Autor: Mazo, Mariano del. 
   Un problema canario     
 
 Arriba.    08/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

UN PROBLEMA CANARIO

LA industria del tabaco canario pasa por un momento difícil. Un conflicto laboral agobia a las empresas

cuando luchaban por atajar una ruina que presentan como inminente. La situación es, pues, alarmante.

Si esta industria llegara a desaparecer —y hasta eso se pronostica— habrá muchos fumadores que no

podrán contener su nos. talgia y su privación, pero sobre todo habrá que pensar míe una de las pocas

banderas que había logrado levantar el archipiélago español se arría triste e injustamente.

El tabaco canario había conseguido, gracias a un meritorio esfuerzo, ofrecer unas calidades buenas. Sus

técnicas de fabricación habían mejorado y todos los detalles desde la entrada de la hoja en fábrica hasta la

presentación habían sido cuidadas con esmero. La aceptación por parte de los fumadores consiguió una

adicta clientela.

Pero la industria tabaquera canaria chocaba inevitabemente con el (monopolio existente en nuestro país.

Y de este modo tenía que adaptarse a las decisiones de TSA. Como consecuencia una industria

floreciente, pon i" versiones reiteradas y decisión de empuje, vio cómo sus ventas disminuían y déficit

tras déficit sufría la adversidad, comprobando que su expansión fracasaba trágicamente.

El 15 de abril de este año, un Consejo de Ministros intentó poner fin a esta situación y se estableció unos

acuerdos de emergencia, entre los que estaba la bonificación de un veinte pos ciento sobre los precios de

facturación o cesión hasta el 31 de diciembre. Al mismo tiempo se ordenaba a Tabacalera la venta hasta la

misma techa de las labores canarias en total. Estas medidas afectaban por una parte a los cigarros y por

otra a los cigarrillos. Respecto a los cigarros se ha cumplido. No ha ocurrido lo mismo con los cigarrillos.

Los canarios dicen que no sólo no se han vendido, sino que han disminuido las ventas.

Esta situación Se produce ade. más en un momento en que un aumento de los costos de producción

recarga los gastos de los productores de tabaco. El pesimismo más negro invade, pues, a esta industria.

Cuando los líderes políticos recorren el archipiélago, antes un poco olvidado y el propio Ministro para las

Regiones quiere levantar el ánimo, un problema de larga trastienda aflora amenazador, Y sería una buena

oportunidad esta para demostrar a los canarios que, aunque lejos, Madrid no les olvida.

Mariano DEL MAZO

 

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