Uno de los aviones iba a más de 300 kilómetros por hora  :   
 El desastre se produjo cuando el Jumbo de la Pam-Am invadió la pista por la que despegaba la KLM. 
 ABC.    29/03/1977.  Página: 59. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

ABC. MARTES 29 DE MARZO DE 1977.

UNO DE LOS AVIONES IBA A MAS DE 300 KILÓMETROS POR HORA

El desastre se produjo cuando el Jumbo de la Pam-Am invadió la pista por la que despegaba el de la KLM

Santa Cruz de Tenerife, 28. (Servicio especial para ABC.) A las 5,05 de la tarde del domingo ocurrió en

las pistas de despegue del aeropuerto tinerfeño de Los Rodeos la mayor catástrofe en la historia de la

aviación civil, al chocar frontalmente dos aviones «Jumbo», uno de la compañía holandesa KLM y otro

de la compañía estadounidense Pan-American, con un número provisional de 560 muertos. Todos los

pasajeros y tripulantes del «Jumbo» holandés, 243, murieron en el accidente. Del avión americano

resultaron 14 personas ilesas y otras 58 con heridas graves y son atendidas en estos momentos en clínicas

y hospitales públicos y privados de Tenerife.

Poco después de las cinco se dispuso a despegar el avión holandés, para lo cual como es costumbre y

norma, enfiló la pista de rodadura o de calentamiento, paralela a la pista principal o de despegue y

aterrizaje. Una y otra pista están conectadas a través de varios accesos, unos para los aviones que van a

levantar vuelo y otros para los que han aterrizado y dejan la pista principal para dirigirse al gran

estacionamiento de aviones, ante el moderno edificio terminal de aeropuerto. Este aparato se dirigió,

pues, hacia la cabecera de pista, en la zona sur del aeropuerto; poco después hizo otro tanto el avión

americano, pero éste, en lugar de llegar hasta la cabecera de pista, recorriendo para ello toda la longitud

de la pista de rodadura, entró en la pista principal cuando ya el avión holandés había iniciado su maniobra

de despegue, chocando ambos aparatos casi frontalmente, pues —pese a la niebla existente—, el avión

americano intentó esquivar el encontronazo y giró unos grados, pero a pesar de ello el avión holandés le

alcanzó por la cola.

ARDEN LOS DOS AVIONES.—Tras el fuerte choque— se supone que el aparato holandés iba a más de

300 kilómetros por hora— los dos avienes se incendiaron rápidamente. El mayor número de muertos se

debió al fuego y a los efectos de la colisión. Inmediatamente después de conocerse el accidente, las

emisoras privadas de radio ,de Tenerife empezaron a emitir boletines de auxilio, llamando a todos los

médicos que estaban libres de servicio y a las personas que pudieran dar sangre. Con la misma celeridad,

todas las ambulancias, tanto militares como civiles, así como de la Cruz Roja, se dirigieron al aeropuerto,

llenando los aires con sus sirenas y alarmando con ello a la población tinerfeña, que de esta forma, a base

de rumores y comentarios callejeros, empezó a conocer aspectos de la noticia.

Los catorce kilómetros de autopista que unen a Santa Cruz, capital de la Isla, con el aeropuerto, se vieron

embotellados casi de inmediato, dado el gran número de tinerfeños que acudió a Los Rodeos para prestar

su ayuda en el rescate de cuerpos y en la extinción del fuego.

MUEREN EN LA CLÍNICA.—En el hospital universitario ingresaron 37 de los supervivientes, de los

que tres murieron a primeras horas de la noche; otros 18 heridos fueron internados en el Hospital Militar.

El personal del aeropuerto procedió a prestar, los primeros auxilios con todo el material disponible, en

colaboración con numerosos espontáneos.

Todas estas personas, con riesgos de sus propias vidas, intentaban acercarse a la gran mancha ardiente;

los aviones quedaron alejados unos 200 metros del lugar del choque, por el tortísimo Impacto del golpe.

Algunos pasajeros del aparato americano salieron despedidos del avión, contándose entre ellos los heridos

e ilesos; estos últimos fueron alojados en el hotel Mencey, en Santa Cruz, el hotel más lujoso y regio de la

isla.

 

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