Autor: González Álvarez, Valentín. 
 Las Islas Canarias. 
 Al rojo vivo  :   
 Grupos independentistas como el MPAIAC o autonomistas atacan al archipiélago en sus zonas más vulnerables. 
 Pueblo.    20/05/1977.  Página: 4-6. Páginas: 3. Párrafos: 38. 

LAS ISLAS CANARIAS

AL ROJO VIVO

GRUPOS INDEPENDENTISTAS COMO EL MPAIAC O AUTONOMISTAS ATACAN AL

ARCHIPIELAGO EN SUS ZONAS MAS VULNERABLES

Valentín GONZÁLEZ, enviado especial

Es honda la preocupación actualmente existente entr-> los habitantes de las Islas Canarias. Vientos de los

más diversos orígenes están azotando la opinión pública hacia derroteros ?Insospechados.

InternacionaIntente el tema W suscitado interés, porque Canarias es la puerta desde donde se puede

controlar África y buena parte del comercio europeo, y son muchos los observadores políticos de varios

países hw que se han trasladado a las islas para analizar tai situación. Para todos la situación es

preocupante y temen la posibilidad de que el archipiélago •e escape al control de Madrid. Eso seria

catastrófico». Varias bombas, . mas han estallado y otras no, han sembrado el temor entre la población, y

personas que han terminado aquí su vida, de momento, tras dejar el Sahara o Guinea, s« encuentran en

una situación similar a la que •e respiraba en esos lugares cuando el movimiento Independentista

comenzó a hacerse patente.

• Los canarios, hartos de promesas, sólo esperan hechos

LOS puestos ´burocráticos están ocupados por personal procedente de la Península, que generalmente no

llegan a entender nunca la situación local y que su árdea preocupación es pasar lo menos mal posible este

«destierro» generoso. En con-tnwposicifa. el personal autónomo, qu* »« •tanta postergado, comienza ya a

sentir qna no ton tan provincia como creían ser y que aon mas colonia d« lo que 01 Go-Uerao ha dado

nunca a entender, ya que da lo contrario no se explican esos pluses qoe oe pagan a todo el personal que

viene a trabajar a las islas. «Eso sólo sucede con los zonas coloniales.» Paralelamente, la compleja

situación económica hace que esos problemas se agudicen más y ante posibles hipotecaciones del

territorio, que «1 personal ya no se sienta tan tranquilo. Al grito de «no queremos ser vendidos» ya han

han comenzado a formarse agrupaciones autonomistas que nada tienen que Ter con las independentistas

del M. P. A. I. A. C., pero que en su día tendrán algo que exponer y que no será de una forma lo pacífica

que seria de desear.

Los 2.000 kilómetros que .separan a las islas de Madrid son muchos´ kilómetros de distancia y muchos

´años de incomprensión. Cuando las autoridades centrales vienen a • las islas hablan de grandes proyectos,

qtie al marcharse se olvidan de cuanto han prometido. Un sector económicamente fuerte ha decidido

meter baza en el asunto y estudiar a fondo sus posibilidades de cara al futuro, y el punto principal a

resolver era la posibilidad de una supervivencia ´del archipiélago con cierta dignidad de forma

independiente. Para ello se dirigieron a estudiar las condiciones en que se desenvolvían regiones similares

a éstas, como Cuba. El resultado de la expedición no pudo ser más desalentador. Canarias, para subsistir,

no podía ser independiente. Económicamente sus dos grandes pilares, la agricultura y la pesca, no pueden

estar peor.-La sequía obliga en muchas regiones a cortar las plataneras, y la flota pesquera, tras la

supresión del Banco Sahariano, y a la espera de la ratificación del acuerdo pesquero con Marruecos, está

prácticamente a cero, con lo que el problema del •mpleo, endémico casi en la región, ha pagado a ser

auténticamente alarmante.

En contraposición, los máximos representantes canarios no pueden luchar contra tanto desencanto. Ya no

bastan promesas, ee esperan hechos que en alguna medida puedan contener el desencanto de la población,

que aumenta diariamente en desocupados, porque todavía hay personas que regresan sin oficio ni

beneficio de las costas saharianas a refugiarse en estas islas totalmente desamparadas y faltas de recursos.

