Autor: Blanco Vila, Luis. 
 Siete islas con trece islotes (IV). 
 Entre España y Marruecos se está acabando con el sector pesquero de Canarias     
 
 Ya.    15/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

SIETE ISLAS CON TRECE ISLOTES (IV)

ENTRE ESPAÑA Y MARRUECOS SE ESTA ACABANDO CON EL SECTOR PESQUERO DE

CANARIAS

El acuerdo con el país vecino, denunciado por fos partidos, rechazado por los canarios y aprovechado por

los políticos • Aun yendo contra los intereses canarios, era lo único viable hoy por hoy, confiesa el

empresario • Marruecos prepara Taríaya para quitar la primacía de puerto pesquero en el Atlántico a Las

Palmas

UNOS veinte partidos políticos con representa ción en Canarias hicieron público, hace unas semanas, un

manifiesto contra el acuerdo pesquero firmado—y todavía no ratificado—por España y Marruecos.

Algunos de los términos de la denuncia eon dignos de ser recogidos por el significativo alcance político

que presentan: "Consideramos este hecho (la firma del acuerdo) como uno más dentro de la política

continuada del Gobierno español, que subordina loe derechos del pueblo canario y el futuro del

archipiélago a presiones internacionales y a compromisos políticos que no responden a los reales y

profundos intereses del país canario."

A mar revuelto, pesca política

ADVIERTASE el lenguaje, que denuncia cla ramente una intención de lejanías al referir-se al Gobierno

español como ei de un Gobierno extranjero ee tratara, al igual que ese "país canario" final queda mucho

más desligado del contexto nacional que cuando ee habla, por ejemplo, del País Vasco.

"En consecuencia—continúa el manifiesto—, denunciamos este acuerdo y pedimos eu no ratificación..."

Y en seguida: "Entendemos que éste y similares problemas creados a lo largo de toda una época- histórica

no van a poder ser solucionados elno en el marco de un sistema político que garantice el ejercicio pleno

de las libertades, que Incluye el derecho del pueblo canario a decidir y organizar su futuro. En esta

perspectiva, nos pronunciamos por la urgente consecuición de un estatuto de autonomía para las islas,

producto de la voluntad de nuestro pueblo libremente expresada."

El problema del acuerdo pesquero, como ee ve, ha derivado hacia—nada menos—el estatuto de

autonomía. Cierto que los partidos firmantes pueden ser considerados todos ellos como exponentes de una

postura que va de la Izquierda a un conservadurismo independentista, pero también ha nacido ya algún

otro movimiento, promovido en gran parte por uno de los hombres más .adictos al régimen de Franco—al

cual sirvió en cargos importantes—y de mayor Influencia económica en las Islas, que hoy ha levantado la

bandera de la autonomía política. Un caso evidente da oportunismo, corno lo fuera en su día frecuentando

los pasillos del palacio da El Pardo.

En todo caso, lo que me Importa ahora es se--fialar el duro golpe que supone para el archipiélado el

acuerdo pesquero con Marruecos. En efecto, a simple vista parecen tener razón los comentaristas—sobre

todo canarios—que han visto en el acuerdo una nueva y penosa claudicación del Gobierno español ants

las presiones—captura do barcos, etc.—del Gobierno marroquí. Hemos claudicado, hemos cedido, son las

quejas, pero, además, hemos cedido contra nosotros mismos.

La inexistente flota canaria

SEGÚN datos ya publicados, España ha concedido a Marruecos un préstamo por valor de 8.525 millones

de pesetas, destinado a~ potenciar la infraestructura pesquera del vecino país: para obras serían 1.500

millones; para instalaciones portuarias, 750 millones; para una escuela náutica, 150; para construir una

pequeña flota pesquera, 1.125 millones de pesetas.

Si analizamos estos datos tendremos, en efecto, que los dineros españoles parecen ir directamente contra

los intereses pesqueros canarios, o, lo que es lo mismo, contra los intereses nacionales. Las razones son

bien simples.

