Autor: Míguez, Alberto. 
 Canarias: Las razones del volcán (IV). 
 Sólo la ultraizquierda y Alianza Popular rechazan la fórmula autonómica     
 
 Ya.    16/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

16-VIII-77

CANARIAS: Las razones del volcán (IV)

Sólo la ultraizquierda y Alianza Popular rechazan la fórmula autonómica

Desde 1971, la izquierda canaria intenta redactar un proyecto de estatuto • Sus líneas maestras se

limitarán a establecer áreas de competencia regional y estatal O Los socialistas piensan que cada isla debe

tener también capacidad de autogobierno • La importancia estratégica de las islas debe tener una

contrapartida en el estatuto

TENERIFE. (De nuestro enviado especial, Alberto Mínguez.)

"Estatuto o secesión". Las fuerzas políticas mayoritarias de] archipiélago canario reducen a dos las

alternativas del futuro. Y lo hacen de forma tajante, sin que quepa la más mínima ambigüedad en sus

planteamientos, al menos en el terreno de los enunciados. Porque en el de las realidades jurídicas,

institucionales, fiscales y económicas existen diferencias considerables entre las fórmulas autonómicas

propuestas, por ejemplo, por el PSOE y las que defiende el centro gubernamental. Sólo los grupos de

ultraizquierda, qu« luchan por la independencia, y los dirigentes de Alianza Popular rechazan la fórmula

autonómica.

"La autonomía es ahora una palabra que se lleva mucho. Pero desde los años cuarenta hemos intentado

en- varias ocasiones dotar a las islas de esquemas jurídicos qu« permitieran una auténtica

descentralización para superar la dependencia absoluta de la Península y las taras burocráticas", me dijo

e! ex presidente del Cabildo de Gran Canaria Matías Vega Guerra, al tiempo que me enseñaba los

proyectos que una y otra vez fueron ignorados por las altas instancias. "Cla-TO que en aquellas fechas

estos borradores no podían denominarse estatutos de autonomía. En Canarias faltó una tradición

regionalista."

Para Carballo Cotanda, ecomista y abogado, esta falta de tradición creó una serie d« reflejos

condicionados en la burguesía dirigente canaria que la hizo1 perpetuar el "sucursalismo".

EL BLOQUE AUTONOMISTA

Ahora, el "bloque autonomista." ha comenzado a ser calificado por los sociólogos y economista» de

izquierda como "bloque ascendente". El "bloque" estaría formado por "las clases populares y obreras en

fase de organización y la pequeña burguesía... La novedad de la actual situación e» tanto el rompimiento

da 1*. pequeña burguesía con la oligarquía y su aproximación a las clases populares como el que éstas,

casi por primera vez en la historia canaria, se articulan en centrales sindicales y toda clase de

asociaciones, poniendo en marcha auténticos movimientos sociales dotados de un fuerte espíritu crítico.

La burguesía dominante ha perdido la iniciativa política y se encuentra sola. Hasta ahora había ejercido su

dominio con la colaboración y el apoyo de la clase media y de la pequeña burguesía, así como de una

clase profesional dispuesta a funcionar con instrumentos del engranaje de explotación. Pero la pequeña

burguesía se siente amenazada por él capital monopolista de Estado y comprende que la bisagra que le

permite actuar en las islas la constituyen´sus antiguos aliados. La pequeña burguesía se ve cortejada par la

dirección del movimiento obrero y de las fuerzas democráticas, que no la consideran enemigas, sino parte

importante para el cambio social y político, frente al enemigo común del franquismo y sus derivados en lo

político, del centralismo en lo administrativo, y de los capitales monopolistas exteriores y la burguesía

dominante canaria, en lo económico" (José A. Alemán. "Canarias, hoy", páginas 52 y 82.)