Estan entrando en su fase preocupante

70.000 nillones de déficit anual

LA situación económica en la, tona ha participado de una doble crisis, la que experimentó el mundo el

1973 y la propia producida por la descolonización del Sahara, con una afluencia notable e incontrolada de

personal desocupado. Ya hemos hablado de la falta de recursos por las que atraviesa la isla. En el último

ejercicio se emplearon cien mil millones para la importación de productos, cuarenta mil de los cuales

fueron exclusivamente para crudos y derivados del petróleo, cifra ésta que hace cuatro años apenas

alcanzaba los sjsis mil millones. En contraposición, las exportaciones apenas llegan a los treinta mil

millones, por lo que el déficit en la balanza comercial insular es de setenta mil millones de pesetas, cifra

ésta que se incrementará notablemente en el presente ejercicio.

¿Cómo solucionarlo? Esa es la pregunta que todo el mundo quisiera poder responder. A la agricultura, en

franca decadencia y en manos de muy pocos, no se le ve solución. Hace años íe habló de proyectos de

embalses para contener las aguas de las lluvias, pero nunca se hizo nada. En contrapartida, los

propietarios de pozos se han enriquecido más que si fuesen dueños de pozos petrolíferos, cobrando a

doscientas pesetas el metro cúbico. A consecuencia de ello, se volvió a hablar de la necesidad de

socializar el agua, pero ha sido una más de las muchas estériles promesas que se han hecho en la zona.

Lógicamente, el labrador no encuentra salida a su situación y abandona el campo para incrementar el

número de parados en las capitales. Dentro de este público, generalmente con una formación bastante

deficiente, es donde encuentran eco las manifestaciones independentistas del M. P. A. 1. A. C., y se

considera al iluminado Cubillo como un auténtico líder, porque se les promete agua, tierras y expulsión

del «gocíq co!o-nialista».

En controposición, la clase trabajadora ve la solución en una más estrecha colaboración con la Península.

Es de urgente necesidad, aquí y ahora todo es urgente, la creación de centros industriales potentes con

cabido pora mucha mano de obra y capacet de pro-mocionar a los habitantes de la isla, hasta ahora

dedicados a las peores labores, peones en la construcción y limpieza en hostelería, por. falta de

preparación y de oportunidades, ya que siempre que surgía un puesto con cierta responsabilidad había un

peninsular intruso detrás para ocuparlo.

El polígono de Arinaga, de reciente creación, es una esperanza. Los alemanes, la segunda colonia

extranjera en las islas, ya han hecho público su plan de intervención. Montarán una fábrica Mercedes, con

una producción anual inicial de setenta mil unidades, preferentemente destinadas al mercado africano.

Paralelamente, también los japoneses han manifestado su deseo de establecer otra fábrica de automóviles

en el mismo polígono, también con la finalidad de competir en el mercado africano. Estos, de momento,

son los proyectos más ambiciosos, con visos de transformarse en realidad.

La situación de puerto franco de las islas, que en su dia, desde que Bravo Murillo lo consiguiera, fue una

solución idónea, hoy está superada, y desde los años sesenta a esta parte ha demostrado su condición de

insuficiencia, porque los mercados internacionales se han planteado desde otros presupuestos y con otros

requisito».

• En el último ejercicio se emplearon 100.000 millones para; la importación, mientras las exportaciones

no llegaron a los 30.000

La agricultura y la pesca, pilares de la economía canaria, van de mal en peor

LOS INDIOS Y LA FUGA DE CAPITALES

PERO volviendo a lo que podríamos denominar como economía doméstica, la que día a día da de comer a

los habitantes de la lista, nos topamos, casi sin quererlo, con las colonias extranjeras que aquí se han

asentado. Esta inmigración es, por regla general, selectiva. No nos vamos a encontrar con mano de obra ni

con personas que vivan de sueldo. Eso es para los propios peninsulares, cuando de puestos interesantes se

trata y de canarios para el resto. Los negocios, lo que de verdad da dinero, que, por desgracia,,, en manos

de esas personas, y ocupan, sin duda alguna, el primer lugar, los indios. Desde que se establecieron aquí

en 1898 han ido escalando todos los puestos y fraguando auténticas y fabulosas fortunas hasta conseguir

la exclusiva en la venta de electrodomésticos de importación en todas las islas. Guando un peninsular

viene a Las Palmas, generalmente compra algún tipo de electrodoméstico, no deja su dinero en tiendas

que puede encontrar fácilmente en la Península. Anualmente, este tipo de compras, que no suele hacer el

turista europeo, porque no siempre los precios y las calidades son competitivos con los de sus propios

países, supone un volumen que supera los dos mil millones de pesetas. Desde luego es una cifra nada

despreciable. ¿Pero esta cantidad de dinero dónde va a parar?

