El reto canario     
 
 Arriba.    13/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EL RETO CANARIO

El Rey ha llegado a las islas, dicen los diarios canarios, casi como última esperanza en uno de los

momentos más críticos para Canarias, coincidiendo su presencia con la llegada a puerto de trescientos

pesqueros y siete mil tripulantes hastiados de jugarse el tipo en el banco sahariano, ametrallados,

detenidos y humillados por lanchas mauritanas, presumiblemente fabricadas en España, armadas en

España y con tripulación entrenada en España. Ningún país del mundo, en esas condiciones, seguiría

vendiendo a otros medios navales y bélicos para perseguir a sus ciudadanos. Ya sabemos que pueden

comprar en otro sitio. Pues que lo hagan. Pero esta es otra historia.

La historia de. hoy es que Canarias ha sido el centro de la c o m u n i dad española y americana durante

un día. Un día en el que muchos canarios no ´habrán, podido evitar el simbolismo de la fecha común,

recordando cómo en momentos difíciles siempre fue Iberoamérica la receptora de aquellos emigrantes.

La crisis socioeconómica viene de lejos, de acuerdo. Pero no se resuelve ni con la extensión de la

amnistía al MPAIAC. La crisis está tan deteriorada que exige soluciones urgentes. Una vez resuelta la

cuestión catalana no puede haber regiones de segunda y no hay tiempo para un período preautonómico

antes de las elecciones municipales. Al Gobierno le ha tocado en la historia lidiar con un siglo de desidia

y abandono que ha creado en las islas secas cultivos sedientos de beneficio rápido y agotado bajo el

cénente la escasa y preciosa íterra disponib1e para divertimento nórdico. Peor todavía, la historia

moderna ha colocado a esas Canarias, sobre las que históricamente se fijaron los ojos de la potencia

atlántica dominante que fuera en cada caso, en la encrucijada de intereses petroleros, estratégicos y de

predominio sobre el África que despierta. Hoy también hay varios pares de ojos fijos allí y es preciso

desbancar en origen las posibilidades de dementes oorno el radiofónico Cubillo, cuya voz sería imposible

de oír si ño encontrara a´ otro lado el caldo de cultivo del cansancio y la sensación de olvido. Es una

misión dura, qué duda cabe, pero brillante. Sacar a Canarias de la postración histórica es un reto a toda

la nación.

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