Autor: Masini, Aglae. 
 A pesar de los acuerdos de principio para iniciar el proceso preautonómico. 
 El PSOE amenaza con abandonar     
 
 Pueblo.    29/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

A PESAR DE LOS ACUERDOS DE PRINCIPIO PARA INICIAR EL PROCESO PREAUTONOMICO

EL PSOE AMENAZA CON ABANDONAR

SANTA CRUZ DE TENERIFE. (PUEBLO, por Aglae MASINI)

De gran éxito puede calificarse la intervención del ministro para las Regiones, don Manuel Clavero

Arévalo, al lograr casi con su sola presencia dar el empuje inicial a la autonomía del archipiélago,

despertar a los parlamentarios canarios de esa apatía —mezcla de escepticismo y desconcierto— en la que

parecen sumidos desde que la realidad democrática les ha puesto al frente de sus regiones. Ahora

podemos asegurar que el proceso preautonómico está en marcha y que avanzará rápidamente.

La posición tajante de los parlamentarios de la UCD defendiendo la. urgencia de formar una comisión

negociadora tuvo un eco favorable entre los representantes del PSOE, constituyendo este acuerdo la

noticia más importante de la reunión realizada por el ministro con los parlamentarios, alcaldes y

autoridades del Cabildo de Gran Canarias. -Se aprobó, pues, una comisión formada por cuatro

parlamentarios de UCD y dos del PSOE (únicos partidos que obtuvieron representación en las elecciones

pasadas) y un senador independiente, don Miguel Cabrera, con .una salvedad introducida por don

Gerónimo Saa v e d r a, del PSOE; Todos los partidos políticos deberán colaborar estrechamente con «sa

comisión negociadora de parlanientarioSj porque la grave .situación de Canarias, exige la participación de

todas las fuerzas políticas.

El principal escollo lo constituye, la integración de.: ese órgano .de. transición autonómica y es esto lo

que va. a negociar con el Gobierno la actual comisión. Queda así en pie el interrogante sobre el criterio a

seguir: ¿designación o elección? La UCD, con gran sentido práctico y menos escrúpulos, insiste en

formar ese órgano autonómico con los parlamentarios más 1 o s representantes actuales de los cabildos

insulares. En defensa de esta tesis habría, que considerar el desinterés con que estos representantes de los

cabildos trabajarían durante este período de transición y la amplia experiencia que fanto en lo político,

como, en lo económico-socia1 han acumulado en estos años. La negativa del PSOE parece, sin. .embargo,

definitiva, llegando incluso a cuestionar su presencia en una comisión compuesta de esta forma.

Las diferencias filosóficas entre preautonomía y autonomía hechas por el ministro, que podrían haber

incidido en éstas consideraciones, no han hecho mella en los parlamentarios del PSOE, sin que tampoco

por esto hayan podido ofrecer una fórmula mejor capaz dé conciliar la urgencia de la situación con sus

propósitos de formar estos órganos con hombres nuevos. La única salida estaría en que el Gobierno

comunicase la fecha de las elecciones municipales para dentro de un corto plazo.

Si bien no se trataron nuevos temas, después de ssta reunión, se discutieron a fondo, tanto en Hierro como

en Gomera, muchos de los puntos que se tocaron quizá muy rápidamente en reuniones anteriores, tales

como las haciendas regionales, explicando el ministro que la posible solución al desequilibrio entre las

regiones estaría en «transferencias globales o subveniones que adjudiquen al Estado algunas regiones,

quedando en manos del Senado el distribuir estos fondos de acuerdo con unos índices socioeconómicos».

Se habló, aunque superficialmente, de crear un fondo para la corrección de estos desequilibrios.

El ministro se refirió a la importancia de huir de las nuevas burocracias, sin que ni los más optimistas se

atrevieran a considerar una fórmula capaz de lograrlo, ni tampoco de dónde podrían salir los fondos de

corrección, una vez que las regiones más ricas lograran para sí ese 50 ó 60 por 100 de sus recaudaciones.

Pero si, como afirmó e! ministro, las autonomías son compatibles con un estado unitario, suponemos que

este principio será válido a la hora de la reorganización de la Hacienda nacional, si los políticos están

decididos a consolidar una democracia.

 

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