Autor: Massa, Pedro. 
 Eco exterior de un hipotético triunfo golpista. 
 Argentina: Decepcionante retorno al pasado     
 
 ABC.    08/03/1981.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

DOMINGO 8-3-81

Argentina; Decepcionante retorno al pasado

BUENOS AIRES (Pedro Masa, corresponsal). En nuestro despacho enviado el 24 de

febrero último recogíamos, con detalle, la honda repercusión que en los dos

medios masivos de comunicación en esos momentos, media tarde, radiotelefonía y

televisión, estaba produciendo la intervención armada de la Guardia Civil en la

Cámara de Diputados.

Señalábamos en aquellas líneas que, ante las infinitas llamadas de la ciudadanía

porteña a redacciones y centrales de radio y televisión, puede decirse que no

hubo otra actividad ni otra preocupación en el periodismo loca) que servir el

acuciante interés del público.

Segundo a segundo se fue siguiendo aquí todo el desarrollo de los

acontecimientos en el palacio del Congreso, en Valencia y en cualquier otro

lugar de España. Téngase muy presente, en justificación de este verdadero anhelo

de noticias, que Buenos Aires alberga a miles y miles de españoles, para los que

el acaecer en la Patria asume siempre e) mayor empeño de ventura y prosperidad.

Afortunadamente, en las primeras horas de la noche se vio claramente fallido el

intento subversivo, máxime cuando el programa televisivo «60 minutos» tuvo la

fetiz idea de presentar a la figura del Rey vestido de paisano —pese a haber

anunciado que Don Juan Carlos lucía en ese momento uniforme y atributos de

capitán general— pronunciando la emocionante alocución que España entera e

Hispanoamérica, a la vez, escucharon conmovidas.

En días sucesivos los más importantes rotativos de Buenos Aires dedicaron sendos

editoriales a enjuiciar y comentar los graves sucesos en nuestra Patria.

Al diario «La Prensa» pertenecen estos párrafos:

«Nunca como en estos momentos et terrorismo español había gravitado tanto en el

destino inmediato de la joven democracia peninsular.

El frustrado golpe de Estado del 23 de febrero pasado ha puesto al desnudo la

inextricable relactón existente entre la violencia organizada de la izquierda y

los desvarios militaristas y autocráticos de la derecha, pretextándose

recíprocamente en un juego que podría resultar suicida para el sistema liberal

instaurado a la muerte de Francisco Franco.

Los terroristas, de uno y otro bando, ´no necesitan ser muchos para atentar

contra la paz interior de España, amenazar ia existencia misma del Estado y

someter al resto del país a un clima generalizado de desasosiego, de

incertidumbre y de temor.

Estos dos sectores del terrorismo se invocan recíprocamente como fundamento de

sus pretensiones hegemónicas y de cuya victoria final, sea la del uno o la del

otro, la primera y única víctima habrá de ser la democracia.»

El matutino «Clarín» habla de esta otra manera:

«La etapa que vive España necesita unidad nacional y crecimiento institucional

en un clima de tolerancia.

No puede volverse a la Asturias anarquista ni al franquismo autoritario de los

primeros años. Las etapas

históricas se van franqueando y van abriendo camino a otras diversas.

Las grupos .nostálgicos son tan anacrónicos como los inadaptados que hacen un

culto de la violencia política. Los extremos —que muchas veces parecen tocarse—

son la negación de una amplia, rica y variada gama de posibilidades para la

realización nacional.

No parece que España —con la especificidad de su historia en este siglo— vaya a

declinar la lucidez en esta hora.»

Si a través de tas líneas que preceden nos es dable apreciar lo que la sociedad

argentina —en la expresión de sus grandes diarios— piensa de los recientes

sucesos en España, no podemos decir otro tanto del juicio oficial y oficioso, en

lo que a este país concierne, por no existir, hasta este momento, consideración

alguna en torno a la fallida subversión.

 

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