Durante mi estancia en Canarias he conversado con gentes de la pesca, de abajo arriba, del marinero al

armador. Hoy, la flota canaria no alcanza a ser el 10 por 100 de la nacional y, lo que es más grave, es toda

ella de tipo artesanal y anticuada. Con una flota así, sin capital para renovarla—después de mi regreso de

Canarias he visto la petición al Gobierno de más de 7.000 millones para hacerlo—, toda ayuda a

Marruecos para éste sector es contrario a los Intereses canarios. Pero hay más.

A menos de 80 kilómetros de Fuerteventura e« encuentra el puerto marroquí de Tarfaya—devuelto por

España, antes de la salida del Sahara, en la retrocesión del territorio de Ifni—, población en la que el

Gobierno de Marruecos está volcando mites de millones con la Intención de construir el puerto pesquero

más importante de todo el Atlántico africano. España, con eu aportación económica, está colaborando,

aunque sea mínimamente.

Cuando Tarfaya esté en condiciones. Marruecos terminará su operación "pulpo" gln gran esfuerzo. Por

una parte, consumado el hecho de la extensión de las 70 millas marítimas actuales a las 200 que aprobará

en breve la Organiza-? ción para la Unidad Africana con carácter general, las flotae pesqueras con base

actual en el Puerto de la Luz (Las Palmas) ce verán forzadas a cambiar de base de operaciones y tendrán

que fijarse en Tarfaya, BO pena de no poder faenar en uno de loe bancos más ricos en sardinas del

mundo, como es el sahariano. La conclusión es fácil: sin las flotas soviética, coreana, japonesa, etc., sin

los miles de millonee de pesetas que representan para el comercio—suministros y servicios,

fundamentalmente—al cabo del año, eln las aportaciones personales de los miembros de laa flotas al

pequeño comercio, instalaciones de recreo, etc., la economía de Gran Canaria ee verá fuertemente

afectada en momentos ciertamente muy delicados.

Atención a Mauritania

POR otra parte, 3a pequeña y artesanal flota canaria, al igual que el conjunto de la nacional, va a tener

nuevas y serias dificultades con otro d«tlo8 vecinos, al que hasta ahora no ee le ha dado importancia. Tal

vez el último y grave incidente del pesquero ametrallado por desconocidos en plena noche—con el saldo

de cinco heridos—abra los oj´oe sobre este tema. El banco más Importante de cefalópodos ee encuentra

frente a la costa mauritana. Los canarios ee preguntan: si con Marruecos hemos tenido que ceder de esta

manera, ¿qué ge hará con Mauritania?

Lo cierto es que, como me decía un representante de una de las más importantes empresa pesqueras de

Las Palmas, el acuerdo con Marruecos va contra los Intereses canarios, pero era lo único viable hoy por

hoy, si ee tiene en cuenta que durante cinco años se podrá faenar, con condiciones, en el Importante banco

sardinero. Pero, de todos modos, la situación sigue siendo mala, con tendencia a deteriorarse todavía más

en los próximos meses.

Todo ello sin entrar en problemas internos que están haciendo delicada la postura de algunas empresas—

no necesariamente pesqueras—que trabajan en el Puerto de la Luz, donde los trabajadores portuarios

están siendo suplidos por personal llegado de fuera, traído por las propias empresas a precios más bajos

para operaciones cíe carga, descarga, grúas y camiones de transporte. Se trata, en definitiva, de la lucha

por la subsistencia en momentos en que el paro hace que la oferta de mano de obra eea abundante y las

empresas echan mano de ella para aliviar sus tesorerías.

Las costas canarias son lugar de paso de importantes colonias de túnidoe. Sería una labor importante si

hubiera flota para ello, y sería, además, menos conflictiva. Tampoco en este punto se está haciendo nada.

El panorama, pues, en el sector de la pesca, no parece mucho más alentador que en los demás sectores

importantes de la economía de las telas.

Luis BLANCO VILA

(Enviado especial)

 

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