolutamente débil respecto del entorno político actual.

Y yo creo sinceramente qus UCD debería estudiar todavía más atentamente la

propuesta socialista y, en definitiva, una propuesta que estaba en el ambiente

de muchos, incluso desde dentro de UCD, de un Gobierno de coalición. Tampoco un

Gobierno de coa.´ición es una panacea, pero sí es un planteamiento mucho mejor

para atacar los problemas básicos del terrorismo, de la democratización de las

instituciones de seguridad, de la constitucionaliza-ción plena del Ejército y,

en definitiva, de la lucha contra la crisis, el desempleo y el marasmo económico

en que estamos sumidos después de casi tres años y medio de gobernación de UCD

con casi ios mismos ministros que están ahora.

 

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