Autor: Rosua, Mercedes. 
 Un portaaviones anclado en el Atlántico. 
 ¿Estamos perdiendo las Canarias?     
 
 Informaciones.    25/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

«UN PORTAAVIONES ANCLADO EN EL ATLÁNTICO»

¿ESTAMOS PERDIENDO LAS CANARIAS?

Por Mercedes ROSUA

LAS PALMAS, 25.

EL turismo es siempre un maquillaje aparatoso que dificulta la visión de la realidad socioeconómica que

se extiende al otro lado. Desde hace una quincena de años, el «boom» turístico, las ventajas del puerto

franco, han prestado a las Canarias colores que la conflictividad actual revela como en buena parte

engañosos. A la baratura de transistores, y cámaras fotográficas se oponen los elevados precios de

artículos de consumo diario y los problemas incluso del agua potable. Su población, que proviene de los

castellanos y andaluces que emigraron a ellas a partir del siglo XIV, continúa partiendo hacia las

Américas. A las islas Afortunadas se desterraba a militares, políticos y funcionarios desde la Península.

Madrid ha comenzado a ocuparse seriamente de su lejano apéndice atlántico en fecha bien reciente. Tal

vez demasiado tarde.

«Nosotros somos españoles, por realidad pasada, presente y por necesidad. Porque imaginar unas

Canarias autárquicas es un despropósito, y salir de España significaría entrar automáticamente en el coto

de Argelia, Marruecos, Estados Unidos o la U.R.S.S., a ninguna de las cuales pertenecemos en absoluto.»

Así nos hablan un afiliado al P.S.O.E., natural de Lanzarote; un panadero; un contratista; un joven

matrimonio de La palma; el dueño de un bar...

«Somos, junto con Andalucía y Extremadura, la provincia coN mayor índice de paro de España: 10 por

100. En Las Palmas, de 600.000 habitantes, hay 50.000 parados. Nuestro índice de analfabetismo y de

natalidad está a la altura típica de los países subdesarrollados. La vida cultural es mínima. La dinámica,

paralizada administrativamente por el centralismo de Madrid.»

«Con lo de la hostelería y la especulación de terrenos, la gente abandonó el campo, los cultivos, para irse

a trabajar a la construcción, con la que ganaban más. Y ahora se encuentran con el paro en el sector, sin

saber dónde ir.»

Las pintadas: «No al cierre de las obras», «No a los despidos en el hotel Y». Los grupos de mujeres en

estado, y de hombres sin ocupación apa. rente, la perceptible despoblación de zonas rurales, corroboran

estas afirmaciones. ¿Se apoya, por esto, a la independencia, a C u b il 1 o, al M.P.A.l.A.C.? Las pintadas

alternan: «Viva el M.P.A.I.A.C. y Canarias independiente» con «Cubillo, asesino» (escrito por cierto

pertinazmente «acecino») y algún «Cubillo, vives de rollo».

«Cubillo no tiene apoyo entre los trabajadores —comenta un canario— ni defiende otros intereses que los

argelinos, hoy por hoy; desde luego, no los isleños. Justamente en vísperas del 15 de junio, de las

elecciones, org a n i z ó una campaña terrorista.»

Se interpretarían, pues, las maniobras de Cubillo como la típica estrategia desestabilizadora durante un

proceso democrático, paralela en cierto modo a los sucesos ocurridos en las Azores durante el cambio de

rumbo de Portugal.

«Es falsa la tesis del M.P.A.I.A.C. sobre que la cultura canaria es africana. Ni somos africanos ni arabes,

aunque nos separen de la costa de África menos de cien kilómetros, y muchos en la Península se crean

que no existimos Reivindicamos, eso sí, la autodeterminación para el pueblo saharaui. A él pertenece el

litoral pesquero y con él debemos entendernos para que se terminen los conflictos. Al Gobierno español le

tiene cuenta reparar su actuación vergonzosa en el Sahara.»