Hace meses un grupo de economistas comenzó a elaborar un informe en el que se resumía la situación de

los más de dos mil quinientos indios que trabajan en exclusiva el sector en todas las islas. Guando los

interesados tuvieron conocimiento del mismo hicieron una oferta de un millón de pesetas a cada uno de

los encargados del trabajo (siete economistas) a fin de que introdujesen datos que a ellos les interesaban y

falseasen otros.

La comunidad india no ha tenido en todo el tiempo que lleva aquí establecida ni un solo expediente en

Comisaría. Ha vivido totalmente apartada de la vida social de las islas y nunca ha querido

complicaciones. Anualmente en las cuestaciones clásicas del cáncer, subnormales, etc., hacía entrega de

una cantidad considerable de dinero que le aportaba una buena Prensa, pero todo se quedaba en eso. Los

indios no han creado sus bazares ni un solo puesto de trabajo. Todo lo llevan en familia. Cuando

necesitan empleados se traen compatriotas, a los que alojan ´en sus propias casas y les pagan sueldos

mensuales entre las dos mil y cinco mil pesetas. En ocasiones, cuando han tenido que cubrir plazas de

dependientes las han convocado exigiendo a los candidatos hablar cinco idiomas, ofreciéndoles en

compensación los sueldos mínimos. Pero, a pesar de que han aportado muy poco a la economía y

desarollo de la región, sus relaciones con las autoridades son óptimas, y a la hora de conseguir cartas de

residencia y formalizar contratos de trabajo lo consiguen en quince días, mientras que miembros de otras

colonias se tiran hasta un par de años antes de regularizar su situación.

Pero no terminan ahí las cosas. ¿Dónde van a parar todo el dinero que sacan de sus ventas y negocios?

Podríamos decir que es un auténtico misterio. En el informe económico al que nos acabamos de referir se

constata el hecho de que ninguna colonia extranjera ha hecho menos por Canarias que la India, siendo la

más numerosa y una de las más poderosas. Y no han hecho nada porque nunca han invertido en ningún

tipo de obras que aporten mejoras de cualquier tipo a la zona. Su dinero es sacado al exterior,

especialmente a Suiza, por una red perfectamente organizada y en la que participan hombres de la colonia

que exclusivamente se dedican —así se dice— a la fuga de capitales. Aún no se ha podido determinar el

sistema que emplean. En la frontera se han llegado a detener maletas con una cantidad máxima de dos

millones y medio de pesetas. ¿Cómo sacan realmente su dinero? A menudo se habla del soborno. Pero es

un terreno por el que no resulta conveniente ir y que nos resulta, en gran parte, increíble. Lo único cierto

al respecto es cuando se anuncia la subida de determinado aparato en el mercado internacional la colonia

india hace inversiones de tres mil o cuatro mil millones de pesetas, sin que tal desembolso represente un

esfxierzo notable.

Los indios han causado una de las sangrías económicas más fuertes, contribuyendo a la descapitalización

y al aumento de la deuda anual, actualmente sima de las que resultará muy difícil salir, por no decir

imposible.

La invasión marroquí

PARALELAMENTE a esta actividad económica India, nos encontramos con la presencia, cada día más

importante, de marroquíes en las islas. La entrada suele ser generalmente ilegal y se están estableciendo

en el sur de la isla de Gran Canaria, en una zona eminentemente turística, en la que han comenzado a

crear problemas. Cifras extraoficiales dan un incremento semanal de trescientos marroquíes. Las cifras

oficiales son de quinientos cuatro. En Las Palmas, ciento dieciocho, con todos los papeles en regla, y

ciento sesenta y tres que; vienen a ayudar a los anteriores en época de turismo, cuando el trabajo es más

intenso. En Tenerife están controlados sesenta y cinco comerciantes, cincuenta y seis familiares, treinta y

dos en época turística, sesenta y tres marineros y siete estudiantes en la Universidad de La Laguna.

Desde luego que estas cifras oficiales no se ajustan, ni con mucho, a las reales. En los ambientes canarios

se ha llegado a pensar que nos encontramos ante un proceso progresivo de marroquización, precursor de

una futura entrega de las islas al Reino Alauita. Este problema se lo hemos consultado personalmente al

cónsul marroquí, señor Ahmed Bu Beker Ben Nuna, Miembro del Consejo del Rey y ex secretario

generan del Sahara en los días que siguieron a la entrega del territorio por parte española. Su importancia

política está fuera de toda cuestión, y su presencia en Las Palmas ha dado mucho que hablar, ya que el

puesto no corresponde, en realidad, a su personalidad. «Sus dudas ante un proceso de marroquización —

nos ha dicho— son infundadas. Mi presencia aquí demuestra que Marruecos admite plenamente la

soberanía española del territorio, ya que de lo contrario nunca se hubiese nombrado un representante

oficial en el mismo, de la misma manera que ustedes nunca han tenido cónsul en Gibraltar, porque sería

reconocer la soberanía británica».

