Autor: Carrión, Ignacio. 
 Eco exterior de un hipotético triunfo golpista. 
 Gran Bretaña: Descrédito a todos los niveles     
 
 ABC.    08/03/1981.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

NACIONAL

Eco exterior de un hipotético triunfo golpista

DOMINGO 8-3-81

Gran Bretaña: Descrédito a todos los niveles

LONDRES (Ignacio Camón, corresponsal). «El Foreign Office no está capacitado

para responder a cuestiones hipotéticas» fue la lacónica declaración del

portavoz oficial del citado organismo, a quien ABC había trasladado la pregunta

de «cuál habría sido la reacción del Gobierno británico en el supuesto de que el

golpe militar hubiera triunfado en España»

El mismo portavoz se negó rotundamente a hacer ningún otro comentario, señalando

que no es política del Gobierno opinar sobre esta clase de hipótesis y que, por

tanto, su respuesta textual es suficientemente explícita

Es comprensible la cautela del Foreign Office. Pero igualmente clara sería la

reacción de completo rechazo que ese goipe suscitaría en este país,

tradicionalmente democrático, por parte de partidos políticos, sindicales,

Intelectuales, hombres de negocios y amantes del turismo soleado.

UN PRECEDENTE

El Gobierno británico —conviene recordarlo ahora— llamó a su embajador en Madrid

cuando se tuvo noticia de que Franco no indultaba a los íntimos terroristas de

ETA ajusticiados en España con fusilamiento Quienes vivíamos en aquel tiempo en

este mismo país sufrimos las consecuencias de aquel trágico suceso

Y una de ellas fue la vergüenza y ta humillación de tantas críticas a nuestro

país que, aun privado de libertad, apareció ante la opinión pública británica

como semicómplice por su postura de sumisión

Aquello estaba aquí olvidado hasta que el rostro del coronel Tejero, que un poco

como un «ayatollah», es la máscara del miedo de los niños que no obedecen cuando

se les dice que vayan ya a (a cama, ese rostro, digo, resucitó un pasado

Y si el golpe militar se hubiera afianzado, las presiones democráticas actuarían

en el Remo Unido como un movimiento reflejo: a las pocas horas, nuestras´

relaciones, hoy algo mejores que en el pasado, se hundirían en los terrenos

diplomático, político, económico y cultural

CHISTES Y MÚSICA

Nadie lo pone en duda. El hombre de la calle no daba crédito a! ver el asalto al

Parlamento español.

Era como una escena del Oeste, inoportuna e irritante Se ha convertido, ahora,

en el chiste fácil de los «disc-jokeys» en sus programas de música «pop», que

para animar el cotarro recuerdan aquella estampida a los tiros, protagonizada

por la clase política española a quien se obligó a meterse debajo de sus

escaños.

La información en la Prensa británica ha sido detallada durante tos dos primeros

días siguiente al golpe.

Luego sólo aparece un «seguimiento» parcial (y mejor es que entre nosotros

queden las anécdotas tragicómicas que relatan revistas y periódicos españoles),

con lo que del episodio ha quedado el sabor, muy amargo, incorporado a nuestro

folklore tradicional de machismos, gitanos y guardias civiles. Si queríamos

presentar una España sin pandereta, ahora nos sobran por todas partes.

Vacaciones al país del golpe, ¿quién ¡as prefiere? Pocos, aunque las dieran en

plan

de satdo. El turismo aguantó huelgas y algu-noa bomba en las playas con

libertad, pero no está hoy por polainas ni tricornios al lado de las sombrillas,

porque a ver eso —con todo respeto— no aspira nuestro habitual visitante. Una

cosa es la paz y el orden público, y otra es la dictadura militar cuando, como

hace pocos días dijo el historiador Raymond Carr en estas mismas páginas, «la

dictadura es hoy, en Europa, una reliquia desprestigiada que no la quiere nadie»

Es unánime, entre intelectuales, gentes de negocios, políticos y trabajadores de

esta nación el sentimiento de completa repulsa al golpe. Opiniones muy

autorizadas señalaron días atrás que el Mercado Común, a cuyo ingreso apoya Gran

Bretaña, se esfumaría ante nosotros.

Que la condena en todo el mundo sería rotunda. Que se retirarían embajadores.

Que se paralizarían importantes operaciones comerciales y que, inevitablemente,

España retornaría a una época de privaciones, aislamiento y dificultades muy

superiores a las que los golptstas, supuestamente, desearon hacer frente y

superar

EL EJERCITO BRITÁNICO

El papel del Ejército británico no es, en su propio país, más fácil y grato que

el que deben asumir nuestras Fuerzas Armadas en el nuestro Sus jefes y oficiales

sufren atentados en Irlanda de! Norte Cuando Jord Mount-batten, pariente próximo

de la Reina Isabel, fue asesinado por un comando del IRA, el Ejército al que

este importante militar estaba tan vinculado no se levantó en armas

Le rindieron los honores que merecía y todos acataron órdenes del Gobierno de

la nación dirigidas a mejorar la vigilancia y protección personales.

Este país no acierta a comprender, por tanto, la actitud de esos golpistas

españoles.

Ni lo entiende la población civil, ni la clase militar que vive, en paz,

preparándose lo mejor posible para defender a sus compatriotas si la guerra

estalla

El terrorismo, tan grave en Gran Bretaña como pueda serlo en España —con su

extrema derecha y su extrema izquierda parecidamente activas— incita a una lucha

común que la opinión pública apoya y de la que es solidaria. No incita, ni

parece que lleve_camino de lograrlo, al levantamiento militar cíe ninguno de sus

jefes.

 

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