Las pintadas que rezan «Fuera godos» (godos = peninsulares) carecen en todo caso de sustancia real,

exceptuando la carga emocional que tuvieran sus autores. Por poco que tengan de godos los peninsulares,

menos todavía tienen de guanches los canarios. Los grupos guanches primitivos —desconocedores de la

rueda, de la cultura de los metales y de la navegación— se extinguieron hace siglos y por completo,

muertos en sus cuevas. De, ahí la irrealidad de la argumentación étnica de Cubillo.

«Defendemos un Estatuto de autonomía con descentralización. Por lo pronto, estamos por la transferencia

dempoderes a la Junta Central de Canarias, un órgano preautonómico compuesto por parlamentarios,

senadores —en porcentaje, según los votos obtenidos por los partidos en las elecciones del 15 de junio—,

más los representantes de los Cabildos. Habría un traspaso de capacidad decisoria, legislativa,

administrativa, educativa, etc., a Canarias por parte de la Administración- de Madrid (a la cual estamos

supeditados hoy hasta, para las minucias más ridiculas) adecuado .al especial sistema de Cabildos de las

islas. Hasta ahora es el ministro de Gobernación el que nombra, a propuesta del gobernador civil, al

presidente del Cabildo. Esto tiene que cambiar.»

«Se ha ayudado no poco a Cubillo con la muerte del estudiante de La Laguna por la Guardia Civil.»

UN PORTAAVIONES,ANCLADO EN EL ATLÁNTICO

Muelle de paso hacia América, «isla-banana», lujo solar para el invierno... No. Los canarios, más que

anhelos de independencia, lo que´ parecen sentir es un deseo legítimo —y largamente defraudado— de

dignidad política, ciudadana, de desarrollo socio-cultural.

«Canarias es un portaaviones anclado en el Atlántico: apetecido por las grandes potencias, especialmente

tras los problemas de Suez, en el cambio de la ruta del petróleo. Sin olvidar nuestra proximidad relativa a

la zona de los fosfatos de Bos BouCraa. Una cosa es la resonancia que puedan tener las consignas

independentistas, dado el bajo nivel económico. y cultural de las islas, y otra el hecho indudable de que,

tras ese "mito, hay una potencia, otros intereses, a los que iríamos a parar.»

Las microindependencias son estrategia conocida, usada ampliamente por el imperialismo nortea

mericano (piénsese en las «repúblicas-bananas» de Centroamérica). Los micronacionalismos pueden

actuar objetivamente como gruesos granos de arena en el engranaje de la construcción de un bloque

político-económico europeo que representaría una alternativa de envergadura ante el poder americano.

Pero, en lo que a Canarias respecta, en ese caso los Estados Unidos actuarían por mediación de su

conocido representante: Marruecos. Sin embargo, la sede del M.P.A.I.A.C. se halla en Argelia, el

movimiento de Antonio Cubillo difunde cada tarde sus emisiones en es-pañol a través de Radio Argel. Y

completa la fabricación de una entidad africana canaria con gestiones para hacer reconocer y admitir; al

M.P.A.I.A.C. en la O.U.A. (Organización para la Unidad Africana), en cuya sede, Dar-Es-Salaam,

proyecta "abrir una oficina. Conviene quizá recordar que la imagen de antiimperialismo internaciona1 de

Argelia cada vez va ofreciendo al análisis tintes más dudosos porque las posiciones de Bumedian son más

extremistas y espectaculares, que su socialismo árabe merece cada día más reticencias en los que lo

observan o analizan. En cuanto a su defensa de la democracia y libertad, sería bueno dejar la palabra a

Ben Bella, encarcelado desde hace trece años por Bumedian. En las posiciones de Argelia sé distingue

muy claramente el apoyo de sus intereses a corto o largo plazo y el personalismo irredento de su

Presidente.

INFORMACIONES 25 de enero de 1978

 

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