A continuación habló de las cifras oficiales reseñadas con antelación, comparándolas con las del personal

español que actualmente se encuentra en el Aaiun: cuatrocientos trabajadores en Fosbucraa, setenta y tres

camioneros que cobran quince mil pesetas diarias, doscientos comerciantes y noventa y seis marineros,

aparte de las personas qpa atienden la casa de España. «En mi país —continuó— 1» colonia española es

la segunda, después de la francesa; pero si se descuentan los profesores franceses, es la más numerosa».

Al preguntarle sobre las actividades de los marroquíes, nos dijo que eran, fundamentalmente,

comerciantes con puestos de «souvenirs» para turistas. Al hacerle ver la serie de problemas que los

marroquíes han planteado a las autoridades españolas, afirmó que efectivamente hasta hace un tiempo

esto era verdad. Pero que ahora su colonia era la menos molesta de todas. «Nada más llegar aquí, las

borracheras d e marroquíes eran constantes, pero decidí acabar con todo mediante represalias. Tomé

medidas drásticas, sin tener derecho a ello, retirando el pasaporte a dos personas y enviándolas a mi país.

Desde entonces se acabó el problema».

Sobre su misión actual, nos informó de que había estado estableciendo contactos con diversas

personalidades económicas para establecer sociedades mixtas, que ya estaban prácticamente ultimadas, al

mismo tiempo que había intervenido en las negociaciones del acuerdo pesquero, que considera

sumamente beneficioso para España, y que los mismos pescadores así lo han reconocido, aunque algunos

políticos han utilizado el proyecto como arma electoral, sacándolo de sus márgenes. «Mi misión es muy

limitada y espero reintegro rme, cuando el Rey lo juzgue oportuno, a mi puesto en el Gabinete Real».

También se ha hablado de que pudiera ser este´ un primer paso para ocupar a continuación la Embajada de

Madrid. Se echó a reír y prefirió no comentar nada, afirmando que no tenía ninguna noticia al respecto. Y

antes de despedirnos nos comentó que consideraba sumamente delicada la situación de las islas, llenas de

problemas a todos los niveles. «Nos interesa, por nuestra propia seguridad, que el archipiélago sea

siempre de España».

En contrapartida a esta nueva imagen que el cónsul quiere dar de su colonia en la zona, son los mismos

marroquíes incontrolados e introducidos ilegalmente los que distribuyen las mayores cantidades de droga

en toda la región.

PUEBLO 20 do mayo de 1977

El FUTURO Y LA OTAN

VOLVIENDO de nuevo los ojos a la situación real d« la zona, no podemos por menos que echar un

vistazo al plan de reactivación, que en principio va a suponer la construcción de la base navoí a partir de

ía nueva pista del aeropuerto de Gando hasta el pueblo d« Arinaga. Los trabajos de infraestructura van a

representar seis mil millones de pesetas y trabajo durante mucho* meses. Su aspecto exterior va a pasar

prácticamente inadvertido, ya que las construcciones serán fundamentalmente subterráneas. Existirá en

este emplazamiento, según afumó el ministro de Marina en su reciente viaje, el mayor centro de

reparación de buques de la Armada. Teniendo en cuenta las características y dimensiones de la base, iodo

ha hecho suponer que su misión va a ser más importante que la de cobijar a nuestros barcos. La

proximidad de la base de Gando contribuye a acrecentar tal sospecha y a aumentar su valor estratégico.

Rumores incesantes ven en esta nueva construcción la futura base de la O. T. A. N. en el Atlántico. Las

palabras del ministro de Marina de que «Antes había que pertenecer a la O. T. A. AT.», no han servido

para desintegrar el fantasma. De proseguir la sovietizactón del continente africano, la trascendencia de tal

base no se podría valorar suficientemente, ya que en caso de que se cerrase el canal de Suez, toda la

navegación hacia Europa tendría que pasar por aquí. Y si encima se produce un control de las islas

semejante al existente en Mozambique y Angola, tras establecer las doscientas millas de aguas

jurisdiccionales, los buques serian obligados a navegar por pleno Atlántico, haciendo prácticamente

imposible el- abastecimiento de Europa con crudos del Golfo Pérsico.