Para José Carlos Mauricio, el joven y moderado dirigente comunista canario, el "pacto triple firmado en

otro tiempo por la burguesía tradicional (primero terrateniente y después urbana), la burguesía comercial

y el poder central (funcionarios, g r andes empresas, banca, etc.) se ha roto con la llegada de la crisis

económica. La euforia del desarrollo turístico no planificado ha cedido el .paso a la desesperación y al

vacio social que genera la violencia marginada y el secesionismo. En la actualidad no hay otra alternativa

histórica que impulsar otro pacto, eata vez entre los sectores de la pequeña burguesía y oíase media y las

fuerzas populares. La concreción d» este pacto sería el estatuto de autonomía".

El problema del estatuto—que algunos sectores mitifican intentan convertir en la fórmula mágica que

resolverá todos los problemas—parece hallarse ahora en su formulación. Tanto los "centristas" como los

socialistas y comunistas reconocen su urgencia,^ pero no tienen un proyecto único que proponer, aunque

cada grupo cuente con un borrador.

TENTATIVAS PARA EL ESTATUTO

En 1971 se produjo el primer encuentro entre personalidades de la izquierda canaria para redactar un

.proyecto de estatuto, más conocido por el "borrador IUDE". En aquel borrador intervinieron José Carlos

Mauricio, González Vieitez (ambos comunistas), Jerónimo Saavedra y Luis Fajardo (diputados del PSOE

por Las Palmas y Tenerife, respectivamente) y el economista Osear Bergasa. El proyecto en cuestión

parece ser la piedra de toque de los doa borradores autonómicos que en estos momentos preparan

comunistas y socialistas.

En cuanto al Centro... En la clase política canaria no se oculta cierto escepticismo con respecto a la

viabilidad de un proyecto autonómico propuesto por el partido gubernamental. "El problema está en que

las personalidades más vigorosas de la UCD comienzan a ser designadas en Madrid para altos cargos, y

tememos que en su nuevo menester no dediquen el tiempo suficiente a los problemas canarios", se

comentaba en Tenerife tras el nombramiento de Luis Olarte, diputado del Centro y dirigente máximo de

la organización en Las Palmas como consejero del presidente Suárez.

Sea conio sea, las líneas maestras del estatuto autonómico—para evitar tal vez discusiones y polémicas

paralizantes—se limitarán a establecer las áreas de competencia regional y estatal (región autónoma y

poder central), con la salvaguardia de loa tres • niveles representativos —municipio, isla, región—y su

institución más idónea: el Cabildo. La organización provincial cuenta con el unánime rechazo d« todos

los especialistas en estas temas, dado el papel disgregador que desde su implantación en las islas por

Primo de Rivera tuvo en la realidad canaria. La instalación de una asamblea regional (Asamblea canaria)

y da un Consejo (autogobierno) completarían este esquema administrativo.

"Se trata de que cada isla goce también de capacidad de autogobierno, es decir, que gestione sus asuntos

directamente, sin intermediarios ni mediaciones. En Canarias la descentralización, a causa de la estructura

provincial, comienza por cada isla "menor" (Fuerteventura, Hierro, La Gomera, etc.) y termina en las altas

instancias de las mancomunidades de Cabildos", afirman los socialistas.

"Es poco probable—dice, por su parte, el economista Paulino Montesdeoca—, pese a estar así indicad en

la última ley de Bases de Régimen Local, que la cuestión autonómica se resuelva mediante la creación de

un ré-gin.en especial para.las islas propuesto por los Cabildos insulares."

La formulación y aprobación del estatuto exigirá una negociación entre todas las fuerzas políticas

canarias primero y sus representantes y el Gobierno después.

A diferencia de otras alternativas autonómicas, la canaria dará importancia fundamental a las cuestiones

ie política exterior que repercutan sobre la estabilidad del archipiélago.

"E= increíble que la cuestión del Sahara no haya sido consultada con ´-nosotros antes de tomarse una

decisión que nos atañía tan directamente. Es increíble también que en el tema de las negociaciones

pesqueras con Marruecos no hubiera ningún representante canario que expresara nuestros intereses. En el

futuro, semejante irresponsabilidad tío puede repetirse. La "importancia estratégica .de las islas" 3|ue

ahora tanto preocupa en Madrid, debe tener una contrapartida en el estatuto"; Por encima le las

diferencias ideológicas o ie matiz estos propósitos cuentan jn Canarias con un apoyo unánime.

 

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