Aunque la palabra O. T. A. N. suena aún lejana, las obras no tardarán en iniciarse e incluso se pretende

que el pueblo de Arinaga y parte del´actual polígono industrial, de reciente creación, pasen a formar parte

del área, de servicio de la base, para lo cual se ha enviado un escrito secreto al Ayuntamiento de

Agüimes, del que depende el pueblo de Arinaga, para que se haga una valoración del mismo.

EL TURISMO Y EL JUEGO

LA creación de la base, pot contra partida, podría cont r i b «i r al descenso del turismo. Pero por aquí ya

se dice que el turismo es como una mujer, que hoy te atosiga y mañana te olvida. No se puede basar la

economía en los intereses de una zona. a los turistas. Algunos hoteles clásicos, como el Men-cey o

Metropolitan cerrado sus puertas. Uno o dos es posible que no las vuelvan a abrir. Los otros, tras reformas

de adaptación, las abrirán de nuevo. Estos dos últimos años han sido de notable recesión, y el «boom»

tuvo unos momentos en los que pareció paralizado y sin futuro, hasta el extremo de que se comenzase a

sentir la falta de inversiones e interés. En lo que llevamos de año ha aumentado ligeramente con respecto

a la temporada anterior, y todo hace pensar en una recuperación. Pero el fundamento auténtico de tal

recuperación, para que se» sólida, ha de llevar paralelamente la recuperación económica de los países que

elegían estas islas preferentemente como lugar de descanso. De superar la crisis, estaríamos de nuevo a

las puertas de un resurgir turístico semejante al de finales de los sesenta, principios de los setenta.

Ahora, tras la legalización del juego, se habla de un posible relanzamiento. Pero en los ambientes técnicos

turísticos se desconfía de que la apertura de los casinos de I-as Pahuas y Tenerife pueda ser una inyección

revitalizadora. El turista que viene a Canarias está configurado, y, generalmente, no gasta un duro. Habría

que cambiar a los actuales visitantes y dirigir la promoción hacia otras zonas de población, para que la

apertura de los casinos fuese una auténtica inyección.

LOS FANTASMAS QUE ACECHAN

AL empezar este reportaje, hablamos de los grupos autonomistas e indepen-dentistas. Están ahí como

u n fantasma. Mientras unos quieren comprometer a España y exigir para la región un» especia

de fuero, los otros van más allá, quieren la independencia. ¿Pero para qué? El más representativo de estos

grupos es "el M. P. A. I. A. C., y detrás se ve la sombra de Argelia, descontenta de la actitud española en

la descolonización del Sahara y con afán revanchista no directo, sino atacando al país en aquellas zonas

en que pueda ser más vulnerable. Paralelamente con ellos se encuentran miembros del Polisario,

preparados y curtidos en la subversión, y descontentos del Sahara, sin trabajo y sin vivienda, una pesadilla

constante para las autoridades y un foco de malestar para los habitantes.

Quizá este ambiente de in_ certidumbre que crean a su alrededor, y el paralelismo que dan a la situación

actual con las que precedieron a otras descolonizaciones, hace pensar a los habitantes del archipiélago que

las han vivido directamente que aquí se está fraguando algo, como si el Gobierno se quisiese sacudir una

pesada carga. Las autoridades no cesan de repetir el tan manido: «Aquí no pasa nada.» Pero el

descontento y la desconfianza son realidades que se palpan a todos los niveles, y que, sin duda, animarán

la campaña electoral que se avecina y que podrá, por otra parte, servir para airear p r o b lemas hoy aún

ocultos o que se pretenden ocultar porque intereses particulares están anteponiéndose a los de la

generalidad.

LA PALMA, UN MUNDO APARTE

TODA la problemática que venimos analizando es Fuerteventura ha visto común a todas las islas,

cambiar el rumbo de su existencia por la presencia de La Legión. Hoy ése es otro mundo dentro de las

Canarias. El resto sigue aprovechando el turismo curioso, que quiere buscar aventura fuera de las dos

islas grandes. Pero aparte de eso, la isla de La Palma constituye un lugar benigno, económicamente

autosuficiente con su agricultura floreciente y abundancia de agua, alejada totalmente de las rutas

turísticas. En gran medida es la tínica excepción a I n problemática general de la zona.

 

< Volver